Extraviado
Ubicaciones

Busque información sobre temas médicos, síntomas, fármacos, procedimientos, noticias y mucho más, escrita en lenguaje cotidiano.

Introducción a los trastornos conjuntivales y esclerales

Por Melvin I. Roat, MD, FACS, Clinical Associate Professor of Ophthalmology;Cornea Service, Sidney Kimmel Medical College at Thomas Jefferson University;Wills Eye Hospital

La conjuntiva es la membrana que recubre el párpado y gira para cubrir la esclerótica (la capa de fibra blanca dura que cubre el ojo) hasta el borde de la córnea (la capa transparente situada delante del iris y de la pupila, véase Estructura y función de los ojos). La conjuntiva ayuda a proteger el ojo de pequeños cuerpos extraños y de las infecciones causadas por microorganismos externos; así mismo, contribuye a mantener la película lagrimal.

El trastorno más frecuente de la conjuntiva es:

  • Inflamación (conjuntivitis)

Existen causas de inflamación muy diversas, como infecciones por bacterias (incluida la clamidia), virus u hongos (véase Conjuntivitis infecciosa); reacciones alérgicas (véase Conjuntivitis alérgica); agentes químicos o cuerpos extraños en el ojo y exposición excesiva a la luz solar.

La conjuntivitis tiende a durar relativamente poco tiempo, pero en algunas ocasiones puede durar meses o años. A menudo, la conjuntivitis de larga duración se produce por una irritación crónica de los ojos, que aparece cuando el párpado se vuelve hacia afuera (ectropión) o hacia adentro (entropión), al usar ciertos colirios o por sequedad crónica. Sea cual sea la causa, las personas con conjuntivitis suelen presentar síntomas parecidos, como enrojecimiento y secreción. Algunos tipos de conjuntivitis también causan prurito o irritación.

La esclerótica es la capa exterior, dura y blanca del globo ocular. Es una capa que le proporciona resistencia estructural y lo protege contra penetraciones y rupturas; en raras ocasiones, se inflama (escleritis).

Un vistazo al interior del ojo

La epiesclerótica es una capa de tejido delgado que cubre la esclerótica. La epiesclerótica contiene diminutos vasos sanguíneos que suministran nutrientes a la esclerótica. A veces, la epiesclerótica se inflama (epiescleritis).

Recursos en este artículo