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Sordera súbita

Por John K. Niparko, MD, Keck School of Medicine, University of Southern California ;Keck School of Medicine, University of Southern California

La sordera súbita es la pérdida de audición importante o total que se desarrolla en unas pocas horas o se nota al despertar. Esta pérdida de audición afecta típicamente a un solo oído (a menos que la causa sea un medicamento). Dependiendo de la causa de la sordera súbita, pueden aparecer otros síntomas como zumbidos en los oídos (acúfenos), mareos o una falsa sensación de movimiento o de rotación (vértigo). Alrededor de 1 de cada 5000 personas cada año sufre sordera súbita. Para la pérdida de audición que se desarrolla gradualmente, ver Pérdida de audición (hipoacusia, sordera parcial).

Causas

Las causas de la sordera súbita se dividen en tres categorías generales:

  • Causa desconocida

  • Un suceso evidente que la explica (como una infección cerebral o un traumatismo craneoencefálico)

  • Un trastorno subyacente que haya causado pocos o ningún otro síntoma

Causa desconocida

En la mayoría de las personas no puede determinarse la causa de la sordera súbita. Sin embargo, los médicos tienen varias teorías: las posibles causas incluyen infecciones víricas (en particular las infecciones por el virus herpes simple), un ataque al oído interno o sus nervios por parte del sistema inmunitario del cuerpo (reacción autoinmunitaria), o el bloqueo de los vasos sanguíneos pequeños del oído interno o de los vasos sanguíneos de su nervios. Tal vez diferentes causas afectan a diferentes personas.

Suceso evidente

En muchas otras personas, la causa de la sordera súbita es evidente, como por ejemplo:

  • Traumatismo craneoencefálico

  • Importante cambio de presión

  • Medicamentos que pueden dañar el oído interno (fármacos ototóxicos)

  • Infecciones

Un traumatismo craneoencefálico (como una fractura del hueso temporal del cráneo o en ocasiones una conmoción cerebral grave sin fractura) puede dañar el oído interno y causar una pérdida repentina de la audición.

Los cambios de presión importantes (como puede ocurrir al bucear o menos a menudo al realizar presión durante el levantamiento de pesas) pueden provocar la formación de un agujero (fístula) entre el oído medio y el oído interno. A veces, una fístula de este tipo está presente desde el nacimiento y espontáneamente puede causar una pérdida repentina de la audición o hacer que la persona sea más susceptible a la pérdida de audición después de un traumatismo craneoencefálico o de cambios de presión.

Los fármacos ototóxicos (ver Algunas causas y características de la pérdida de audición) son los que tienen efectos secundarios perjudiciales para los oídos. Algunos pueden causar rápidamente una pérdida de audición, a veces en un solo día (sobre todo con una sobredosis). Algunas personas tienen un trastorno hereditario poco frecuente que las hace más propensas a la pérdida de audición causada por los aminoglucósidos.

Varias infecciones provocan sordera súbita durante o inmediatamente después de la enfermedad aguda. Las más frecuentes son la meningitis bacteriana, la enfermedad de Lyme (borreliosis) y muchas infecciones víricas. Las causas víricas más habituales en el mundo desarrollado son las paperas (parotiditis) y la infección encefálica por el virus herpes simple. El sarampión es una causa muy poco frecuente, ya que la mayoría de las personas están inmunizadas contra esta infección.

Trastornos subyacentes

En raras ocasiones, la sordera súbita puede ser el primer síntoma de algunos trastornos que habitualmente tienen otros síntomas iniciales. Estos trastornos incluyen un tumor del nervio auditivo llamado neuroma acústico, la esclerosis múltiple, la enfermedad de Ménière y un pequeño ictus de la zona del cerebro encargada del equilibrio (cerebelo). A veces, una infección de sífilis se reactiva en personas con infección por VIH, y esta reactivación puede causar sordera súbita.

Otros trastornos más infrecuentes son el síndrome de Cogan, en el cual una reacción autoinmunitaria ataca el oído interno (y también la superficie del ojo); algunos trastornos relacionados con la inflamación de los vasos sanguíneos (vasculitis); y trastornos sanguíneos como la macroglobulinemia de Waldenström, la anemia falciforme y algunos tipos de leucemia.

Valoración

La siguiente información puede ayudar a decidir si es necesaria la valoración de un médico y a saber qué esperar durante la evaluación.

Signos de alarma

En las personas con sordera súbita, ciertos síntomas y características son motivo de preocupación, entre ellos:

  • Cualquier anomalía del sistema nervioso (además de la pérdida de audición)

Cuándo acudir al médico

Cualquier persona con sordera súbita debe acudir al médico de inmediato, ya que algunas causas deben ser tratadas con rapidez.

Actuación del médico

En primer lugar, el médico pregunta acerca de los síntomas del paciente y su historial médico, y a continuación realiza una exploración física. Los antecedentes clínicos y la exploración física pueden sugerir la causa de la sordera súbita y las pruebas que pueden ser necesarias (ver Algunas causas y características de la sordera súbita).

Los médicos observan si la pérdida de audición afecta a uno o ambos oídos, y si se ha producido un suceso específico, como un traumatismo craneoencefálico, una lesión de buceo o una enfermedad infecciosa. Se pregunta sobre los síntomas acompañantes que impliquen al oído (por ejemplo, zumbido en los oídos o secreción procedente del oído), el centro de equilibrio (como desorientación en la oscuridad o vértigo) y otras partes del cerebro y del sistema nervioso (como dolor de cabeza, debilidad o anomalías en el sentido del gusto). El médico trata de identificar si se están tomando actualmente (o se han tomado recientemente) fármacos ototóxicos.

La exploración física se centra en los oídos y la audición, y en la exploración neurológica.

Algunas causas y características de la sordera súbita

Causa

Características comunes*

Pruebas

Desconocida

Sordera en un oído

Ningún otro síntoma

RMN usando un agente de contraste (gadolinio)

Causas evidentes

Infección aguda (como meningitis bacteriana, enfermedad de Lyme, paperas o herpes simple)

Sordera en uno o ambos oídos

En personas con una enfermedad grave aguda

A menudo, dolor de cabeza y confusión

Con la enfermedad de Lyme, sordera precedida por una erupción característica y síntomas parecidos a los de la gripe

Con las paperas, dolor en las mejillas al tragar

Exploración por un médico

Si no se han realizado, análisis de sangre y punción lumbar

Traumatismo craneoencefálico

Sordera en un oído

A veces fluido (sangre, teñido de sangre o transparente) secretado por el oído afectado

TC o RMN

Cambios de presión (como puede ocurrir durante el buceo)

Sordera en un oído

Aparición súbita durante la actividad causante

A veces acompañado de un sonido explosivo, mareos o zumbido en el oído

Timpanometría (colocación de un dispositivo en el oído para medir la facilidad con que el sonido pasa a través del oído)

Electronistagmografía (una prueba para registrar los movimientos involuntarios de los ojos causados por un trastorno conocido como nistagmo)

TC

Fármacos que pueden dañar el oído (ototóxicos), como:

  • Aminoglucósidos (como gentamicina o tobramicina)

  • Cisplatino

  • Ácido etacrínico

  • Furosemida

  • Vancomicina

Sordera en ambos oídos

A veces, mareos y pérdida del equilibrio

En personas que hayan empezado recientemente un tratamiento con un fármaco ototóxico

Exploración por un médico

Trastornos ocultos

Neuroma acústico (tumor del nervio auditivo)

Sordera en un oído

A menudo, mareos o una falsa sensación de movimiento o de rotación (vértigo) y pérdida del equilibrio

Algunas veces músculos faciales caídos y/o entumecimiento de la cara y anomalías en el sentido del gusto

RMN usando un agente de contraste (gadolinio)

Trastornos autoinmunitarios, como el síndrome de Cogan, algunos trastornos de la sangre y enfermedades que causen vasculitis

Sordera en uno o ambos oídos

A veces dolores articulares o una erupción

Análisis de sangre

Enfermedad de Ménière

Sordera en un oído en alrededor de tres cuartas partes de los afectados

A veces mareos y/o zumbido en el oído

Exploración por un médico

RMN usando un agente de contraste (gadolinio)

Esclerosis múltiple

Sordera en un oído

A veces debilidad o entumecimiento intermitente y que ocurre en diferentes partes del cuerpo

RMN usando un agente de contraste

A veces, una punción lumbar

Ictus (que afecte al cerebelo)

Sordera en un oído

En ocasiones dificultad con el equilibrio o la coordinación

RMN usando un agente de contraste

Reactivación de la sífilis en personas con infección por VIH

Sordera en uno o ambos oídos

Algunas veces factores de riesgo de enfermedades de transmisión sexual (como sexo sin protección o múltiples parejas sexuales)

Análisis de sangre

*Las características incluyen síntomas y los resultados de la exploración realizada por el médico. Las características que se mencionan son habituales, pero no siempre están presentes. Las características provocadas por distintas causas se superponen.

Todas las personas deben realizarse un audiograma.

En raras ocasiones, la sordera súbita es el primer síntoma de un trastorno que habitualmente presenta otros síntomas en primer lugar. Los síntomas típicos de estos trastornos pueden no aparecer. Sin embargo, algunas personas hacen caso omiso de los síntomas leves que pueden ser detectados por el médico mediante una meticulosa serie de preguntas y una exploración.

TC = tomografía computarizada; RMN = resonancia magnética nuclear.

Pruebas complementarias

Por lo general, las personas deben realizarse un audiograma (una prueba de audición, ver Pruebas complementarias). A menos que los médicos estén seguros de que el problema se debe a una infección aguda o a la toxicidad de un fármaco, por lo general también se realiza una resonancia magnética nuclear (RMN) con gadolinio, en especial si la pérdida de audición es mayor en uno de los oídos. Se realizan otras pruebas en función de cuál sea la causa probable (ver Algunas causas y características de la sordera súbita). Por ejemplo, las personas que hayan sufrido un traumatismo craneoencefálico deben someterse a una RMN. Las personas en riesgo de enfermedades de transmisión sexual deben hacerse análisis de sangre para la infección por VIH y sífilis.

Tratamiento

El tratamiento se dirige a cualquier causa conocida de sordera súbita. Cuando se desconoce la causa, muchos médicos intentan la administración de corticoesteroides junto con fármacos antivirales eficaces contra el herpes simple (como el valaciclovir y el famciclovir).

Cuando la causa es una infección vírica o es desconocida, cerca de la mitad de las personas recupera la audición normal y la otra mitad la recupera parcialmente. La mejoría, si se consigue, por lo general se produce al cabo de 10 a 14 días. La recuperación del daño causado por un fármaco ototóxico varía mucho dependiendo del medicamento en cuestión y de la dosis. Con algunos medicamentos (como el ácido acetilsalicílico y los diuréticos), la audición se recupera al cabo de como máximo 24 horas. Sin embargo, los antibióticos y la quimioterapia a menudo causan una pérdida permanente de la audición si se han superado las dosis seguras.

Conceptos clave

  • La causa de la sordera súbita suele ser desconocida.

  • Algunas personas presentan una causa evidente (como un traumatismo craneoencefálico grave, una infección o el uso de medicamentos que pueden dañar el oído).

  • En muy pocas personas, la sordera súbita es el primer síntoma de un trastorno subyacente.

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