Extraviado
Ubicaciones

Busque información sobre temas médicos, síntomas, fármacos, procedimientos, noticias y mucho más, escrita en lenguaje cotidiano.

Síndrome del intestino corto

Por Atenodoro R. Ruiz, Jr., MD, Consultant, Section of Gastroenterology, The Medical City, Pasig City, Metro-Manila, Philippines

El síndrome del intestino corto es un trastorno que causa diarrea e insuficiente absorción de nutrientes (malabsorción), que se produce a menudo tras la extirpación de un segmento grande de intestino delgado.

  • Este trastorno suele presentarse tras la extirpación de una gran parte del intestino delgado (por lo general, más de dos tercios de su longitud).

  • La diarrea es el síntoma principal.

  • Después de la cirugía se administran al paciente alimentos y líquidos por vena (intravenosos).

  • Algunas personas tienen que continuar la alimentación intravenosa durante toda la vida.

  • Determinados fármacos, como la loperamida y la colestiramina, ayudan a reducir la diarrea.

Las razones más frecuentes para extirpar una porción extensa del intestino delgado son la enfermedad de Crohn, la oclusión de una arteria que proporciona sangre a gran parte del intestino (infarto mesentérico), la inflamación del intestino causada por radiación (enteritis por radiación), el cáncer, una torsión del intestino (vólvulo) y un defecto congénito.

La mayor parte de la digestión y la absorción de los alimentos tiene lugar en el intestino delgado. Las consecuencias de extirpar una porción del intestino delgado dependen de la cantidad extirpada y de su localización. El intestino delgado mide unos 4 m de longitud. Si se ha extirpado la parte media (yeyuno), a veces la última parte (íleon) se adapta y absorbe mayor cantidad de nutrientes. Si se extirpa más de 1 m del íleon, normalmente la parte restante del intestino delgado no puede adaptarse. Antes de que se produzca la adaptación, o si no se produce nunca, los intestinos tienen dificultad para absorber muchos nutrientes, como grasas, proteínas y vitaminas. Si se ha eliminado la zona final del íleo, los intestinos tampoco pueden absorber los ácidos biliares secretados por el hígado que ayudan a la digestión.

La malabsorción causa diarrea, que suele aparecer inmediatamente después de la intervención quirúrgica. Más adelante, la persona presentará desnutrición y déficits de vitaminas.

El diagnóstico del síndrome del intestino corto se basa en los resultados de la valoración médica de la cirugía previa llevada a cabo en la persona, los síntomas y los resultados de la exploración.

Tratamiento

  • Nutrición parenteral total (NPT)

  • A veces, fármacos antidiarreicos, complementos nutricionales e inhibidores de la bomba de protones

Justo después de la cirugía, cuando la diarrea es característicamente grave, los médicos administran al paciente líquidos intravenosos para reemplazar las pérdidas de líquido y electrolitos, y suelen prescribir alimentación intravenosa. Esta alimentación, denominada NPT, contiene todos los nutrientes necesarios, incluidos proteínas, grasas, hidratos de carbono, vitaminas y minerales. A medida que el paciente se recupera y la frecuencia de sus evacuaciones disminuye, se le empiezan a administrar, lentamente, líquidos por vía oral.

Las personas a quienes se haya extirpado un segmento extenso de intestino delgado (como aquellas a las que les queda menos de 1 m de yeyuno) y las que continúan teniendo una pérdida excesiva de líquido y otros nutrientes requieren nutrición parenteral total (NPT) de por vida. Otras personas acaban tolerando la alimentación por vía oral. La dieta recomendada tiene, en general, más grasas y proteínas que hidratos de carbono. Es preferible comer menos con mayor frecuencia que comer cantidades mayores en menos veces.

Las personas que tienen diarrea después de las comidas deben tomar algún fármaco antidiarreico, como la loperamida, 1 hora antes de comer. La colestiramina puede tomarse con las comidas para reducir la diarrea provocada por la deficiente absorción de ácidos biliares. La mayoría de las personas deben tomar suplementos vitamínicos, calcio y magnesio. Debido a que las personas con síndrome del intestino corto a menudo tienen un exceso de ácido estomacal, la mayoría también toman un fármaco que bloquea el ácido, como un inhibidor de la bomba de protones. Algunas personas requieren inyecciones mensuales de vitamina B12.

El trasplante de intestino delgado es una alternativa para las personas que no se adaptan a su intestino corto y que no toleran la NPT a largo plazo.