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Visión borrosa

Por Kathryn Colby, MD, PhD, Louis Block Professor and Chair, Department of Ophthalmology & Visual Science, University of Chicago School of Medicine

La visión borrosa es el síntoma de la vista más habitual. Cuando los médicos hacen referencia a visión borrosa, por lo general se trata de una disminución de la nitidez o claridad que se ha desarrollado gradualmente. La pérdida repentina y total de la visión en uno o ambos ojos (ceguera) se considera algo distinto.

Causas

La visión borrosa tiene cuatro mecanismos generales:

  • Trastornos que afectan a la retina, la zona sensible a la luz ubicada en la parte posterior del ojo

  • Opacidad de estructuras del ojo normalmente transparentes (córnea, cristalino y humor vítreo, la sustancia gelatinosa que llena el globo ocular) a través de las que deben pasar los rayos de luz para llegar a la retina

  • Trastornos que afectan a las vías nerviosas que transmiten las señales visuales desde el ojo hasta el cerebro (como el nervio óptico)

  • Enfoque imperfecto de los rayos de luz en la retina (errores de refracción)

Ciertos trastornos pueden tener más de un mecanismo. Por ejemplo, la refracción puede verse afectada por cataratas prematuras o por la hinchazón reversible del cristalino causada por la diabetes mal controlada.

Un vistazo al interior del ojo

Algunos trastornos que provocan visión borrosa es más probable que causen otros síntomas que hacen que la persona busque atención médica, tales como dolor ocular y enrojecimiento de los ojos (por ejemplo, trastornos corneales agudos como abrasiones, úlceras, queratitis por herpes simple o herpes zóster oftálmico).

Causas frecuentes

Las causas más frecuentes de visión borrosa son:

Causas menos frecuentes

Algunos trastornos raros que pueden causar visión borrosa son:

  • Trastornos hereditarios que afectan al nervio óptico, conocidos como neuropatías ópticas hereditarias (por ejemplo, la atrofia óptica dominante y la neuropatía óptica hereditaria de Leber)

  • Cicatrización de la córnea debido a deficiencia de vitamina A (poco frecuente en los países desarrollados)

Valoración

La siguiente información puede ayudar a decidir si es necesaria la valoración de un médico y a saber qué esperar durante la evaluación.

Signos de alarma

En las personas con visión borrosa, ciertos síntomas y características son motivo de preocupación, entre ellos:

  • Alteraciones súbitas de la visión

  • Disminución importante de la visión, sobre todo en un solo ojo, incluso si los síntomas comenzaron gradualmente

  • Dolor ocular (con sin movimiento del ojo)

  • Pérdida de un área específica en el campo visual (lo que se conoce como defecto del campo visual)

  • Infección por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) o sida u otro trastorno que afecte al sistema inmunitario (por ejemplo, uso de quimioterapia o de otros fármacos inmunosupresores)

Cuándo acudir al médico

Las personas con signos de alarma por lo general deben acudir a un servicio de urgencias inmediatamente. Las personas con un trastorno generalizado en todo el cuerpo que en algunas ocasiones causa daño en la retina (como por ejemplo diabetes, hipertensión arterial o anemia drepanocítica) deben consultar a un oftalmólogo tan pronto como sea conveniente, como máximo al cabo de unos pocos días. Sin embargo, si la visión se ha ido deteriorando de manera gradual a lo largo de meses o años, pero no se ha deteriorado gravemente, y no hay signos de alarma, esperar 1 semana o algo más no suele ser perjudicial.

Las exploraciones oculares debe realizarlas un oftalmólogo u optometrista. Los oftalmólogos son médicos que se especializan en la evaluación y el tratamiento (quirúrgico y no quirúrgico) de todo tipo de trastornos oculares. Los optometristas son profesionales de la salud que se especializan en el diagnóstico y el tratamiento de los defectos de refracción (que se tratan mediante la prescripción de gafas o lentes de contacto). Sin embargo, los optometristas a menudo pueden diagnosticar ciertos problemas oculares y remitir a la persona a un oftalmólogo para el tratamiento. Como norma general, hay que acudir a un oftalmólogo si aparecen signos de alarma.

Actuación del médico

En primer lugar, el médico pregunta acerca de los síntomas del paciente y su historial médico, y a continuación realiza una exploración física. Los antecedentes clínicos y la exploración física a menudo sugieren la causa de la visión borrosa y las pruebas que pueden ser necesarias (ver Algunas causas y características de la visión borrosa).

Los médicos hacen muchas preguntas acerca de los síntomas de la persona, ya que es importante entender exactamente a lo que se refiere el afectado al hablar de visión borrosa. Por ejemplo, quienes hayan perdido visión en parte del campo visual (defecto del campo visual) pueden describir esta sensación solo como visión borrosa. La presencia de otros síntomas oculares, como enrojecimiento de los ojos, sensibilidad a la luz, moscas volantes, sensación de destellos repentinos de luz que pueden ser semejantes a relámpagos, manchas o estrellas (fotopsias), y dolor en reposo o al mover los ojos, ayuda al médico a determinar la causa. El médico también pregunta acerca de los efectos en la oscuridad (visión nocturna) y en presencia de luces brillantes (si provocan falta de definición, visión repentina de luces parecidas a estrellas o halos), y si la persona usa lentes correctoras.

Los médicos también hacen preguntas acerca de síntomas de las posibles causas y sobre la presencia de trastornos que son factores de riesgo conocidos de trastornos oculares (por ejemplo, hipertensión arterial, diabetes, infección por VIH o sida, y anemia drepanocítica).

La exploración ocular puede ser la única prueba necesaria.

El primer paso es la realización de pruebas de agudeza visual. Idealmente, la agudeza se mide mientras la persona se encuentra a unos 6 m de una tabla ocular estándar (tabla de Snellen) pegada o proyectada en una pared. Cada ojo se mide por separado mientras el otro está cubierto. La agudeza visual se mide con y sin las gafas propias de la persona. A veces el médico pide a la persona que mire a través de un dispositivo con un pequeño agujero. Por lo general, este dispositivo puede corregir errores de refracción casi por completo, pero no corrige la visión borrosa debida a otras causas.

La exploración del ojo también es importante. El médico explora cuidadosamente todo el ojo con un oftalmoscopio (luz con lentes de aumento que ilumina la parte posterior del ojo), una lámpara de hendidura (un instrumento que permite ver el ojo a gran aumento) o ambos. A menudo, para realizar la oftalmoscopia se dilatan los ojos con colirios. Se mide la presión en el interior del ojo o presión intraocular (un procedimiento denominado tonometría).

Los síntomas y los hallazgos de la exploración física a menudo sugieren la causa del trastorno. Por ejemplo, si se recupera la agudeza visual al utilizar lentes correctoras o un dispositivo con un pequeño agujero, y si en el resto de la exploración ocular se obtienen resultados normales, un simple error de refracción suele ser la causa de la visión borrosa.

Algunas causas y características de la visión borrosa

Causa

Características comunes*

Pruebas

Opacidad de las estructuras del ojo que normalmente son transparentes

Síntomas que empiezan gradualmente

Pérdida de la capacidad de distinguir entre la luz y la oscuridad (pérdida de contraste), y deslumbramiento (ver halos y destellos como estrellas alrededor de las luces)

A menudo en personas con factores de riesgo (como edad avanzada o uso de corticoesteroides)

Exploración por un médico

Cicatrización de la córnea después de una lesión o una infección

Por lo general, en personas con una lesión previa o una infección

Exploración por un médico

Trastornos que afectan a la retina

Por lo general, síntomas que empiezan de forma gradual

Pérdida de visión central (lo que se mira directamente) mucho más que de visión periférica (lo que se ve por el rabillo del ojo)

En algunas ocasiones, una prueba de diagnóstico por la imagen del ojo

Infección de la retina (como la causada por citomegalovirus o por parásitos Toxoplasma)

Por lo general, en personas que sufren infección por VIH u otra enfermedad que debilite el sistema inmunitario

A menudo, enrojecimiento ocular o dolor en el ojo

Análisis para detectar posibles microorganismos causantes de la infección

Retinitis pigmentosa (deterioro progresivo de la retina)

Síntomas que empiezan gradualmente

Principalmente ceguera nocturna

Pruebas especializadas (como la medición de las respuestas de la retina a la luz en diversas condiciones) realizadas por un oftalmólogo

Retinopatía (daño en la retina) asociada con un trastorno sistémico, como hipertensión arterial, lupus eritematoso sistémico (lupus), diabetes, macroglobulinemia de Waldenström y mieloma múltiple u otros trastornos que pueden provocar que la sangre se vuelva más espesa (síndrome de hiperviscosidad)

A menudo en personas que saben que tienen estos trastornos

Por lo general, otros síntomas además de la pérdida de visión

Pruebas para comprobar si hay algún trastorno que pueda estar causando la retinopatía

Membrana epirretiniana (epirretinal)

Factores de riesgo (por ejemplo, retinopatía diabética, uveítis, desprendimiento de retina o lesión ocular); visión borrosa o distorsionada (por ejemplo, líneas rectas parecen onduladas)

Oftalmoscopia

Agujero macular

Visión borrosa, inicialmente en la visión central

Oftalmoscopia

Tomografía de coherencia óptica

Factores de riesgo (por ejemplo, hipertensión, edad, glaucoma); pérdida de la visión sin dolor (generalmente repentina); a veces, visión borrosa

Oftalmoscopia; A veces, angiografía con fluoresceína; A veces, tomografía de coherencia óptica

Trastornos que afecten al nervio óptico o sus conexiones en el cerebro

Tropezar en las escaleras y no ver algunas partes de palabras escritas o mecanografiadas

Medición de la presión intraocular (tonometría), exploración de los ángulos entre estructuras oculares como la córnea y el iris (gonioscopia), y pruebas del nervio óptico, realizadas por un oftalmólogo

Neuritis óptica (inflamación del nervio óptico) que puede estar relacionada con la esclerosis múltiple

Dolor, por lo general leve, que puede empeorar al mover un ojo (a menudo) o ambos

Pérdida de visión parcial o total

Síntomas que pueden llegar a ser graves en horas o días

Ningún efecto sobre los párpados y la córnea

A menudo, RMN con un colorante radiopaco

Trastornos que afectan al enfoque

Errores de refracción (como miopía, hipermetropía y astigmatismo)

La nitidez de la visión (agudeza visual) varía con la distancia de los objetos

Disminución de la agudeza visual que puede corregirse mediante el uso de gafas o de un dispositivo con un pequeño agujero

Prueba de refracción realizada por un optometrista o por un oftalmólogo

*Las características incluyen síntomas y los resultados de la exploración realizada por el médico. Las características que se mencionan son habituales, pero no siempre están presentes.

VIH = virus de la inmunodeficiencia humana; RMN = resonancia magnética nuclear.

¿Qué es el astigmatismo?

El astigmatismo es una irregularidad en la curvatura de la córnea o el cristalino. Es decir, la córnea o el cristalino se curvan de forma distinta en diferentes direcciones. Esta diferencia hace que la luz que viaja en diferentes planos se enfoque de manera distinta. Por ejemplo, las líneas verticales pueden estar enfocadas cuando las horizontales no lo están (o viceversa). Sin embargo, la irregularidad puede ocurrir en cualquier plano y con frecuencia es diferente en cada ojo. Una persona con astigmatismo (cada ojo debe analizarse por separado) tiende a ver ciertas líneas de manera más definida (es decir, más bien enfocadas) que las demás. El astigmatismo puede corregirse con gafas o con lentes de contacto. Suele ir asociado a miopía o a hipermetropía.

El diagrama mostrado debajo es un gráfico estándar que se usa para evaluar el astigmatismo en cada ojo por separado.

Pruebas complementarias

Las pruebas complementaria dependen de la causa sospechada para la visión borrosa. Las personas con síntomas de trastornos sistémicos deben realizarse las pruebas adecuadas; por ejemplo, análisis de sangre para la diabetes, el lupus eritematoso sistémico o la infección por VIH, control de la presión arterial y, posiblemente, electrocardiografía si se sospecha hipertensión arterial o problemas renales.

Tratamiento

  • Tratamiento de la causa

  • Medidas para mejorar la agudeza visual

Se tratan los trastornos subyacentes. Pueden utilizarse gafas correctoras o cirugía para mejorar la agudeza visual, a veces incluso cuando la causa no es solo un error de refracción (por ejemplo, para cataratas prematuras).

Aspectos esenciales para las personas mayores

Aunque suele producirse cierta disminución de la agudeza visual durante el envejecimiento, por lo general es corregible al 100% con la graduación, incluso en personas muy ancianas.

Conceptos clave

  • El error de refracción es la causa más común de la visión borrosa.

  • Si el error de refracción es el problema, el uso de gafas correctoras o la cirugía (especialmente si las cataratas son la causa del cambio en el error de refracción) por lo general pueden corregir la visión borrosa.

  • Los médicos comprueban la agudeza visual y determinan si las gafas o un dispositivo con un pequeño agujero en el centro corrigen el problema; de no ser así, se dilatan los ojos con gotas y se examina cuidadosamente la retina.

  • Puesto que el glaucoma es frecuente, suele medirse la presión intraocular.

Recursos en este artículo