Extraviado
Ubicaciones

Busque información sobre temas médicos, síntomas, fármacos, procedimientos, noticias y mucho más, escrita en lenguaje cotidiano.

Cáncer del intestino delgado

(Cáncer de intestino delgado)

Por Elliot M. Livstone, MD, Emeritus Staff, Sarasota Memorial Hospital, Sarasota, FL

  • El síntoma más frecuente es la sangre en las heces, pero a veces, el cáncer obstruye el intestino y causa dolor abdominal espasmódico y vómitos.

  • El diagnóstico se basa en distintas técnicas de exploración intestinal, incluidas la endoscopia y la radiografía con contraste de bario.

  • La extirpación quirúrgica es la mejor forma de tratamiento.

Los tumores cancerosos (malignos) en el intestino delgado son muy poco frecuentes; ocurren, por ejemplo, en alrededor de 9000 personas por año en los Estados Unidos. El adenocarcinoma es el tipo más frecuente de cáncer en el intestino delgado. Los adenocarcinomas se desarrollan en las células glandulares del revestimiento interno del intestino delgado. Las personas que padecen enfermedad de Crohn del intestino delgado son más propensas que otras a desarrollar un adenocarcinoma.

Tipos poco frecuentes de cáncer del intestino delgado

Los tumores carcinoides (véase Tumores carcinoides y síndrome carcinoide) se pueden desarrollar a partir de las células glandulares que tapizan el intestino delgado. Estos tumores con frecuencia secretan hormonas que producen diarrea y enrojecimiento de la piel. La quimioterapia y otros tipos de fármacos ayudan a veces a controlar los síntomas causados por los tumores carcinoides.

El linfoma (cáncer del sistema linfático-ver Introducción a los linfomas) se puede desarrollar en la porción central (yeyuno) o distal (íleon) del intestino delgado, y puede ocasionar rigidez o alargamiento de un segmento intestinal. Este cáncer es más frecuente entre personas con enfermedad celíaca no tratada. La quimioterapia y la radioterapia ayudan a controlar los síntomas y, a veces, prolongan la supervivencia.

Los leiomiosarcomas (cáncer derivado de las células musculares lisas) se originan en la pared del intestino delgado. La quimioterapia puede prolongar ligeramente la supervivencia tras la cirugía de extirpación de los leiomiosarcomas.

Síntomas

El adenocarcinoma puede causar hemorragia en el intestino, que se evidencia como sangre en las heces y obstrucción, lo que puede a su vez causar dolor abdominal con retortijones, distensión del abdomen y vómitos. A veces los tumores malignos del intestino delgado causan intususcepción (un segmento del intestino se desliza dentro de otro, como las partes de un tubo telescópico).

Diagnóstico

  • Enteroclisis

  • Endoscopia

  • Endoscopia con videocápsula

Los médicos suelen efectuar una enteroclisis. En este procedimiento, se introduce una gran cantidad de líquido de bario por un tubo en la nariz y se hacen radiografías en las que se aprecia cómo el bario se mueve a través del tubo digestivo. A veces, este procedimiento se realiza con una tomografía computarizada (TC-ver Tomografía computarizada y resonancia magnética nuclear) en lugar de con radiografías simples, en cuyo caso la persona puede beber el bario en lugar de someterse a la inserción de un tubo por la nariz.

El médico puede utilizar un endoscopio (un tubo flexible de visualización-ver Endoscopia) introducido a través de la boca hasta el duodeno y parte del yeyuno (las secciones superior y mediana del intestino delgado), para localizar el tumor y realizar una biopsia (extracción de una muestra de tejido para su examen al microscopio). El médico, a veces, puede ver tumores del íleon (la porción baja del intestino delgado) pasando un colonoscopio (un endoscopio usado para ver la parte inferior del tubo digestivo) por el ano, a través de la totalidad del intestino grueso y hasta el íleon.

También se puede utilizar una cápsula que funciona con una batería y contiene una o dos pequeñas cámaras de vídeo (ver Endoscopia con videocápsula) para visualizar los tumores del intestino delgado.

A veces, se requiere cirugía exploratoria para identificar un tumor en el intestino delgado.

Tratamiento

  • Extirpación quirúrgica

El mejor tratamiento para todos los tipos de neoplasias cancerosas es la extirpación quirúrgica del tumor.

Si los médicos pueden ver el tumor con un endoscopio, también pueden eliminarlo mediante la aplicación de una corriente eléctrica (electrocauterización) o calor (obliteración térmica).

La quimioterapia y radioterapia después de la cirugía no alargan el tiempo de supervivencia.