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Vitamina A

(retinol)

Por Larry E. Johnson, MD, PhD, Associate Professor of Geriatrics and Family and Preventive Medicine;Medical Director, University of Arkansas for Medical Sciences;Central Arkansas Veterans Healthcare System

(Véase también Introducción a las vitaminas.)

La vitamina A (retinol) es necesaria para el funcionamiento de las células nerviosas sensibles a la luz (fotorreceptores) presentes en la retina del ojo. Además, ayuda a mantener saludables la piel y el revestimiento de los pulmones, del intestino y de las vías urinarias, y protege contra las infecciones.

Entre los alimentos que contienen buenos aportes de vitamina A se incluyen el aceite de hígado de pescado, el hígado, la yema de huevo, la mantequilla, la nata y la leche enriquecida

Los carotenoides, como el betacaroteno, son pigmentos presentes en las frutas y en las verduras, que les proporcionan su color amarillo, naranja o rojo. Una vez consumidos, los carotenoides se convierten poco a poco en vitamina A en el organismo. La absorción es mejor si las verduras se han cocinado u homogeneizado y se sirven junto con un poco de grasa o aceite. Algunos de los alimentos que constituyen una buena fuente de carotenoides son las verduras de color verde oscuro y las hortalizas y frutas de color amarillo-naranja

Los medicamentos que contienen vitamina A (retinoides) se utilizan para tratar el acné grave y la psoriasis. Se está estudiando la posibilidad de que la ingestión de vitamina A, betacaroteno y retinoides reduzca el riesgo de ciertos tipos de cáncer de piel. Sin embargo, la administración de suplementos de betacaroteno puede aumentar el riesgo de sufrir otros tipos de cáncer.

Carencia de vitamina A

  • La ceguera nocturna es un síntoma precoz.

  • Con el tiempo puede desarrollarse ceguera.

  • Los ojos, la piel y otros tejidos se resecan y se dañan, y las infecciones son más frecuentes.

  • El diagnóstico se basa en los síntomas y en los análisis de sangre.

  • La carencia se corrige tomando dosis altas de vitamina A durante varios días.

Causas

La deficiencia de vitamina A suele ser debida a:

  • Dieta que ha sido deficiente en vitamina A durante un prolongado período de tiempo

Esta deficiencia es frecuente en zonas del mundo donde escasean los alimentos ricos en vitamina A, tales como:

  • Hígado de animales y de pescado

  • Verduras de color naranja, amarillo y verde oscuro, y frutas de color amarillo y naranja

  • Huevos

  • Productos lácteos enriquecidos

Por ejemplo, se observan carencias de vitamina A en Asia meridional y oriental, donde el arroz es el alimento principal.

Los trastornos que afectan a la absorción intestinal de las grasas también pueden reducir la absorción de la vitamina A y aumentar el riesgo de presentar una carencia de esta vitamina. Algunos de estos trastornos son la diarrea crónica, la celiaquía, la fibrosis quística, ciertos trastornos pancreáticos y la obstrucción de las vías biliares. La cirugía del intestino o del páncreas puede causar el mismo efecto.

Las alteraciones hepáticas pueden interferir en el almacenamiento de la vitamina A. (La mayor parte de la vitamina A del organismo se almacena en el hígado).

Síntomas

Un síntoma temprano de déficit de vitamina A es la ceguera nocturna, causada por un trastorno de la retina. Al cabo de poco tiempo, el blanco de los ojos (conjuntiva) y las córneas se resecan y se engrosan (xeroftalmía). La xeroftalmía es particularmente frecuente en los niños con una carencia aguda de calorías (energía) o de proteínas, lo que incluye una ingesta inadecuada de vitamina A. Pueden aparecer depósitos espumosos (manchas de Bitot) en el blanco de los ojos. La córnea reseca se ablanda y se ulcera, lo que da lugar a la ceguera. En los países en desarrollo, la carencia de vitamina A es una causa frecuente de ceguera.

La piel se vuelve seca y escamosa, y el revestimiento de los pulmones, del intestino y de las vías urinarias se hace más grueso y se endurece.

El sistema inmunitario no funciona normalmente, lo que aumenta la probabilidad de infecciones, sobre todo en los lactantes y en los niños.

El crecimiento y el desarrollo del niño pueden ralentizarse.

Diagnóstico

  • Exploración física

  • Análisis de sangre

El diagnóstico de la deficiencia de vitamina A se basa en los síntomas y en la presencia de una concentración baja de vitamina A en la sangre.

Si resulta difícil ver en la oscuridad pueden realizarse exploraciones oculares, como una electrorretinografía, para determinar si el déficit de vitamina A es la causa.

Para ayudar a confirmar la deficiencia de vitamina A, los médicos pueden recetar suplementos de vitamina A para comprobar si con ellos se alivian los síntomas.

Prevención

Para ayudar a prevenir la deficiencia de vitamina A, deben comerse verduras de hoja verde, frutas de color amarillo y naranja (tales como papayas y naranjas), zanahorias, y verduras de color amarillento (como el calabacín y la calabaza). Otras fuentes de esta vitamina son la leche y los cereales enriquecidos con vitamina A, el hígado, la yema de huevo y los aceites de hígado de pescado. Los carotenoides que dan a las frutas y verduras su color amarillo, naranja o rojo y que se convierten en vitamina A en el cuerpo, se absorben mejor si las verduras están cocidas y homogeneizados y se sirven con un poco de grasa o aceite.

Los niños que viven en países en desarrollo y que se encuentran en situación de riesgo de sufrir esta carencia deben recibir suplementos de vitamina A.

Tratamiento

  • Suplementos de Vitamina A

Para resolver el déficit de vitamina A se administran dosis altas de vitamina A durante varios días, seguidas de dosis más bajas hasta que la visión y la piel mejoren. No deben administrarse dosis altas de forma repetida a los niños, ya que pueden ser tóxicas.

Si los síntomas persisten después de 2 meses, se realizan pruebas a fin de detectar un posible trastorno que esté alterando la absorción de las grasas.

Exceso de vitamina A

(Toxicidad causada por vitamina A)
  • El consumo excesivo de vitamina A provoca pérdida del cabello, labios agrietados, piel seca, huesos débiles, dolores de cabeza y aumento de la presión intracraneal.

  • El diagnóstico se basa en los síntomas y en los análisis de sangre.

  • La mayoría de las personas se han recuperado por completo cuando dejan de tomar los suplementos de vitamina A.

El exceso de vitamina A puede tener efectos perjudiciales (toxicidad). Por ejemplo, tomar diariamente dosis 10 veces mayores que la cantidad diaria recomendada (CDR) o más, durante un periodo de varios meses, puede causar toxicidad. En ocasiones, la toxicidad se debe a la ingestión de determinadas formulaciones de vitamina A en dosis altas para tratar el acné grave u otros trastornos de la piel. Una dosis pequeña basta para causar toxicidad en los lactantes, a veces en solo unas semanas. Si los niños toman una dosis muy alta de forma accidental, la toxicidad puede producirse con rapidez.

El consumo de cantidades grandes de carotenoides (que el cuerpo convierte en vitamina A) en los alimentos no provoca toxicidad, porque se convierten en vitamina A muy lentamente. No suele haber ningún síntoma. Sin embargo, si se consumen cantidades muy grandes de carotenoides, la piel se vuelve amarillenta (carotenosis), sobre todo en las palmas de las manos y en las plantas de los pies.

Los suplementos de dosis altas de betacaroteno pueden aumentar el riesgo de cáncer, pero los carotenoides que se consumen en las frutas y en las verduras no lo provocan.

Síntomas

La mayoría de las personas con un exceso de vitamina A presentan dolor de cabeza y erupción cutánea.

El consumo excesivo de vitamina A durante un período prolongado de tiempo puede dar lugar a cabello áspero, pérdida parcial del pelo (incluidas las cejas), labios agrietados, y piel seca y rugosa.

Algunos de los síntomas que aparecen más tarde son dolores de cabeza intensos, aumento de la presión intracraneal (endocraneal) y debilidad general. Es frecuente que haya dolor en los huesos y en las articulaciones, sobre todo en los niños. Se producen fracturas con más facilidad, en particular en las personas mayores. Los niños pierden el apetito y no crecen ni se desarrollan con normalidad. Pueden presentar también picores en la piel. El hígado y el bazo aumentan de tamaño.

¿Sabías que...?

  • En los bebés y en los niños, dosis muy altas de vitamina A pueden tener efectos perjudiciales.

  • Tomar dosis muy altas de vitamina A o de isotretinoína (fármaco derivado de la vitamina A) durante el embarazo produce defectos congénitos.

El consumo de cantidades excesivamente grandes de vitamina A de una vez causa somnolencia, irritabilidad, dolor de cabeza, náuseas y vómitos en cuestión de horas, seguido de descamación de la piel. La presión endocraneal aumenta, sobre todo en los niños, y se producen vómitos. A menos que el consumo de vitamina A se interrumpa, evoluciona a estado de coma y muerte.

Si una mujer toma isotretinoína (un derivado de la vitamina A que se utiliza para tratar el acné grave) durante el embarazo, su hijo puede presentar defectos congénitos. Las mujeres que están embarazadas o que planean estarlo no deben consumir vitamina A en cantidades superiores al límite de seguridad (3000 μg), para evitar anomalías congénitas en el bebé.

Diagnóstico

  • Exploración física

  • Análisis de sangre

El diagnóstico de la toxicidad por vitamina A se basa principalmente en los síntomas. Para confirmar el diagnóstico, se pueden realizar análisis de sangre que determinan la concentración de vitamina A.

Tratamiento

  • Dejar de tomar suplementos de vitamina A

El tratamiento consiste en dejar de tomar suplementos de vitamina A, y la recuperación suele ser total.

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