Extraviado
Ubicaciones

Busque información sobre temas médicos, síntomas, fármacos, procedimientos, noticias y mucho más, escrita en lenguaje cotidiano.

Otros síntomas oculares

Por Kathryn Colby, MD, PhD, Professor and Chair, Department of Ophthalmology and Visual Science, The University of Chicago Medicine & Biological Sciences

Déficit de percepción de profundidad

La percepción de profundidad o visión de profundidad es la capacidad para determinar la posición de los objetos en el espacio. Las personas con dificultades en la percepción de profundidad encuentran difícil determinar, entre dos objetos, cuál está más cerca.

La retina es la estructura que detecta la luz en la parte posterior del ojo. Como es una superficie de dos dimensiones, igual que un trozo de película en una cámara, solo puede producir una imagen bidimensional; el cerebro integra las imágenes en dos dimensiones de cada ojo para crear una sensación de tres dimensiones (estereopsia). La visión estereoscópica permite percibir la profundidad intuitivamente. Los trastornos en los cuales los ojos no se alinean correctamente (como el estrabismo) pueden interferir con la visión estereoscópica.

Sin embargo, la estereopsis es eficaz sólo en un rango cercano, como el alcance de la mano. Si los objetos están alejados más de unos 9 pies (3 metros), las pistas sobre la percepción de profundidad obtenidas a partir de un solo ojo (por ejemplo, el tamaño aparente de los objetos) proporcionan más información sobre la posición relativa que la estereopsis. Por lo tanto, una persona que ve con un solo ojo tendrá problemas para verter el té en una taza, pero tendrá menos problemas para aparcar el coche.

Brillos y halos

Algunas personas perciben brillos (estrellas centelleantes) o halos alrededor de las luces, en especial cuando conducen por la noche. Estos síntomas son más frecuentes en las personas de edad avanzada, en las que se han sometido a ciertos tipos de cirugía refractiva y en las que tienen ciertos tipos de cataratas. Los brillos y halos también pueden aparecer en personas con las pupilas muy dilatadas (por ejemplo, tras la instilación de gotas oftálmicas para someterse a una revisión oftalmológica). Cuando la pupila está muy dilatada, la luz puede pasar por la parte periférica del cristalino, desde donde se refleja de forma diferente a la que pasa por las zonas más centrales, lo que causa los brillos.

Se realiza una exploración ocular. A veces pueden aliviarse los síntomas tratando la causa (por ejemplo, una catarata). De lo contrario, deben tomarse medidas de precaución, como reducir al mínimo la conducción durante la noche o después de recibir gotas oftálmicas para una exploración ocular, y evitar mirar directamente las luces que se acercan mientras se conduce.

Ceguera nocturna

Las personas ancianas suelen tener dificultad para ver con poca luz. En ocasiones este trastorno se denomina ceguera nocturna. Por lo general, la causa de la ceguera nocturna son las cataratas, aunque también es una característica de ciertas formas de degeneración de la retina, como la retinitis pigmentaria (ver Retinitis pigmentosa). Los ojos de algunas personas mayores se dilatan con lentitud y tardan más en adaptarse a la escasez de luz. La exploración oftalmológica deberá centrarse en la detección de cataratas y debe incluir una oftalmoscopia. Se trata la causa. Mejorar la iluminación del hogar, sobre todo en la cocina, alrededor de las escaleras y en otras áreas donde puedan producirse caídas, mejora la seguridad.

Destellos de luz (luces intermitentes)

Algunas personas ven destellos brillantes, luces parpadeantes o rayos de luz. A menudo, esta sensación está provocada por el movimiento de la sustancia gelatinosa situada en la parte posterior del ojo (humor vítreo); más raramente es un síntoma de desprendimiento de retina o de una cefalea de tipo migrañoso. Antes de una cefalea migrañosa, algunas personas ven durante un rato líneas dentadas brillantes, zigzagueantes, con reflejos trémulos. Los destellos de luz pueden ser consecuencia de un golpe sufrido en la parte posterior de la cabeza (se «ven las estrellas» como resultado de la estimulación de la parte del cerebro donde se interpreta la visión). La exploración ocular debe centrarse en la oftalmoscopia. Si es un desprendimiento de retina o una migraña, se tratan; en caso contrario, el tratamiento puede ser innecesario.

Daltonismo

Las personas con daltonismo (discromatopsia) son incapaces de percibir ciertos colores, o los perciben con una intensidad diferente que las personas que tienen una visión del color normal. Por ejemplo, en la forma más frecuente de daltonismo (falta de percepción de los colores rojo y verde), los afectados pueden tener una menor capacidad para distinguir el verde oscuro del verde pastel, lo que también puede darse con el color rojo, o con ambos. A menudo los cambios son sutiles, y muchas personas no son conscientes de que sufren daltonismo. Suele hacerse pruebas para detectar el daltonismo a personas con familiares que padezcan este trastorno o si el médico sospecha un problema en el nervio que conduce la información desde la retina hasta el cerebro (nervio óptico). El daltonismo no tiene tratamiento. En los semáforos, las personas con discromatopsia rojo-verde deben guiarse por otros signos que no sean el color de las luces.

Sensibilidad a la luz

La sensibilidad a la luz intensa se produce normalmente en días muy soleados o al pasar de un lugar oscuro a la luz brillante del Sol. Esta sensibilidad también puede estar producida por medicamentos utilizados para dilatar las pupilas (midriáticos). Sin embargo, el dolor causado por la luz intensa (fotofobia) puede ser un síntoma de cefalea migrañosa o de una serie de trastornos oculares, como por ejemplo los que implican inflamación o infección de la parte anterior del ojo (uveítis), un trastorno de la córnea (como la queratitis) o lesiones oculares. También puede deberse a una meningitis (que suele ir acompañada de cefalea intensa y rigidez de nuca, ver Meningitis bacteriana aguda).

Los médicos primero intentan distinguir entre sensibilidad a la luz y fotofobia. Por lo general, la causa de la sensibilidad a la luz o de la fotofobia puede determinarse a partir de los síntomas y de la exploración ocular. Es especialmente útil la exploración con una lámpara de hendidura (ver Exploración de los ojos : Exploración con lámpara de hendidura) para detectar los trastornos que causan fotofobia. La sensibilidad a la luz y la fotofobia pueden reducirse al mínimo protegiendo los ojos de la luz (por ejemplo, usando gafas de sol). Cuando la fotofobia es resultado de una inflamación intraocular, el uso de un colirio para dilatar las pupilas puede aliviar el dolor.

Prurito ocular

El prurito puede estar causado por una alergia y suele ir acompañado de lagrimeo (ojos llorosos). La inflamación de los párpados (blefaritis) y los ojos secos también pueden causar prurito. Con menor frecuencia, aparece a consecuencia de infecciones o de la infestación por piojos u otros parásitos. Las anomalías que producen prurito normalmente se diagnostican mediante una exploración con una lámpara de hendidura (ver Exploración de los ojos : Exploración con lámpara de hendidura). Hasta que se conozca su causa, la aplicación de compresas de agua fría puede proporcionar cierto alivio.

Sequedad ocular (xeroftalmía)

La sensación de sequedad en los ojos puede deberse a varias causas, como la producción insuficiente de lágrimas o la evaporación acelerada de estas; con menor frecuencia puede deberse a cirugía refractiva, deficiencia de vitamina A (poco frecuente en los países desarrollados) o el síndrome de Sjögren (ver Síndrome de Sjögren). Asimismo, los ojos se secan más con la edad.

Puede medirse la producción de lágrimas, sobre todo si se sospecha un síndrome de Sjögren. El médico también puede intentar averiguar si las lágrimas se evaporan con demasiada rapidez. Se coloca una pequeña cantidad de tinte amarillo (fluoresceína) en un ojo abierto y se mide el tiempo que tardan las lágrimas en evaporarse. Durante el día pueden aliviarse los ojos secos con colirios que actúan como sustitutos de las lágrimas (lágrimas artificiales), y por la noche se utiliza un ungüento antes de acostarse para aliviar la sequedad matutina.

Recursos en este artículo