Extraviado
Ubicaciones

Busque información sobre temas médicos, síntomas, fármacos, procedimientos, noticias y mucho más, escrita en lenguaje cotidiano.

Alergias persistentes durante todo el año

(Alergias perennes)

Por Peter J. Delves, PhD, Professor of Immunology, Division of Infection & Immunity, Faculty of Medical Sciences, University College London, London, UK

Las alergias persistentes durante todo el año (perennes) son consecuencia de la exposición a las sustancias suspendidas en el aire (como el polvo doméstico) durante todo el año.

  • Aparece congestión nasal, con prurito y en ocasiones goteo; también se siente prurito en la boca y en la garganta.

  • Los síntomas y las actividades que desencadenan la alergia suelen indicar el diagnóstico.

  • Lo ideal es evitar el alérgeno, pero algunos fármacos, como los antihistamínicos, ayudan a aliviar los síntomas.

Las alergias perennes pueden aparecer en cualquier momento, independientemente de la estación, o durar todo el año. A menudo consisten en una reacción al polvo del hogar. El polvo doméstico puede contener mohos y esporas de hongos, fibras de tejidos, caspa animal, desechos de ácaros del polvo y partículas de insectos. Las sustancias que se encuentran en las cucarachas o sobre ellas a menudo causan los síntomas alérgicos. Estas sustancias están presentes en las casas durante todo el año, pero los síntomas son más intensos durante los meses fríos, cuando se pasa más tiempo en la vivienda.

Por lo general, las alergias perennes producen síntomas nasales (rinitis alérgica), pero no síntomas oculares (conjuntivitis alérgica). Sin embargo, esta última puede aparecer cuando se colocan ciertas sustancias en los ojos a propósito o inadvertidamente. Entre estas sustancias se incluyen los fármacos que se usan para tratar los trastornos oculares, los cosméticos como el delineador de ojos, los polvos de maquillaje y los tintes para el cabello. Las soluciones limpiadoras de las lentes de contacto a veces también causan una reacción alérgica.

A menudo, la rinitis perenne se debe a una causa distinta de la alergia, como a la aspirina (ácido acetilsalicílico) o a otro medicamento antiinflamatorio no esteroideo (AINE), o bien otra forma de rinitis.

¿Sabías que...?

  • A menudo, las cucarachas son las responsables de las alergias perennes.

Síntomas

El síntoma más obvio de las alergias perennes es la congestión nasal crónica. La nariz gotea y produce una secreción acuosa clara. Puede haber prurito en la nariz, en el paladar y en la parte posterior de la garganta, que puede comenzar de forma gradual o súbita. Es frecuente que haya estornudos.

La trompa de Eustaquio, que conecta el oído medio con la parte posterior de la nariz, se hincha. Como resultado, la audición puede verse afectada, sobre todo en los niños. Algunos niños presentan infecciones crónicas en el oído (otitis). En ocasiones, aparecen infecciones recurrentes en los senos paranasales (sinusitis crónica) y crecimientos en el interior de la nariz (pólipos nasales).

Cuando los ojos están afectados, lloran y pican. Se observa enrojecimiento en la zona blanca de los ojos y en los párpados, que también pueden estar hinchados.

Muchas personas que sufren alergia perenne también tienen asma, posiblemente causada por los mismos desencadenantes de la alergia (alérgenos) que contribuyen a la rinitis y a la conjuntivitis alérgicas.

Diagnóstico

  • Evaluación médica

El diagnóstico de las alergias perennes se basa en los síntomas y en las circunstancias en las que se producen, es decir, en respuesta a ciertas actividades, como, por ejemplo, acariciar a un gato.

Pruebas de alergia

Cuando la persona afectada no responde al tratamiento, es preciso realizar algunas pruebas.

En tales casos, las pruebas de punción cutánea pueden ser útiles para confirmar el diagnóstico y para identificar el desencadenante de los síntomas (como los ácaros del polvo o las cucarachas). Para la realización de esas pruebas, se coloca una gota de cada extracto en la piel y, a continuación, se pincha con una aguja. Luego los médicos observan para ver si hay una reacción de pápula y eritema (una hinchazón pálida ligeramente elevada rodeada por una zona roja).

LSi los resultados de la prueba cutánea no son concluyentes, puede realizarse una prueba de inmunoglobulina específica de alérgeno (IgE). Para la realización de esta prueba, se extrae y analiza una muestra de sangre.

Prevención

Se recomienda evitar el alérgeno en la medida de lo posible para prevenir los síntomas.

Si se tiene alergia al polvo doméstico, se pueden prevenir o reducir los síntomas realizando algunos cambios en el entorno:

  • Retirar los objetos que acumulan polvo, como los adornos, las revistas y los libros

  • Sustituir los muebles tapizados o limpiarlos con una aspiradora frecuentemente

  • Sustituir las cortinas por persianas o estores

  • Retirar las alfombras o sustituirlas por tapetes

  • Lavar frecuentemente sábanas, fundas de almohadas y mantas en agua caliente

  • Aplicar vapor caliente en el hogar

  • Cubrir los colchones y las almohadas con tejidos finos para que no puedan penetrar en ellos los ácaros del polvo y los alérgenos

  • Utilizar almohadas de fibra sintética

  • Limpiar la casa a menudo, incluido quitar el polvo, pasar la aspiradora y fregar el suelo

  • Utilizar el aire acondicionado y aparatos deshumidificadores para reducir la humedad dentro de la casa, ya que esta promueve la multiplicación de los ácaros del polvo

  • Usar filtros de partículas de alta eficiencia (HEPA)

  • Exterminar las cucarachas

Si se tiene alergia a la caspa animal, se puede confinar al animal doméstico a ciertas habitaciones de la casa o, si es posible, mantenerlo en el exterior. También es conveniente bañarlo todas las semanas.

Tratamiento

  • Inhaladores nasales de corticosteroides

  • Antihistamínicos

  • Descongestivos

  • En ocasiones, inmunoterapia alergénica

  • Para los pólipos nasales, a veces cirugía

La mejor manera de tratar y de prevenir las alergias consiste en evitar el alérgeno.

El tratamiento farmacológico en alergias perennes es similar al de las alergias estacionales. Incluye aerosoles nasales con corticoesteroides, antihistamínicos y descongestionantes.

Los aerosoles nasales con corticoesteroides suelen ser muy eficaces, por lo que es lo primero que se administra. La mayoría de estos aerosoles tienen pocos efectos secundarios, aunque pueden provocar hemorragias nasales y dolor.

También se puede administrar un antihistamínico, por vía oral o como aerosol nasal, en lugar del aerosol nasal con corticoesteroides o junto con él. Los antihistamínicos se utilizan a menudo con un descongestionante, como la pseudoefedrina, tomado por vía oral.

Existen muchas combinaciones sin receta médica de descongestionantes con antihistamínicos en un solo comprimido. Sin embargo, si se padece hipertensión arterial, no se deben tomar descongestionantes a menos que el médico lo recomiende y supervise su uso. Además, las personas que toman inhibidores de la monoaminooxidasa (un tipo de antidepresivo) no pueden tomar un producto que combina un antihistamínico y un descongestionante.

Los descongestionantes se pueden adquirir sin receta médica como gotas nasales o como aerosoles. No deben utilizarse durante más de unos pocos días a la vez porque el uso continuo durante una semana o más puede empeorar o prolongar la congestión nasal (efecto rebote) y dar lugar a una congestión crónica.

Los antihistamínicos tienen efectos secundarios, sobre todo, aniticolinérgicos. Entre estos efectos anticolinérgicos se incluyen somnolencia, boca seca, visión borrosa, estreñimiento, dificultad para orinar, confusión y mareo (ver Anticolinérgicos: ¿Qué son los efectos anticolinérgicos?).

Tiende a haber menos efectos secundarios y menos graves con los aerosoles nasales que con los medicamentos que se toman por vía oral.

Existen otros fármacos que son útiles en algunos casos. El cromoglicato, que alivia el goteo de la nariz, se puede obtener con receta médica en forma de aerosol nasal. Para ser eficaz, debe utilizarse de forma periódica. También son eficaces la azelastina (un antihistamínico) y el ipratropio (un fármaco que inhibe la acetilcolina), que se pueden adquirir con receta médica en forma de aerosol nasal. Sin embargo, estos medicamentos pueden tener efectos anticolinérgicos similares a los de los antihistamínicos orales, sobre todo, la somnolencia.

El montelukast, un modificador de leucotrienos disponible con receta médica, reduce la inflamación y alivia el goteo nasal, pero aún no se ha determinado cuál es la mejor manera de utilizarlo.

El lavado periódico de los senos paranasales con una solución de agua templada y sal (solución salina) ayuda a movilizar y expulsar el moco al tiempo que hidrata la mucosa nasal. Esta técnica se denomina irrigación nasal.

Cuando estos tratamientos no resultan eficaces, se administra un corticoesteroide por vía oral o mediante inyección durante un tiempo corto (por lo general, menos de 10 días). Si se administran por vía oral o se inyectan durante mucho tiempo, los corticoesteroides pueden tener efectos secundarios graves (ver Corticoesteroides: Uso y efectos secundarios).

Inmunoterapia alergénica (desensibilización)

Cuando otros tratamientos no son eficaces, la inmunoterapia alergénica puede ayudar.

La inmunoterapia es necesaria en las siguientes situaciones:

  • Cuando los síntomas son graves

  • Cuando no se puede evitar la exposición al alérgeno

  • Cuando los fármacos que se utilizan habitualmente para tratar la rinitis o la conjuntivitis alérgicas no logran controlar los síntomas

  • Cuando se desarrolla asma

Cirugía

Algunas veces es necesario someter a intervención quirúrgica a personas con sinusitis crónica y con pólipos nasales, con el objetivo de mejorar el drenaje de los senos paranasales y eliminar el material infectado o de extirpar los pólipos. Antes y después de la intervención, resulta útil la irrigación regular de los senos paranasales.

Recursos en este artículo