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Intoxicación por paracetamol (acetaminofeno)

Por Gerald F. O’Malley, DO, Associate Professor of Emergency Medicine, Thomas Jefferson University and Hospital ; Rika O’Malley, MD, Attending Physician, Department of Emergency Medicine, Einstein Medical Center

  • Algunas personas ingieren a veces demasiados productos que contienen paracetamol (acetaminofeno) y se intoxican.

  • Dependiendo de la cantidad de paracetamol (acetaminofeno) en la sangre, los síntomas van desde una ausencia total de síntomas, hasta vómitos y dolor abdominal e incluso fallo hepático y muerte.

  • El diagnóstico se basa en la cantidad de paracetamol (acetaminofeno) en sangre y los resultados de las pruebas de función hepática.

  • Para reducir la toxicidad del paracetamol (acetaminofeno) se administra acetilcisteína.

Más de cien productos contienen paracetamol (acetaminofeno), un analgésico generalizado, que se vende sin receta médica y que está también presente en fármacos de varios compuestos. Si se consumen a la vez varios productos farmacéuticos similares, es posible tomar demasiado paracetamol (acetaminofeno) inadvertidamente. Muchos preparados destinados a uso infantil están disponibles en forma líquida, en comprimidos y en cápsulas, y puede ocurrir que los padres administren varios preparados simultáneamente o espaciados en varias horas, para tratar una fiebre o un dolor, sin percatarse de que todos contienen paracetamol (acetaminofeno).

Habitualmente, el paracetamol (acetaminofeno) es un fármaco muy seguro, incluso a grandes dosis pero no es inofensivo. Para ocasionar una intoxicación, tendría que tomarse varias veces la dosis recomendada de paracetamol (acetaminofeno). Por ejemplo, una persona que pese sobre 70 kg, tiene que tomar, por lo general, al menos unos 20 comprimidos de 500 mg antes de presentar efectos tóxicos debido a una sola sobredosis. La muerte es extremadamente improbable a menos que la persona tome más de 25 comprimidos de 500 mg. Por lo tanto, una sola sobredosis de paracetamol (acetaminofeno) que cause toxicidad grave no suele ser accidental.

También puede aparecer toxicidad si se toman dosis más pequeñas de forma continuada. A dosis tóxicas, el paracetamol (acetaminofeno) puede lesionar el hígado y provocar insuficiencia hepática.

Síntomas y diagnóstico

La mayoría de las sobredosis no provocan síntomas inmediatos. La concentración de paracetamol (acetaminofeno) en sangre, medida en las 4 horas posteriores a la ingestión, puede predecir la gravedad de la lesión hepática. Si la sobredosis es muy importante, los síntomas se desarrollan en cuatro fases. En la fase 1 (al cabo de varias horas), la persona puede vomitar, pero no parece estar enferma. Muchas personas no manifiestan síntomas hasta la fase 2 (de 24 a 72 horas), cuando pueden producirse náuseas, vómitos y dolor abdominal. En esta fase, los análisis de sangre revelan que el hígado está funcionando de modo anormal. En la fase 3 (a los 3 o 4 días), empeoran los vómitos. Los análisis revelan una función hepática escasa y aparecen ictericia (piel y ojos amarillentos) y hemorragias. A veces los riñones fallan y el páncreas se inflama (pancreatitis). En la fase 4 (después de 5 días), o bien el intoxicado se recupera rápidamente o bien experimenta una insuficiencia hepática y de otros órganos que puede ser mortal.

Si la toxicidad se deriva de varias dosis más pequeñas tomadas con el paso del tiempo, el primer indicio de toxicidad puede ser una función hepática anormal, a veces con ictericia y/o hemorragias.

Tratamiento

Generalmente, si se ha ingerido el paracetamol (acetaminofeno) en las últimas horas, se puede administrar carbón activado.

Si la concentración de paracetamol (acetaminofeno) en sangre aparece elevada, se administra generalmente acetilcisteína por vía oral o intravenosa para reducir la toxicidad del paracetamol. La acetilcisteína se administra repetidamente durante uno o varios días. Este antídoto ayuda a evitar la lesión hepática pero no cura la que ya se ha producido. Por lo tanto, la acetilcisteína debe administrarse antes de que aparezca la lesión hepática. También habrá que establecer, si es necesario, un tratamiento, o realizar un trasplante en caso de insuficiencia hepática.

Si la toxicidad se deriva de varias dosis más pequeñas tomadas con paso del tiempo, se administra acetilcisteína si las pruebas indican posibilidad de daño hepático y a veces si el daño hepático ya existe.