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Otitis media (secretora)

(Otitis media serosa)

Por Richard T. Miyamoto, MD, MS, Arilla Spence DeVault Professor Emeritus and Past-Chairman, Department of Otolarynology - Head and Neck Surgery, Indiana University School of Medicine

La otitis media secretora es una acumulación de líquido en el oído medio.

  • La otitis media serosa se produce cuando una otitis media aguda no se ha resuelto por completo o cuando una alergia provoca una obstrucción en la trompa de Eustaquio.

  • Las personas pueden sufrir congestión o cierta pérdida temporal de audición en el oído afectado.

  • El médico explora el oído y usa la timpanometría para diagnosticar el trastorno.

  • Puede ser necesario realizar una abertura en el tímpano para favorecer el drenaje del líquido.

La otitis media secretora (serosa) puede desarrollarse a partir de una otitis media aguda que no se haya curado por completo, o de una obstrucción de la trompa de Eustaquio (que conecta el oído medio y la parte posterior de la nariz). Las alergias y la hipertrofia de las vegetaciones son causas frecuentes de obstrucción de la trompa de Eustaquio. Los tumores son causas poco frecuentes de obstrucción. La otitis media secretora puede presentarse a cualquier edad, pero es especialmente frecuente en niños (véase Otitis media secretora en niños) y puede durar semanas o meses.

Normalmente, la presión en el oído medio se reequilibra tres o cuatro veces por minuto, cada vez que la trompa de Eustaquio se abre durante la deglución. Si la trompa de Eustaquio está obstruida, la presión en el oído medio tiende a disminuir a medida que el oxígeno se absorbe en el torrente sanguíneo desde el oído medio. A medida que la presión disminuye, el líquido se acumula en el oído medio y se reduce la capacidad de movimiento del tímpano.

Síntomas

Habitualmente, aunque no siempre, el fluido del oído medio contiene algunas bacterias, pero los síntomas de una infección activa (como enrojecimiento, dolor y pus) son poco frecuentes. Las personas suelen tener sensación de congestión en el oído afectado, y pueden oír un chasquido o un sonido crepitante al tragar. Es habitual que se produzca cierta pérdida de audición.

Diagnóstico

  • Evaluación médica

El médico explora el oído para establecer el diagnóstico. La timpanometría ayuda a determinar la presencia de líquido en el oído medio. Los médicos examinan las fosas nasales y la parte superior de la garganta en adultos y adolescentes, para detectar tumores.

Tratamiento

  • Descongestivos

  • Maniobras para aumentar la presión en el oído

  • A veces, tubos de drenaje en el oído

La mayoría de las personas mejoran sin tratamiento. Para reducir la congestión nasal pueden tomarse descongestionantes, como fenilefrina y pseudoefedrina; no obstante, no son útiles para tratar la otitis media secretora. A las personas con una congestión provocada por alergias se les pueden administrar antihistamínicos por vía oral y/o un spray nasal con un corticosteroide. Los antibióticos tampoco resultan de ayuda. La baja presión en el oído medio puede aumentarse de forma temporal al forzar el paso del aire por la obstrucción en la trompa de Eustaquio. Para hacerlo, la persona puede intentar expeler aire con la boca cerrada y apretando los orificios nasales con los dedos (lo que se denomina maniobra de Valsalva). O bien el médico puede utilizar una jeringa especial (inflador del oído medio) para insuflar aire en una de las fosas nasales y bloquear la otra fosa nasal mientras la persona traga. Esta técnica (denominada politzerization) empuja en aire hacia el interior de la trompa de Eustaquio y del oído medio.

Si los síntomas se vuelven crónicos (persisten durante más de 1-3 meses), el médico puede hacer una miringotomía, en la cual se realiza una abertura en el tímpano para permitir el drenaje de líquido del oído medio. Un diminuto tubo de drenaje (tubo de timpanostomía, ver figura Miringotomía: tratamiento de las otitis recidivantes) se introduce en la abertura del tímpano para favorecer la evacuación del líquido y permitir que entre aire en el oído medio. Los niños también pueden requerir una extirpación de las vegetaciones (adenoidectomía).

Miringotomía: tratamiento de las otitis recidivantes

La miringotomía consiste en que el médico realiza una pequeña abertura en el tímpano para permitir que el líquido drene del oído medio. Luego se coloca un tubo de plástico o de metal (tubo de timpanostomía, o tubo de ventilación) diminuto en el tímpano a través de la abertura. Estos tubos equilibran la presión del oído medio con la presión ambiental. El médico recomienda tubos de timpanostomía en algunos niños que hayan tenido otitis recidivantes (otitis media aguda) o acumulación de líquido repetida o persistente en el oído medio (otitis media crónica secretora).

La colocación de tubos de timpanostomía es una intervención quirúrgica muy frecuente, que se lleva a cabo en el hospital o en el consultorio médico. Habitualmente se requiere anestesia general o sedación. Una vez concluida la intervención, los niños suelen regresar a su domicilio en pocas horas. A veces se aplican gotas óticas antibióticas después del procedimiento durante aproximadamente una semana. Los tubos habitualmente se caen por sí solos al cabo de entre 6 y 12 meses, aunque algunos tipos permanecen durante más tiempo. El médico retira los tubos que no salen de forma espontánea, a veces con anestesia general o sedación. Si la abertura no se cierra por sí misma, puede requerirse una intervención quirúrgica para cerrarla.

Los niños con tubos de timpanostomía pueden lavarse el pelo y nadar, pero algunos médicos recomiendan que no sumerjan la cabeza a cierta profundidad sin utilizar tapones para los oídos.

La salida de líquido por el oído es un indicio de infección y debe ser notificada al médico para que prescriba el tratamiento conveniente.

Las personas con alergias deben tratar de eliminar los alérgenos conocidos de su entorno. Los médicos pueden recomendar la realización de un tratamiento que estimule el sistema inmunitario del cuerpo contra los alérgenos (inmunoterapia).

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