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Colitis hemorrágica

Por Thomas G. Boyce, MD, MPH, Associate Professor of Pediatrics and Consultant in Pediatric Infectious Diseases and Immunology, Mayo Clinic College of Medicine

La colitis hemorrágica es un tipo de gastroenteritis en la cual ciertas cepas de la bacteria Escherichia coli infectan el intestino grueso y producen una toxina (toxina Shiga) que causa diarrea con sangre y otras complicaciones graves.

La colitis hemorrágica puede darse en personas de todas las edades, pero es más frecuente en niños y personas mayores. Hay muchas cepas de Escherichia coli (E. coli) que causan colitis hemorrágica. En América del Norte, la cepa más frecuente es E. coli O157:H7. Estas bacterias se encuentran de manera natural en el intestino del ganado sano. Los brotes pueden darse por ingerir carne de ternera picada poco cocida o por beber leche o zumo no pasteurizados. El consumo de alimentos o agua contaminados con estiércol de vaca o carne de res cruda picada también puede propagar la infección. La enfermedad puede transmitirse de persona a persona, sobre todo de niños que usan pañales a otras personas. Las piscinas desmontables para niños inadecuadamente cloradas pueden ser una fuente de infección.

Las toxinas de E. coli dañan el revestimiento mucoso del intestino grueso. Si las bacterias penetran en el torrente sanguíneo pueden afectar también a otros órganos, como los riñones.

Síntomas

De manera repentina, empieza un dolor abdominal con retortijones intensos que va acompañado de diarrea acuosa, que puede convertirse en sanguinolenta en 24 horas. La diarrea suele durar entre 1 y 8 días. En general, la fiebre está ausente o es leve, pero en ocasiones puede superar los 39 °C.

Alrededor del 5% de las personas con colitis hemorrágica desarrollan una complicación grave llamada síndrome hemolítico urémico (ver Púrpura trombocitopénica trombótica (PTT) y síndrome urémico-hemolítico (SUH)). Los síntomas incluyen anemia (caracterizada por cansancio, debilidad y palidez) causada por la destrucción de los glóbulos rojos (anemia hemolítica), un número bajo de plaquetas (trombocitopenia, ver Trombocitopenia (PTI y PTT)) e insuficiencia renal repentina. Algunas personas con el síndrome hemolítico urémico también desarrollan complicaciones nerviosas o daños cerebrales, como convulsiones o accidentes cerebrovasculares. El síndrome hemolítico urémico suele desarrollarse durante la segunda semana de la enfermedad y, en ocasiones, puede estar precedido por una fiebre creciente. El síndrome hemolítico urémico se da con mayor frecuencia en los niños menores de 5 años y en las personas de más de 60 años. Incluso sin el síndrome hemolítico urémico y sus complicaciones, la colitis hemorrágica puede provocar la muerte en personas de edad avanzada.

Diagnóstico

  • Evaluación por un médico

  • Análisis de heces

El médico generalmente sospecha la existencia de colitis hemorrágica cuando la persona le comunica que ha tenido diarrea con sangre. Para establecer el diagnóstico se analizan muestras de heces en busca de cepas de E. coli o de las toxinas producidas por dichas bacterias. Se pueden hacer otras pruebas, como la sigmoidoscopia, si el médico sospecha que otras enfermedades pueden estar causando la diarrea sanguinolenta.

Prevención

En Estados Unidos, la mejora de los procedimientos del procesamiento de la carne han contribuido a reducir la tasa de contaminación de la carne por E. coli. A pesar de estas medidas, la carne picada todavía puede estar contaminada. Por lo tanto, la carne picada se debe cocinar a una temperatura interna de 71 °C o hasta que los jugos salgan claros. Solo se debe beber leche y productos lácteos que estén pasteurizados. Se deben eliminar de forma apropiada las heces de las personas infectadas, practicar una buena higiene y lavarse las manos con jabón para limitar la propagación de la infección. Antes de permitir su reincorporación a la guardería, los niños deben estar libres de diarrea y tener dos cultivos de heces negativos.

Se debe informar a las autoridades de la salud pública de la aparición de un brote de diarrea hemorrágica, ya que su intervención puede prevenir la propagación de la infección a otras personas. Esta información se puede dar poniéndose en contacto con el departamento local de salud a través de la información que aparece en el sitio web o en la guía telefónica.

Tratamiento

  • Tomar líquidos

  • A veces, líquidos por vía intravenosa

El aspecto más importante del tratamiento es beber suficientes líquidos. Sin embargo, algunas veces la pérdida de líquido es tan intensa que el médico debe reponer los fluidos por vía intravenosa. No se administran antibióticos porque en realidad aumentan el riesgo de que se desarrolle el síndrome hemolítico urémico. Las personas que presentan complicaciones requieren, por lo general, cuidados intensivos en el hospital y pueden necesitar diálisis renal (ver Diálisis) y otros tratamientos específicos.

¿Sabías que...?

  • En el caso de colitis hemorrágica sospechosa de ser causada por E. coli no se administran antibióticos porque no disminuyen los síntomas, no impiden la propagación de la infección y en realidad aumentan el riesgo de desarrollar síndrome hemolítico urémico.

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