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Introducción a las infecciones urinarias

Por Talha H. Imam, MD, Attending Physician, Department of Nephrology, Kaiser Permanente

En las personas sanas, la orina de la vejiga es estéril, no hay en ella bacterias ni otros microorganismos infecciosos. El conducto que lleva la orina desde la vejiga hacia el exterior del cuerpo (uretra) no contiene bacterias o contiene muy pocas, por lo que no es posible que causen infección. Sin embargo, cualquier segmento de las vías urinarias puede infectarse; la infección en cualquier punto a lo largo de las vías urinarias se denomina infección urinaria (lU).

Por lo general, las infecciones urinarias se clasifican en altas y bajas según el lugar de las vías urinarias donde se producen, aunque a veces a los médicos les resulta difícil e incluso imposible determinar el lugar exacto:

  • IU bajas: infecciones de la vejiga (cistitis)

  • IU altas: infecciones de los riñones (pielonefritis)

Algunos médicos también consideran que las infecciones de la uretra (uretritis) y de la próstata (prostatitis) forman parte de las IU bajas (ver Prostatitis). En los órganos pares (como los riñones) la infección puede producirse en uno o en ambos órganos. Las infecciones urinarias pueden ocurrir en niños (ver Infecciones urinarias en la infancia (UTI, por sus siglas en inglés)) así como en adultos.

Causas

Los microorganismos que provocan la infección por lo general entran en las vías urinarias por uno de dos accesos posibles. La puerta de entrada más frecuente es el extremo inferior de las vías urinarias, es decir, la abertura de la uretra en el extremo del pene, en el hombre, o el inicio de la uretra en la vulva, en la mujer. La infección asciende por la uretra hasta la vejiga y, a veces, hasta los riñones, o ambas cosas. La otra vía posible es el torrente sanguíneo, por donde suele llegar a los riñones.

La causa de las infecciones urinarias es casi siempre bacteriana, aunque algunos virus, hongos y parásitos también pueden infectar las vías urinarias. Más del 85% de dichas infecciones están causadas por bacterias procedentes del intestino o de la vagina. Sin embargo, por lo general las bacterias que penetran en las vías urinarias son expulsadas por la acción del chorro de orina al vaciarse la vejiga.

Bacterias

Las infecciones bacterianas de las vías urinarias bajas (mayoritariamente la vejiga) son muy frecuentes, especialmente en mujeres jóvenes sexualmente activas. Las mujeres jóvenes también suelen sufrir infecciones renales bacterianas, pero con menos frecuencia que las infecciones de vejiga. Escherichia coli es la bacteria más frecuente en los casos de IU. En las personas de 20 a 50 años de edad, las infecciones bacterianas de las vías urinarias son alrededor de cincuenta veces más frecuentes en las mujeres que en los varones. En los hombres, la uretra es más larga, así que es más difícil que las bacterias asciendan lo suficiente para causar una infección. En hombres con edades entre 20 a 50 años aproximadamente, la mayoría de las infecciones urinarias son uretritis o prostatitis. En las personas de más de cincuenta años, las infecciones de las vías urinarias se vuelven más frecuentes, tanto en hombres como en mujeres, con muy poca diferencia entre uno y otro sexo.

Virus

El virus del herpes simple tipo 2 (VHS-2) puede infectar la uretra, provocando así que la micción se vuelva dolorosa y resulte difícil vaciar la vejiga. Otras infecciones urinarias víricas, como las infecciones de la vejiga y el riñón, no se suelen desarrollar a menos que esté afectado el sistema inmunitario de la persona (por ejemplo, por el cáncer, por el VIH/sida o por el uso de un medicamento que inhibe el sistema inmunitario).

Hongos

Ciertos hongos o levaduras pueden infectar las vías urinarias. Este tipo de infección es considerada frecuentemente infección por levaduras (las levaduras también pueden causar inflamación de la vagina [vaginitis]). El hongo Candida es el microorganismo que con más probabilidad causa infecciones urinarias por hongos. Candida frecuentemente infecta a las personas inmunodeprimidas o que portan una sonda vesical. Tanto los hongos como las bacterias pueden al mismo tiempo infectar los riñones.

Parásitos

Algunos parásitos, incluidas ciertas clases de gusanos, pueden infectar las vías urinarias.

La tricomoniasis está causada por un tipo de parásito microscópico; es una enfermedad transmitida por vía sexual que, en las mujeres, causa un abundante flujo vaginal espumoso de color amarillo verdoso. En algún caso, se infectan la vejiga o la uretra. En los varones la uretra puede infectarse por Trichomonas. Por lo general, no causa síntomas.

La esquistosomiasis es una infección causada por un tipo de gusano denominado trematodo que puede afectar a los riñones, los uréteres y la vejiga. Esta infección es una causa frecuente de insuficiencia renal grave entre las personas que viven en África, América del Sur y Asia. La esquistosomiasis persistente de la vejiga suele provocar la aparición de sangre en la orina o la obstrucción de los uréteres, y puede finalmente derivar en cáncer de vejiga.

La filariasis, una infección provocada por un nematodo (oxiuro), obstruye los vasos linfáticos y permite que el líquido linfático penetre en la orina (quiluria). La filariasis provoca una enorme hinchazón de los tejidos (elefantiasis), que puede afectar al escroto en los hombres (ver Linfedema adquirido).

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