Extraviado
Ubicaciones

Busque información sobre temas médicos, síntomas, fármacos, procedimientos, noticias y mucho más, escrita en lenguaje cotidiano.

Anomalías en el desarrollo del oído externo

Por Bradley W. Kesser, MD, Professor, Department of Otolaryngology - Head and Neck Surgery, University of Virginia School of Medicine

Las anomalías del desarrollo son anomalías que están presentes desde el nacimiento o se identifican poco después del nacimiento.

Entre las anomalías del desarrollo del oído externo se incluyen la microtia (oreja pequeña) y la atresia del canal auditivo (también denominada atresia auricular). La microtia suele ir acompañada de la atresia del conducto auditivo.

Microtia

La microtia es una alteración del desarrollo en la que la parte externa del oído (el pabellón auricular u oreja) no se ha desarrollado completamente, y existen diversos grados en función de lo bien desarrollada que esté la oreja. El grado de desarrollo del pabellón auricular puede variar desde simplemente una oreja pequeña con todo el cartílago necesario (grado I), hasta una pequeña «protuberancia» u oreja de cacahuete en la que no hay cartílago, solo un montículo de piel y tejidos blandos (grado III). En raras ocasiones las personas nacen sin oreja (anotia).

Un cirujano plástico experto en la reparación de la microtia a menudo puede dotar al pabellón auricular de un aspecto muy favorable usando una prótesis, cartílago procedente de las costillas de la propia persona o un implante.

Atresia del conducto auditivo

La atresia del canal auditivo es la ausencia parcial o total de desarrollo del conducto auditivo. La ausencia del canal auditivo suele ir asociada a la ausencia de tímpano (membrana timpánica) y al subdesarrollo del oído medio y de sus huesos (martillo, yunque y estribo). Los niños con atresia del canal auditivo sufren pérdida auditiva porque el sonido no se transporta (o conduce) de forma eficiente hacia el oído medio y el oído interno. Por lo general, estos niños tienen un oído interno (cóclea) sano y bien desarrollado.

En algunos niños puede abrirse el canal auditivo mediante cirugía, construir un tímpano y restablecer la vía natural de conducción del sonido del canal auditivo y el oído medio hasta el oído interno sano. Aunque la corrección quirúrgica de la atresia del conducto auditivo, denominada canaloplastia, puede mejorar la audición, esto rara vez conlleva una audición normal en todos los tonos (frecuencias) del sonido.

A veces, pueden utilizarse dispositivos auditivos de conducción a través del hueso para tratar la atresia conducto auditivo. Estos dispositivos conducen el sonido al oído interno a través de la vibración de los huesos del cráneo. Estos dispositivos auditivos están unidos a una banda de metal duro o a una banda blanda, que se coloca firmemente alrededor de la cabeza. Un dispositivo auditivo de conducción ósea es importante para el desarrollo normal del habla y del lenguaje en niños con atresia del conducto auditivo en ambos oídos.

Los dispositivos implantables fijados al hueso especiales se utilizan cada vez más como alternativa a los dispositivos auditivos de conducción ósea colocados en una banda dura o blanda. Estos dispositivos están conectados a varillas de titanio o a una placa magnética anclada quirúrgicamente en el hueso del cráneo (de aquí viene el término "dispositivo auditivo fijado o anclado al hueso").

La característica clave de estos dispositivos es que deben estar en estrecho contacto con el hueso del cráneo para conducir el sonido de manera eficiente hacia el oído interno.