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Neuropatía óptica isquémica

Por James Garrity, MD, Mayo Clinic

La neuropatía óptica isquémica es una lesión del nervio óptico debida a una obstrucción en su irrigación sanguínea.

  • La obstrucción puede tener lugar con inflamación de las arterias o sin ella (por lo general en asociación con un trastorno denominado arteritis de células gigantes o arteritis de la temporal).

  • La visión puede deteriorarse de forma súbita.

  • Las personas con arteritis de células gigantes pueden sentir dolor al peinarse o al masticar, sufrir cefaleas, dolores musculares generalizados, cansancio o una combinación de estos síntomas.

  • Para diagnosticar una arteritis de células gigantes se hacen análisis de sangre y a veces una biopsia de la arteria temporal.

  • La arteritis de células gigantes se trata con corticoesteroides.

Causas

La obstrucción del aporte sanguíneo que irriga la parte del nervio óptico situada en el interior del ojo puede causar la disfunción de las células nerviosas oculares y pérdida de visión. La obstrucción puede ser de dos tipos: no arterítica y arterítica.

La neuropatía óptica isquémica no arterítica es la más frecuente, y suele ocurrir en personas mayores de 50 años. La pérdida de visión no suele ser tan grave como en la neuropatía óptica isquémica arterítica. Los factores de riesgo incluyen la hipertensión arterial, fumar, la diabetes y la ateroesclerosis. Otros factores de riesgo pueden ser la apnea obstructiva del sueño, el uso de ciertos medicamentos (por ejemplo, la amiodarona y posiblemente inhibidores de la fosfodiesterasa, como el sildenafilo, utilizados para tratar la disfunción eréctil), la tendencia a desarrollar coágulos de sangre y la hipotensión arterial nocturna.

La neuropatía óptica isquémica arterítica generalmente se produce a partir de los 70 años de edad. La irrigación sanguínea hacia el nervio óptico se bloquea por una inflamación de las arterias (arteritis), en particular por la arteritis de células gigantes (ver Arteritis de células gigantes).

Síntomas

La pérdida de visión puede ser rápida (en minutos, horas o a veces días), pero es indolora. Dependiendo de la causa, la visión puede resultar dañada en un ojo o en ambos, y puede variar desde prácticamente normal hasta la ceguera absoluta. Aparece una pequeña área de pérdida de visión en el centro del campo visual, que se va agrandando lentamente y puede evolucionar hasta la ceguera completa. Las personas con arteritis de células gigantes suelen ser de edad avanzada, y su pérdida de visión tiende a ser más grave. Pueden sufrir dolor al masticar, cefaleas, dolores y molestias musculares, y dolor al peinarse.

Diagnóstico

  • Evaluación por un médico

  • Para la arteritis de células gigantes, análisis de sangre y una biopsia

  • A veces, pruebas de diagnóstico por la imagen u otras pruebas

El diagnóstico implica el examen de la parte posterior del ojo con un emisor de luz equipado con lentes de aumento (oftalmoscopio). Establecer la causa implica determinar si la persona presenta alguno de los trastornos que son factores de riesgo conocidos.

Si se sospecha que la causa es una arteritis de células gigantes, se realizan análisis de sangre y se extrae y examina al microscopio una muestra del tejido de la arteria temporal (biopsia) para confirmar el diagnóstico. Los análisis de sangre determinan la velocidad de sedimentación globular (VSG), el nivel de proteína C-reactiva y los niveles de ciertos tipos de glóbulos sanguíneos (recuento sanguíneo completo). Los resultados de estas pruebas pueden indicar inflamación, que es característica de la arteritis de células gigantes. Si la persona no presenta síntomas de arteritis de células gigantes, puede realizarse una resonancia magnética nuclear (RMN) o una tomografía computarizada (TC) del cerebro para asegurarse de que el nervio óptico no está comprimido por un tumor.

Si se sospechan otras causas, pueden ser necesarias otras pruebas. Por ejemplo, si hay síntomas de apnea obstructiva del sueño (como somnolencia diurna excesiva o ronquidos), puede realizarse una polisomnografía (ver Pruebas complementarias). Si la persona ha tenido coágulos de sangre, pueden realizarse análisis de sangre para diagnosticar trastornos de la coagulación.

Pronóstico

Alrededor del 40% de las personas con neuropatía óptica isquémica no arterítica recuperan espontáneamente parte de la visión. En esta enfermedad, los episodios de repetición en el mismo ojo son extremadamente raros. Se estima que la afectación del otro ojo se produce en aproximadamente el 20% de las personas en los siguientes 5 años.

No existe un tratamiento eficaz para la neuropatía óptica isquémica arterítica y la mayor parte de la visión perdida no se recupera. En las personas con neuropatía óptica isquémica arterítica causada por una arteritis de células gigantes, la pérdida de visión en el otro ojo ocurre en el 25 al 50% de los casos en cuestión de días o semanas (y la proporción sigue aumentando con el tiempo) si no se inicia el tratamiento.

Tratamiento

  • En caso de neuropatía óptica isquémica no arterítica, control de los factores de riesgo de ateroesclerosis.

  • Para la neuropatía óptica isquémica arterítica causada por arteritis de células gigantes, corticoesteroides

En las personas con neuropatía óptica isquémica no arterítica, el tratamiento implica el control de la presión arterial, de la diabetes y de otros factores de riesgo de ateroesclerosis. Otras causas, como los trastornos de la coagulación sanguínea y la apnea obstructiva del sueño, también pueden requerir tratamiento.

A las personas con neuropatía óptica isquémica arterítica causada por una arteritis de células gigantes se les prescriben altas dosis de corticoesteroides por vía oral y/o por vía intravenosa para prevenir la pérdida de visión en el otro ojo. Se está investigando el papel de la aspirina (ácido acetilsalicílico) en la prevención de la afectación del otro ojo, aunque en estos momentos no hay evidencia que apoye su uso.

Las personas con pérdida de visión pueden servirse de lupas, dispositivos con letras grandes y relojes con función de habla (ayudas para la visión).