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Yodo

Por Larry E. Johnson, MD, PhD, University of Arkansas for Medical Sciences;Central Arkansas Veterans Healthcare System

La glándula tiroidea contiene la mayor parte del yodo en el organismo. Este mineral es necesario en la formación de las hormonas tiroideas. Proviene del agua del mar.

Una pequeña cantidad entra en la atmósfera y, por medio de la lluvia, llega al agua subterránea y al suelo cerca del mar. En muchas regiones, la sal de mesa está enriquecida con yodo (una combinación que forma yoduro) para garantizar que se consume en cantidad suficiente.

Carencia de yodo

La carencia de yodo es poco frecuente en las regiones donde se ha agregado yodo a la sal de mesa; sin embargo, es frecuente a nivel mundial. Si se vive lejos del mar y a mucha altitud, existe un riesgo especial de presentar carencia de yodo, ya que el entorno, a diferencia de las regiones cercanas al mar, contiene poco yodo o carece de él.

Cuando existe carencia de yodo, la glándula tiroidea se agranda (bocio) en un intento de captar más yodo para producir hormonas tiroideas. La glándula tiroidea se vuelve hipoactiva y produce una cantidad insuficiente de hormonas tiroideas (hipotiroidismo, ver Hipotiroidismo). La fertilidad es menor. En los adultos, el hipotiroidismo puede causar piel hinchada, voz ronca, deficiencia mental, pelo escaso y áspero, intolerancia al frío y aumento de peso.

Si las mujeres embarazadas tienen carencia de yodo, aumentan el riesgo de aborto espontáneo y de muerte fetal. El feto crece despacio y el cerebro no se desarrolla de forma adecuada. A menos que los bebés afectados reciban tratamiento nada más nacer, aparece un trastorno que provoca retraso mental y estatura baja (cretinismo). Estos bebés pueden ser sordos y mudos, y padecer defectos congénitos o hipotiroidismo.

¿Sabías que...?

  • La falta de yodo durante el embarazo aumenta el riesgo de aborto espontáneo, de muerte fetal y de retraso mental, así como los defectos congénitos en el bebé.

Diagnóstico

  • Análisis de sangre

  • Presencia de bocio (en adultos)

El diagnóstico de la carencia de yodo se basa en los resultados de los análisis de sangre que indican una concentración baja de hormonas tiroideas o una concentración elevada de hormona estimulante del tiroides (TSH, tirotropina), o bien en la presencia de bocio (solo en los adultos).

Se analiza la sangre de todos los recién nacidos para detectar un posible hipotiroidismo, incluido el ocasionado por un déficit de yodo.

Las pruebas de diagnóstico por la imagen, como la ecografía o la gammagrafía tiroidea, permiten medir la glándula tiroidea y valorar cualquier anomalía.

Prevención y tratamiento

  • Para mujeres embarazadas y en periodo de lactancia, vitaminas prenatales.

  • Suplementos de yodo y de hormona tiroidea.

Las mujeres embarazadas suelen consumir cantidades inadecuadas de yodo. Por lo tanto, tanto ellas como las lactantes deben tomar vitaminas prenatales que contengan al menos 150 μg de yodo al día.

Los bebés, los niños y los adultos con carencia de yodo reciben un tratamiento con suplementos de yodo por vía oral. Además, los bebés también reciben suplementos orales de hormona tiroidea, durante varias semanas o incluso de por vida. A los niños y a los adultos también se les pueden administrar suplementos de hormona tiroidea.

Exceso de yodo

El consumo excesivo de yodo es poco frecuente. Suele ser el resultado de tomar suplementos de yodo para tratar carencias prolongadas. A veces, cuando se vive cerca del mar, se ingiere demasiado yodo debido al consumo de gran cantidad de marisco, algas y agua yodada, como ocurre en las regiones septentrionales del Japón.

Consumir demasiado yodo no suele afectar a la funcionalidad tiroidea, aunque a veces sí lo hace. Puede provocar que la glándula tiroidea se vuelva hiperactiva y produzca un exceso de hormonas tiroideas (hipertiroidismo, ver Hipertiroidismo), en particular si antes se ingería muy poco yodo. Sin embargo, en ocasiones, el exceso de yodo provoca una menor producción de hormonas tiroideas (hipotiroidismo, ver Hipotiroidismo). El resultado es que la glándula tiroidea se hipertrofia y, en consecuencia, aparece un trastorno denominado bocio. (Los bocios se pueden formar tanto si la glándula tiroidea es hipoactiva como si es hiperactiva.)

Al consumir grandes cantidades de yodo, se percibe un sabor metálico en la boca y aumenta la producción de saliva. El yodo puede producir irritación del tubo digestivo y causar erupciones cutáneas.

Diagnóstico

  • Evaluación por un médico

  • Análisis de sangre

  • Pruebas de diagnóstico por la imagen

Se sospecha hipertiroidismo o hipotiroidismo debido al exceso de yodo a partir de los síntomas, sobre todo, si se declara haber tomado suplementos de yodo.

Se realizan análisis de sangre para determinar las concentraciones de hormonas tiroideas y de la hormona estimulante del tiroides (TSH o tirotropina), además de pruebas de diagnóstico por la imagen.

Tratamiento

  • Cambios en la alimentación

  • A veces, hormonas tiroideas

Se aconseja consumir sal que no esté enriquecida con yodo y reducir la ingesta de alimentos que contengan yodo, como el marisco, las algas, el yogur y la leche.

Si se padece hipotiroidismo por un exceso de consumo de yodo, reducir su consumo suele curar el trastorno, pero en ocasiones es necesario tomar hormonas tiroideas de por vida.

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