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Alcalosis

Por James L. Lewis, III, MD, Attending Physician, Brookwood Baptist Health and Saint Vincent’s Ascension Health, Birmingham

La alcalosis consiste en un exceso de alcalinidad sanguínea causado por la presencia de demasiado bicarbonato o por una carencia de ácido en la sangre (alcalosis metabólica), o por una concentración baja de dióxido de carbono en la sangre a consecuencia de una respiración rápida o profunda (alcalosis respiratoria).

  • Los síntomas son irritación, sacudidas o calambres musculares, o incluso espasmos musculares.

  • El diagnóstico de alcalosis se basa en los resultados de los análisis de sangre.

  • El tratamiento de la alcalosis metabólica está enfocado a reponer agua y sales minerales como sodio y potasio (electrólitos) o a corregir la causa.

  • La alcalosis respiratoria se trata corrigiendo su causa.

La acidez o la alcalinidad de cualquier solución, incluida la sangre, se indica mediante la escala de pH.

Si la concentración de bicarbonato en la sangre es excesivamente alta, una pérdida de ácido de la sangre o un bajo nivel de dióxido de carbono en la sangre sobrepasa los sistemas de control ácido-base del cuerpo, y la sangre se vuelve alcalina. Alcalosis se clasifica en función de su causa primaria como:

  • Metabólica

  • Respiratoria

Alcalosis metabólica

La alcalosis metabólica aparece cuando el organismo pierde demasiado ácido o acumula demasiado álcali. Por ejemplo, se pierde ácido del estómago cuando los vómitos persisten durante mucho tiempo o cuando se aspira el ácido del estómago con una sonda (como se hace en los hospitales). En casos excepcionales, la alcalosis metabólica es el resultado de ingerir demasiadas sustancias alcalinas, como el bicarbonato sódico. También puede ser consecuencia de una pérdida excesiva de líquidos y de eléctrolitos (como sodio o potasio), que afecta a la capacidad renal para mantener el equilibrio ácido-básico de la sangre. Por ejemplo, una carencia de potasio lo suficientemente grave como para provocar alcalosis metabólica puede deberse a la hiperactividad de una glándula suprarrenal o a la ingesta de diuréticos.

Alcalosis respiratoria

La alcalosis respiratoria es el resultado de una respiración rápida y profunda (hiperventilación) que provoca una eliminación excesiva de dióxido de carbono de la sangre. La ansiedad es la causa más frecuente de hiperventilación y, por tanto, de alcalosis respiratoria. Otras causas de hiperventilación y, por consiguiente, de alcalosis respiratoria son el dolor, concentraciones bajas de oxígeno en la sangre, fiebre y sobredosis de ácido acetilsalicílico (que también puede dar lugar a acidosis metabólica).

Síntomas de la alcalosis

La alcalosis puede causar:

  • Irritabilidad

  • Espasmos musculares y calambres

  • Hormigueo en los dedos de manos y pies y alrededor de los labios

El hormigueo (parestesias) son habituales en los casos de hiperventilación causada por la ansiedad. A veces, la alcalosis no causa ningún síntoma en absoluto. Si es grave, pueden producirse dolorosos espasmos musculares (tetania).

Diagnóstico de alcalosis

  • Análisis de sangre

  • Análisis de orina

Un médico evalúa el equilibrio ácido-base de una persona mediante la medición del pH, y los niveles de dióxido de carbono (un ácido) y bicarbonato (una base) en la sangre. Para averiguar más sobre la causa de la alcalosis, también se miden las concentraciones de electrólitos en muestras de sangre y orina.

Tratamiento de la alcalosis

  • Tratamiento de la causa

  • En la alcalosis metabólica, restitución de los niveles de agua y electrolitos

  • En la alcalosis respiratoria, administración de oxígeno si es necesario, o bien tranquilizar a la persona que está hiperventilando debido a la ansiedad

Casi siempre, el tratamiento de la alcalosis va dirigido a la causa que la provoca. Los médicos raramente se limitan a administrar ácidos, tal como ácido clorhídrico, para invertir la alcalosis.

Por lo general, el tratamiento de la alcalosis metabólica consiste en reponer el agua y los electrólitos (sodio y potasio) a la vez que se resuelve la causa. En raras ocasiones, cuando la alcalosis metabólica es muy grave, se administra ácido diluido por vía intravenosa.

En la alcalosis respiratoria, el primer paso es asegurarse de que la persona tiene suficiente oxígeno. Luego, el médico busca una causa grave, como una infección. Si el dolor es la causa de la respiración rápida, suele ser suficiente con aliviarlo.

Cuando la alcalosis respiratoria es consecuencia de la ansiedad o de un ataque de pánico, el esfuerzo consciente por tranquilizarse y ralentizar la respiración puede provocar que la anomalía desaparezca. Ayudar a la persona a tranquilizarse y prestarle apoyo emocional pueden contribuir a la mejoría; respirar dentro de una bolsa de papel (no de plástico) ayuda a aumentar el contenido de dióxido de carbono de la sangre, ya que este se vuelve a aspirar tras haberlo expulsado.

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