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Cáncer de la nasofaringe

Por Bradley A. Schiff, MD, Associate Professor, Department of Otorhinolaryngology-Head and Neck Surgery, Montefiore Medical Center, The University Hospital of Albert Einstein College of Medicine

  • Los cánceres de la nasofaringe se sitúan en la parte posterior de las fosas nasales, desde la zona situada por encima del paladar blando hasta la parte superior de la faringe.

  • Las personas afectadas a menudo tienen bultos en el cuello, o pueden sentir taponamiento o dolor en los oídos y sufrir pérdida auditiva.

  • Se necesita una biopsia para el diagnóstico y pruebas de diagnóstico por la imagen para evaluar su extensión.

  • El tratamiento consiste en radioterapia, quimioterapia y, a veces, cirugía.

La nasofaringe incluye la parte posterior de las fosas nasales situadas por encima del paladar blando y se extiende hasta la parte superior de la faringe (ver figura Interior de la nariz y la garganta). La mayoría de los cánceres de la nasofaringe son carcinomas de células escamosas, lo que significa que el cáncer se desarrolla en las células escamosas que revisten la nasofaringe.

El cáncer nasofaríngeo puede aparecer en cualquier grupo de edad. Aunque es raro en Estados Unidos, se trata de una de las neoplasias más frecuentes entre las personas de origen chino, sobre todo del sur de China, y en aquellos con ascendencia del sudeste asiático. Este tipo de cáncer es más común entre los chinos que emigraron a América del Norte que entre otros estadounidenses. Su frecuencia es menor en los hijos de los emigrantes chinos que en sus padres o abuelos.

El virus de Epstein-Barr, responsable de la mononucleosis infecciosa, está relacionado con el desarrollo de cáncer nasofaríngeo. También existe cierta predisposición hereditaria. Además, niños y adultos jóvenes en cuya dieta figuran grandes cantidades de pescado salado y alimentos conservados con nitritos son más propensos a desarrollar cáncer de nasofaringe.

Síntomas

En algunas ocasiones, la obstrucción persistente de la nariz o de las trompas de Eustaquio puede provocar inicialmente una sensación de taponamiento o dolor de oídos y pérdida de la audición, especialmente en un oído. La obstrucción de la trompa de Eustaquio puede ocasionar un acúmulo de líquido en el oído medio. El paciente también puede presentar dolor de oído, hinchazón de la cara, secreción de pus y sangre de la nariz, inflamación de los ganglios linfáticos y hemorragias nasales. Parte de la cara o un ojo pueden quedar paralizados. Sin embargo, en la mayoría de los casos, el cáncer se propaga primero a los ganglios linfáticos en el cuello, y provoca bultos en el cuello antes de cualquier otro síntoma.

Diagnóstico

  • Endoscopia

  • Biopsia

  • Pruebas de diagnóstico por la imagen

El médico examina en primer lugar la nasofaringe con un espejo especial o un tubo flexible provisto de una pequeña cámara de vídeo (endoscopio). Si identifica una lesión tumoral, realiza una biopsia. La muestra de tejido se examina posteriormente con el microscopio. Se realizan una tomografía computarizada (TC) de la base del cráneo y una resonancia magnética nuclear (RMN) de la cabeza, nasofaringe y base del cráneo para evaluar la extensión del cáncer. También se utiliza frecuentemente la tomografía por emisión de positrones (PET) para valorar la extensión del cáncer y de los ganglios linfáticos cervicales.

Pronóstico

El tratamiento precoz mejora significativamente el pronóstico. Alrededor del 60 al 75% de los pacientes con cáncer en etapa inicial tienen un buen pronóstico y sobreviven al menos 5 años después del diagnóstico, mientras que menos del 40% de los pacientes con cáncer en estadio IV sobreviven al menos 5 años después del diagnóstico.

Tratamiento

  • Radioterapia

  • Quimioterapia

  • En ciertas ocasiones, intervención quirúrgica

El tumor se trata mediante radioterapia y quimioterapia, ya que los tumores de la nasofaringe son muy difíciles de erradicar con cirugía. Si el tumor recurre, se puede aplicar de nuevo radioterapia o se puede intentar la cirugía. Sin embargo, la cirugía de estas lesiones es compleja ya que por lo general consiste en resecar parte de la base del cráneo. Esta cirugía a veces se lleva a cabo por la nariz, usando un endoscopio. En ciertos casos, este enfoque es tan eficaz como la cirugía más invasiva y causa menos complicaciones.

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