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Vitamina E

(Tocoferol)

Por Larry E. Johnson, MD, PhD, Associate Professor of Geriatrics and Family and Preventive Medicine, University of Arkansas for Medical Sciences; Medical Director, Central Arkansas Veterans Healthcare System

(Véase también Introducción a las vitaminas.)

La vitamina E (tocoferol) es un antioxidante: protege las células contra el daño producido por los radicales libres, que son subproductos de la actividad celular normal que forma parte de las reacciones químicas intracelulares (algunas de estas reacciones pueden ser dañinas).

Muchas personas toman suplementos de vitamina E para prevenir ciertas enfermedades, pero estos suplementos no protegen contra las enfermedades del corazón y de los vasos sanguíneos. No existen pruebas concluyentes de que la vitamina E, ni a altas dosis, lentifique la progresión de la enfermedad de Alzheimer. No hay acuerdo sobre si los suplementos de vitamina E protegen contra la discinesia tardía (movimientos involuntarios y repetitivos de la boca, la lengua, los brazos y las piernas, un efecto secundario de los fármacos antipsicóticos), ni sobre si aumentan o disminuyen el riesgo de padecer cáncer de próstata.

La vitamina E, como las vitaminas A, D y K, es una vitamina liposoluble, por lo que se absorbe mejor cuando se ingiere con un poco de grasa. Algunos de los alimentos que constituyen una buena fuente de vitamina E son los aceites vegetales, las nueces, las semillas, las verduras de hoja verde, y el germen de trigo.

Carencia de vitamina E

  • La carencia de esta vitamina provoca disfunciones en los reflejos y en la coordinación, dificultad para caminar y debilidad muscular.

  • Los recién nacidos prematuros con esta carencia pueden presentar una forma grave de anemia.

  • El diagnóstico se basa en los síntomas y en los resultados de la exploración física.

  • Se corrige tomando suplementos de vitamina E.

Las reservas de vitamina E en los recién nacidos son relativamente bajas, porque solo pequeñas cantidades de esta vitamina atraviesan la placenta. En consecuencia, los recién nacidos, en especial los prematuros, tienen un riesgo alto de presentar una carencia de vitamina E. Sin embargo, el riesgo disminuye con la edad, ya que los lactantes suelen recibir suficiente vitamina E en la leche materna o en las fórmulas comerciales. Los adultos pueden almacenar grandes cantidades de vitamina E en el tejido graso, por lo que es menos probable que presenten una carencia.

Causas

Una alimentación con muy poca grasa tampoco aporta vitamina E, porque los aceites vegetales son la principal fuente de esta vitamina y porque esta se absorbe mejor cuando se ingiere con algo de grasa. Los trastornos que afectan a la absorción de las grasas (como ciertas afecciones del hígado y de la vesícula, la pancreatitis y la fibrosis quística) pueden disminuir la absorción de esta vitamina y aumentar el riesgo de padecer una carencia.

En los países desarrollados, la carencia de vitamina E es poco frecuente en los niños mayores y en los adultos, y suele deberse a:

En los países en desarrollo, la causa más común de deficiencia de vitamina E es:

  • Ingesta inadecuada de vitamina E

¿Sabías que...?

  • Una alimentación con muy poco contenido en grasa puede dar lugar a una carencia de vitaminas E, A, D y K, ya que estas deben ingerirse con algo de grasa para ser absorbidas.

Síntomas

Los síntomas incluyen reflejos ralentizados, dificultad para caminar, falta de coordinación y de sensibilidad postural (saber dónde están las extremidades sin mirarlas), y debilidad muscular. En los niños puede que los párpados estén caídos (ptosis palpebral) y que tengan dificultad para mover los ojos.

En adultos con deficiencia de vitamina E debido a un trastorno de malabsorción, estos síntomas raramente se desarrollan porque los adultos almacenan grandes cantidades de vitamina E en el tejido graso (adiposo).

La carencia de vitamina E puede causar una forma de anemia en la que se destruyen los glóbulos rojos (anemia hemolítica). Los recién nacidos prematuros con carencia de vitamina E tienen riesgo de presentar este grave trastorno. En estos lactantes pueden producirse una hemorragia intracraneal y un crecimiento anómalo de los vasos sanguíneos oculares (un trastorno denominado retinopatía del prematuro). Asimismo, los recién nacidos afectados pueden presentar debilidad muscular.

Diagnóstico

  • Exploración física

  • A veces, análisis de sangre

El diagnóstico de la deficiencia de vitamina E se basa en los síntomas, en la presencia de trastornos que aumentan el riesgo y en los resultados de la exploración física.

Para confirmar el diagnóstico se realizan análisis de sangre que determinan la concentración de vitamina E.

Tratamiento

  • Suplementos de vitamina E

El tratamiento de la deficiencia de vitamina E consiste en tomar suplementos de vitamina E por vía oral.

A los recién nacidos prematuros también se les pueden suministrar suplementos para prevenir trastornos del desarrollo. Por el contrario, la mayoría de los recién nacidos a término no los necesitan, ya que obtienen suficiente vitamina E de la leche materna o de las fórmulas comerciales.

Exceso de vitamina E

(Toxicidad causada por la vitamina E)

Muchos adultos toman cantidades relativamente grandes de vitamina E durante meses o durante años sin ningún daño aparente. Sin embargo, las dosis altas de vitamina E pueden aumentar el riesgo de hemorragia (incluida la hemorragia intracraneal, que produce un accidente cerebrovascular), sobre todo en los adultos que también toman un anticoagulante (en especial warfarina). A veces se observa debilidad muscular, fatiga, náuseas y diarrea.

El diagnóstico de la toxicidad por vitamina E se basa en los síntomas y en los antecedentes relacionados con la ingesta de suplementos de vitamina E.

El tratamiento de la toxicidad por vitamina E consiste en dejar de tomar estos suplementos. Si es necesario, con el fin de detener los sangrados se administra vitamina K, que ayuda a coagular la sangre.

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