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Obstrucción de la vena central de la retina y de las ramificaciones de las venas retinianas

(Oclusión de la vena retiniana, oclusión de la ramificación venosa)

Por Sunir J. Garg, MD, FACS, Associate Professor of Ophthalmology;Physician, Thomas Jefferson University;The Retina Service of Wills Eye Hospital

Una vena en la retina (la estructura transparente, sensible a la luz, situada en la parte posterior del ojo) puede bloquearse y causar una pérdida repentina e indolora de la visión.

  • Los médicos suelen establecer el diagnóstico examinando el ojo con un oftalmoscopio y, en algunos casos, realizando pruebas diagnósticas.

  • Por lo general, el tratamiento puede mejorar la visión.

La obstrucción puede ocurrir en la vena principal que drena la sangre desde la retina o en sus ramas.

Las venas retinianas pueden obstruirse en las personas con hipertensión arterial, glaucoma o diabetes. La obstrucción ocurre principalmente en ancianos.

En algunas ocasiones se desconoce la causa de la obstrucción.

Síntomas

La obstrucción de la vena central de la retina provoca una pérdida grave, indolora y por lo general súbita de la visión, pero a veces la pérdida de visión puede ocurrir de forma gradual, en días o semanas.

La obstrucción de la vena central de la retina también puede provocar el crecimiento de vasos sanguíneos anómalos en la retina o el iris. A veces, estos vasos sanguíneos anómalos sangran o causan un tipo doloroso de glaucoma (denominado glaucoma neovascular).

Diagnóstico

  • Exploración médica del ojo

  • Angiografía con fluoresceína

  • Tomografía de coherencia óptica

  • Algunas veces, otras pruebas

Utilizando un oftalmoscopio, los médicos pueden observar los cambios en los vasos sanguíneos y en la retina. Si la vena central de la retina está obstruida, las venas pueden estar ingurgitadas (aparecen dilatadas), pueden verse puntos sanguinolentos esparcidos en la retina, y la parte frontal del nervio óptico puede estar inflamada.

La angiografía con fluoresceína ayuda a determinar la extensión del daño en la retina y ayuda al médico a planificar el tratamiento. En esta prueba, el médico inyecta un colorante en una vena del brazo y después toma una fotografía de la retina. La tomografía de coherencia óptica (una prueba de diagnóstico por la imagen) puede ayudar a identificar si la retina está inflamada, lo cual es frecuente.

Una vez diagnosticada la obstrucción venosa de la retina, los médicos suelen hacer pruebas para identificar trastornos que podrían aumentar el riesgo de aparición de bloqueos. Por ejemplo, en función de los trastornos específicos que se sospechen, pueden realizarse análisis para detectar diabetes (mediante la cuantificación de azúcar en sangre o los niveles de hemoglobina A1C), glaucoma (midiendo la presión ocular), hipertensión arterial (midiendo la presión arterial) y trastornos que provocan un espesor excesivo de la sangre (trastornos de hiperviscosidad).

Pronóstico

Hasta qué punto se conservará la visión depende principalmente de dos cosas:

  • Si el bloqueo afectó a la vena central de la retina o a una rama

  • La nitidez de la visión (agudeza visual) en el momento de la obstrucción

La mayoría de las personas sufren alguna pérdida permanente de la visión.

Si la agudeza visual es buena en el momento de la obstrucción venosa de la retina (por lo general cuando se bloquea únicamente una rama), es probable que siga siendo buena, a veces incluso casi normal. Si la agudeza visual era mala (por ejemplo, inferior a 20/200), seguirá siendo mala o empeorará en el 80% de las personas. La obstrucción de la vena central de la retina no suele reaparecer.

Tratamiento

  • Los fármacos inyectados en el ojo

  • Tratamiento con láser

Pueden inyectarse ciertos medicamentos en el ojo, o bien puede inyectarse en el ojo un implante que libere lentamente una cantidad constante de un corticoesteroide. El tratamiento con láser en los vasos sanguíneos con filtraciones también puede ayudar a mejorar la visión en algunas personas con obstrucción en una rama de la vena retiniana. A pesar de que los tratamientos ayudan a restaurar la visión en gran cantidad de personas, muchas de ellas sufren cierta pérdida permanente de la visión. Es mejor evitar las obstrucciones controlando los factores de riesgo (por ejemplo la hipertensión, la diabetes y otros factores de riesgo de ateroesclerosis).

Puede llevarse a cabo un tratamiento con láser para destruir los vasos sanguíneos anómalos y así tratar o prevenir el glaucoma neovascular o evitar una mayor pérdida de visión provocada por una hemorragia intraocular.