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Lesiones por rayos

Por Daniel P. Runde, MD, Clinical Instructor of Medicine;Medical Education Fellow, David Geffen School of Medicine UCLA;Harbor-UCLA Medical Center

La lesión por rayo se produce por una exposición breve a una corriente eléctrica de gran intensidad de descarga.

  • Alrededor del 10% de las personas que son alcanzadas por un rayo mueren porque el corazón deja de latir y la respiración se detiene.

  • En algunas personas que sobreviven a lesiones graves por rayo, se hace un electrocardiograma para comprobar el latido del corazón, y es necesario realizar análisis de sangre o pruebas de diagnóstico por la imagen.

  • Una vez reanimada la persona, se tratan las quemaduras y otras lesiones.

El rayo descarga un pulso electromagnético masivo en una fracción de milisegundos. La duración breve de la exposición, con frecuencia limita la lesión a la capa exterior de la piel. Además, un rayo tiene muchas menos probabilidades de causar quemaduras internas en comparación con la electricidad generada por el hombre. Sin embargo, puede matar a una persona al producir un cortocircuito instantáneo en el corazón. El rayo también puede dañar el sistema nervioso, incluyendo el cerebro. El rayo es la segunda causa más frecuente de muerte relacionada con la tormenta en Estados Unidos; causa alrededor de 30 muertes y varios centenares de lesiones cada año. Algunas lesiones resultan en discapacidad permanente.

El rayo suele chocar con objetos elevados o aislados, como árboles, torres, refugios, astas de bandera, gradas de instalaciones deportivas y vallas. En un campo abierto, una persona puede ser el objeto más elevado. Los objetos metálicos y el agua no atraen la electricidad pero la transmiten fácilmente cuando les cae una descarga. La electricidad procedente del rayo puede viajar desde las líneas eléctricas o telefónicas del exterior hacia el equipo eléctrico o las líneas de teléfono del interior de una vivienda.

Un rayo puede lesionar a una persona de varias maneras:

  • Es posible que el rayo hiera a la persona directamente.

  • La descarga eléctrica procedente de un rayo puede afectar a una persona que está tocando el objeto que ha sido alcanzado por el rayo o que se encuentra muy cerca del lugar de la descarga.

  • La corriente eléctrica también puede alcanzar a una persona a través del suelo.

  • A causa de la descarga, la persona puede caerse y sufrir contusiones.

Síntomas

Cuando una persona es alcanzada por un rayo, el corazón puede dejar de latir (parada cardíaca) o latir de manera irregular. Cuando el corazón late de manera irregular, la respiración a menudo se detiene. El corazón puede volver a latir de nuevo por sí mismo, pero si no se ha reiniciado la respiración el organismo queda privado de oxígeno. La falta de oxígeno y, posiblemente, las lesiones del sistema nervioso pueden hacer que el corazón deje nuevamente de latir.

Una lesión cerebral habitualmente causa una pérdida del conocimiento. Si el daño cerebral es grave, puede producirse el coma. Es habitual que, al despertar, la persona no recuerde lo sucedido antes de la lesión (amnesia). La persona puede estar confusa, razonar lentamente y tener dificultad para concentrarse y recordar los eventos recientes. Pueden producirse cambios de personalidad, que pueden ser permanentes.

Es frecuente la perforación de los tímpanos. Pueden sobrevenir muchas lesiones oculares, como cataratas. A menudo, ambas piernas quedan temporalmente paralizadas, azuladas y entumecidas (keraunoparálisis). La piel puede no presentar ninguna marca o tener quemaduras leves con un patrón ramificado como en forma de pluma, formando grupos de manchas puntiformes minúsculas como quemaduras de cigarrillo, o en estrías causadas por el sudor convertido en vapor. Puede aparecer entumecimiento, hormigueo y debilidad debido a la lesión producida en los nervios que salen de la médula espinal (neuropatía periférica).

Diagnóstico

  • Electrocardiografía

Frecuentemente, los accidentes por caída de rayos tienen testigos presenciales, pero también pueden deducirse cuando se encuentra a la persona en el exterior, inconsciente o con amnesia, durante una tormenta o poco después de ella.

En el hospital, se puede realizar una electrocardiografía (ECG) si la lesión es grave (por ejemplo, si la persona ha sufrido un colapso y pudo haber tenido un paro cardíaco temporal). El ECG, cuando se hace, determina si el corazón está latiendo de manera normal. A veces es necesario realizar un análisis de sangre o pruebas de diagnóstico por la imagen, como la tomografía computarizada (TC) o la resonancia magnética nuclear (RMN).

Prevención

Durante la época de tormentas, la predicción meteorológica contribuye a tomar la decisión de cancelar las actividades al aire libre y a planificar cualquier emergencia que pueda aparecer, lo cual es especialmente importante para los organizadores de eventos que tienen lugar al aire libre.

Vientos fuertes, lluvia y nubes pueden significar tormenta inminente. En el momento en el que se oye un trueno, ya se está en peligro, y se debe buscar un refugio seguro, como un edificio grande habitable o un vehículo de metal completamente cerrado (por ejemplo, un automóvil, una camioneta o un camión) con las ventanas cerradas. Refugiarse en una pequeña estructura abierta, como un mirador, no es seguro. Tampoco lo es reanudar las actividades al aire libre antes de cumplirse los 30 minutos después de haber oído el último trueno o de haber visto el último relámpago.

Para prevenir lesiones por rayo en un interior, se debe evitar el contacto con las cañerías o el cableado eléctrico o utilizar cualquier dispositivo conectado directamente a la electricidad, incluyendo un teléfono, una computadora o una consola de videojuegos, o utilizar auriculares unidos por cable a un sistema de sonido. Estar lejos de puertas y ventanas aumenta la seguridad, al igual que apagar y desenchufar los aparatos eléctricos antes de que llegue la tormenta. Los teléfonos móviles, las tablets y los ordenadores portátiles, así como los reproductores de MP3 son seguros cuando se utilizan únicamente con batería, porque no atraen a los rayos.

Pronóstico

Alrededor del 10% de las personas con lesiones por rayo fallecen. La única causa de la muerte es el paro cardíaco y el cese de la respiración en el momento de la lesión. Las personas que recuperan los latidos cardíacos y la respiración, sobreviven. Si se ve afectada la memoria de hechos recientes o el razonamiento es lento, la persona puede tener una lesión cerebral permanente. La keraunoparálisis por lo general se resuelve en pocas horas, aunque en ocasiones la persona puede tener debilidad o torpeza permanentes. Las personas con lesiones neurológicas a menudo presentan problemas a largo plazo, como son dolor crónico, dificultades para dormir y disfunción eréctil.

Tratamiento

  • Reanimación cardiopulmonar si es necesaria

Una persona alcanzada por un rayo no retiene la electricidad, por lo que prestarle primeros auxilios no supone ningún peligro. Las personas sin latido cardíaco y que no respiran necesitan reanimación cardiopulmonar (RCP) de inmediato (ver Paro cardíaco : Tratamiento de primeros auxilios), incluyendo tanto las compresiones torácicas como la respiración artificial. Si se dispone de un desfibrilador externo automático (DEA), debe utilizarse (ver figura Desfibrilador externo automático: poner en marcha el corazón). Una persona que recupera el pulso pero no respira necesita respiración artificial continua porque los músculos respiratorios pueden permanecer paralizados después de que el corazón vuelva a latir. Hay que avisar a la asistencia médica de emergencia. Muchas de las personas alcanzadas por un rayo tienen buena salud en general, y es más probable que se recuperen si se realiza una reanimación cardiorrespiratoria (RCR) a tiempo.

Las quemaduras y otras lesiones se tratan según sea necesario. Si los intentos de reanimación no tienen éxito en los primeros 20 minutos, es poco probable que lo acaben teniendo, por lo que se deben detener los esfuerzos de reanimación.