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Vitamina K

Por Larry E. Johnson, MD, PhD, Associate Professor of Geriatrics and Family and Preventive Medicine, University of Arkansas for Medical Sciences; Medical Director, Central Arkansas Veterans Healthcare System

(Véase también Introducción a las vitaminas.)

La vitamina K tiene dos formas:

  • Filoquinona: se encuentra en las plantas y se consume en la dieta. Se absorbe mejor cuando se ingiere junto con grasas. No es una sustancia tóxica.

  • Menaquinona: la producen las bacterias intestinales, pero solo se absorbe en pequeñas cantidades. En algunos países, se utiliza como suplemento.

La vitamina K es necesaria para sintetizar las proteínas que ayudan a controlar el sangrado (factores de coagulación) y, por consiguiente, para la coagulación normal de la sangre. También es fundamental para una buena salud de los huesos y de otros tejidos.

Es una vitamina liposoluble, por lo que se absorbe mejor cuando se ingiere junto con algo de grasa. Entre los alimentos que constituyen una buena fuente de vitamina K se incluyen las verduras de hoja verde (como col, berzas, espinacas y repollo) y los aceites de soja y canola o colza

Carencia de vitamina K

  • El síntoma principal es el sangrado, que puede ser mortal en los recién nacidos.

  • El diagnóstico se confirma mediante análisis de sangre que verifican la rapidez con que se forman coágulos en la sangre.

  • Todos los recién nacidos deben recibir una inyección de vitamina K.

  • Los suplementos de esta vitamina tomados por vía oral o inyectados bajo la piel pueden corregir la carencia.

La carencia de vitamina K puede causar la enfermedad hemorrágica del recién nacido, que se caracteriza por una tendencia a sangrar. Se suele administrar una inyección de vitamina K a los recién nacidos para protegerlos de esta enfermedad. Los lactantes que no la han recibido al nacer son particularmente propensos a la carencia de vitamina K, puesto que la leche materna solo contiene pequeñas cantidades. La enfermedad hemorrágica es más probable en los lactantes con un trastorno que altera la absorción de las grasas o con una afección hepática. Las fórmulas comerciales para bebés contienen vitamina K.

¿Sabías que...?

  • Los recién nacidos tienen riesgo de padecer carencia de vitamina K porque no reciben suficiente cantidad antes de nacer y porque aún no pueden sintetizar esta vitamina por sí solos.

En adultos sanos la deficiencia de vitamina K es poco común porque muchas verduras verdes contienen vitamina K y, además, las bacterias del intestino producen vitamina K.

Si se tiene un déficit de vitamina K, la administración de warfarina o de anticoagulantes similares puede empeorar los sangrados, ya que estos fármacos también interfieren en la síntesis de los factores de coagulación (que ayudan a coagular la sangre). Los anticoagulantes se administran cuando existen trastornos que aumentan el riesgo de coágulos de sangre, como estar confinado en cama durante mucho tiempo (por ejemplo, debido a una lesión), recuperarse de una intervención quirúrgica mayor o padecer una fibrilación auricular (ritmo cardíaco alterado e irregular). Si se toma warfarina, es necesario someterse a análisis de sangre periódicos para determinar la rapidez con que se forman los coágulos.

Causas

La deficiencia de vitamina K puede ser resultado de lo siguiente:

  • Falta de vitamina K en la dieta

  • Dieta muy baja en grasa, porque la vitamina K se absorbe mejor cuando se ingiere con un poco de grasa

  • Trastornos que alteran la absorción de las grasas y que, por lo tanto, dificultan la absorción de la vitamina K (como el bloqueo de las vías biliares o la fibrosis quística).

  • Tratamiento con ciertos fármacos, como los anticonvulsivos y algunos antibióticos.

  • Ingesta de grandes cantidades de aceite mineral, que disminuye la absorción de vitamina K.

Los recién nacidos son propensos al déficit de vitamina K por los siguientes motivos:

  • Solo pequeñas cantidades de vitamina K pasan de la madre al feto durante el embarazo.

  • Durante los primeros días de vida, el intestino del recién nacido aún no ha adquirido las bacterias que producen la vitamina K.

Síntomas

El síntoma principal de la deficiencia de vitamina K es el sangrado (hemorragia) endodérmico (que causa hematomas), nasal, a consecuencia de una herida, estomacal o intestinal. A veces, una hemorragia estomacal causa vómitos de sangre. También puede observarse sangre en la orina o en las heces.

Las hemorragias cerebrales, o en torno a este órgano, pueden ser mortales en los recién nacidos.

El hecho de padecer un trastorno hepático aumenta el riesgo de hemorragia, porque los factores de la coagulación se producen en el hígado.

La carencia de vitamina K también debilita los huesos.

Diagnóstico

  • Análisis de sangre

Se sospecha una carencia de vitamina K cuando se producen sangrados anormales en una persona en situación de riesgo.

Los análisis de sangre que miden la velocidad de la coagulación ayudan a confirmar el diagnóstico. Saber la cantidad de vitamina K que se consume ayuda a que los médicos interpreten mejor los resultados del análisis de sangre.

Tratamiento

  • Para los recién nacidos, una inyección de vitamina K

  • Para la carencia, vitamina K por vía oral o inyectable.

Se recomienda administrar una inyección intramuscular de vitamina K a todos los recién nacidos para reducir el riesgo de hemorragia cerebral después del alumbramiento.

Si se diagnostica su déficit, la vitamina K suele administrarse por vía oral o mediante una inyección bajo la piel. Si la causa es un medicamento, debe ajustarse la dosis o administrar más suplementos de vitamina K.

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