Extraviado
Ubicaciones

Busque información sobre temas médicos, síntomas, fármacos, procedimientos, noticias y mucho más, escrita en lenguaje cotidiano.

Luxación de cadera

Por Danielle Campagne, MD , Assistant Clinical Professor, Department of Emergency Medicine, University of San Francisco - Fresno

Se produce una luxación de cadera cuando la cabeza del fémur, que tiene forma de esfera, se sale de la cavidad redondeada que existe en la pelvis.

  • Por lo general, se produce una luxación de cadera cuando una fuerza de gran energía golpea la rodilla cuando esta está flexionada y empuja la cabeza del fémur hacia atrás.

  • Los sujetos con una luxación de cadera a menudo tienen otras lesiones.

  • La cadera es muy dolorosa, y por lo general el afectado es incapaz de mover la pierna.

  • Los médicos diagnostican tales luxaciones examinando la cadera y haciendo radiografías.

  • Generalmente, el médico puede colocar la cadera en su lugar sin necesidad de cirugía, por lo general después de administrar diversos fármacos para hacer que el procedimiento sea más tolerable.

En la mayoría de las luxaciones de cadera, la cabeza del fémur es empujada hacia atrás. Estos trastornos suelen ocurrir cuando la rodilla y la cadera están flexionadas (como al estar sentado) y una fuerza de gran energía golpea la rodilla. Una causa común es cuando la rodilla choca contra el salpicadero de un coche en un accidente. También se puede producir una luxación de cadera cuando el sujeto cae desde una gran altura (como una escalera) o durante la práctica de un deporte de contacto (como el fútbol y el rugby). En las personas mayores, se necesita mucha menos fuerza para luxar la cadera.

La fuerza que produce la luxación de cadera a menudo también causa otras lesiones. Por ejemplo, cuando una luxación de cadera se produce tras una caída o una lesión deportiva, puede existir una fractura de la pelvis, la rodilla o la pierna, una lesión de la espalda o un traumatismo craneoencefálico.

A veces los niños nacen con una cadera luxada o malformada (lo que se denomina displasia de cadera, ver Defectos en las extremidades y en las articulaciones). Si no se detecta la displasia de cadera de forma precoz, el niño no puede caminar con normalidad y puede alterarse el desarrollo de la cadera.

Cuando se luxa la cadera, pueden producirse fracturas óseas y pueden lesionarse los nervios, como por ejemplo el nervio ciático. El suministro de sangre a la cabeza del fémur puede interrumpirse, causando la muerte del tejido (lo que se denomina osteonecrosis).

También se puede luxar una prótesis de cadera (ver figura Sustitución de cadera). A veces se luxa después de un traumatismo, pero puede ocurrir también mientras el sujeto está haciendo sus actividades diarias habituales.

Síntomas

Las dislocaciones de la cadera son muy dolorosas. El sujeto por lo general no puede mover la pierna.

Cuando el fémur está desplazado hacia atrás, la pierna afectada parece más corta y está girada hacia adentro.

Cuando el fémur está desplazado hacia adelante, la pierna está rotada hacia afuera. Parece acortada, pero no es tan obvio como cuando el fémur está luxado en dirección posterior.

Si los nervios resultan dañados, partes del pie y del tobillo pueden quedar insensibilizadas.

Diagnóstico

  • Radiografía

Si se piensa que puede existir una luxación de cadera, no se debe mover al afectado. Debe ser trasladado a un servicio de urgencias, por lo general en una ambulancia.

En general, el médico puede identificar una luxación de cadera al examinar la zona. Se toman radiografías para confirmar el diagnóstico y comprobar si hay fracturas.

Tratamiento

  • Maniobras para colocar la cadera en su lugar

  • Posiblemente reposo en cama o inmovilización por un corto tiempo

  • Fisioterapia

Si no hay otras lesiones, el médico coloca la cadera en su posición (lo que se denomina reducción) tan pronto como sea posible. Cualquier retraso aumenta el riesgo de que el tejido óseo muera. La cirugía no siempre es necesaria.

Antes de la reducción de la cadera, se administran un sedante, un analgésico y un relajante muscular, permaneciendo el sujeto consciente. O puede ser necesaria una anestesia general o inyectar un anestésico alrededor de la médula espinal para que el afectado no tenga sensibilidad de la cintura para abajo. Con la persona tumbada boca arriba, por lo general en una tabla rígida o en el suelo, el médico flexiona suavemente la cadera y tracciona del fémur hacia arriba.

Si hay otras lesiones, puede ser necesaria la reparación quirúrgica.

Después de la reducción, la mayoría de las personas con una luxación posterior de cadera pueden caminar al cabo de 5 a 7 días, aunque pueden necesitar muletas al principio. En determinados tipos de luxaciones puede ser necesario utilizar muletas durante más tiempo o, en raras ocasiones, de forma permanente. El reposo en cama no es recomendable, ya que aumenta el riesgo de complicaciones como la formación de coágulos de sangre.

Inmediatamente después de la cirugía, normalmente el fisioterapeuta moviliza suavemente la articulación (lo que se denomina gimnasia pasiva), a veces usando una máquina de movimiento pasivo continuo.