Extraviado
Ubicaciones

Busque información sobre temas médicos, síntomas, fármacos, procedimientos, noticias y mucho más, escrita para el profesional de cuidado de la salud.

Infección por hantavirus

Por Craig R. Pringle, BSc, PhD, Emeritus Professor, School of Life Sciences, University of Warwick

Información:
para pacientes

Los Bunyaviridae contienen al género Hantavirus, que consta de, por lo menos, 4 serogrupos con 9 virus que causan 2 síndromes clínicos importantes a veces superpuestos:

  • Fiebre hemorrágica con síndrome renal

  • Síndrome pulmonar por hantavirus

Los virus que causan la fiebre hemorrágica con síndrome renal son el de Hantaan, el Seúl, el Dobrava (Belgrado) y el Puumala. Los que presentan un síndrome pulmonar por hantavirus son el Sin Nombre, el Black Creek Canal, el Bayou y el Nueva York-1.

Las infecciones por hantavirus se encuentran en todo el mundo en roedores salvajes, que diseminan el virus a través de la orina y las heces toda su vida. La transmisión se produce entre roedores. Los seres humanos se contagian al inhalar aerosoles procedentes de los excrementos de roedores. Evidencia reciente sugiere que ocasionalmente puede ocurrir la transmisión de una persona a otra. Las infecciones naturales y adquiridas en el laboratorio son cada vez más frecuentes.

Las pruebas de laboratorio para el diagnóstico de la infección por hantavirus consisten en pruebas serológicas y reacción en cadena de la polimerasa con transcriptasa reversa (RT-PCR). Las pruebas serológicas incluyen inmunoadsorción ligada a enzimas (ELISA), electroinmunotransferencia e inmunotransferencia en tira. El cultivo del virus es técnicamente difícil y requiere un laboratorio con un nivel 3 de bioseguridad.

Fiebre hemorrágica con síndrome renal (FHSR)

(Nefrosonefritis epidémica, fiebre hemorrágica coreana, nefropatía epidémica)

La fiebre hemorrágica con síndrome renal empieza como un síndrome seudogripal y puede progresar al shock, hemorragia e insuficiencia renal. El diagnóstico se basa en pruebas serológicas y PCR. La tasa de mortalidad oscila entre 6 y 15%. El tratamiento se realiza con ribavirina por vía intravenosa.

Algunas formas de fiebre hemorrágica con síndrome renal son leves (p. ej., nefropatía epidémica, causada por el virus Puumala, que aparece en Escandinavia, la región occidental de la antigua Unión Soviética y Europa). Otras formas son graves (p. ej., las causadas por los virus Hantaan, Seúl y Dobrava, que aparecen en Corea o los Balcanes).

Signos y síntomas

El período de incubación es de alrededor de 2 semanas. En las formas leves, la infección suele ser asintomática.

Los síntomas, en caso de aparecer, suelen manifestarse en forma súbita, con fiebre elevada, cefalea, lumbalgia y dolor abdominal. Durante el tercer o el cuarto día, pueden aparecer hemorragias conjuntivales, petequias en el paladar y un exantema petequial en el tronco. En más del 90% de los pacientes se encuentra un eritema facial extenso semejante al de una quemadura solar, con dermografismo. Los pacientes suelen presentar bradicardia relativa, y la hipotensión leve transitoria se ve en la mitad de ellos, con shock en una proporción minoritaria de casos. Después del cuarto día aparece una insuficiencia renal.

Alrededor del 20% de los pacientes presenta obnubilación mental. En el 1% de los casos aparecen convulsiones o síntomas neurológicos localizados. El exantema desaparece, los pacientes presentan poliuria y se recuperan tras varias semanas. También pueden producirse proteinuria, hematuria y piuria.

Diagnóstico

  • Pruebas serológicas o PCR

La fiebre hemorrágica con síndrome renal se sospecha en pacientes con antecedentes de exposición que presentaron fiebre, tendencia hemorrágica e insuficiencia renal. Debe solicitarse un hemograma completo, niveles de electrolitos, pruebas para evaluar la función renal, pruebas de coagulación y análisis de orina. Durante la fase de hipotensión, el hematocrito aumenta y aparece leucocitosis y trombocitopenia. También pueden encontrarse albuminuria, hematuria y cilindros hemáticos y leucocitarios, en general entre el segundo y el quinto día. Durante la fase diurética, los desequilibrios electrolíticos son frecuentes.

El diagnóstico de certeza de la fiebre hemorrágica con síndrome renal se basa en pruebas serológicas o en PCR.

Pronóstico

El paciente puede morir durante la fase diurética como resultado de la depleción de volumen, los desequilibrios electrolíticos o las infecciones secundarias. La recuperación suele tardar entre 3 y 6 semanas, aunque puede producirse hasta 6 meses más tarde. Globalmente, la tasa de mortalidad oscila entre 6 y 15%, casi siempre en pacientes con formas más graves. La disfunción renal residual es infrecuente, salvo en la forma grave que aparece en los Balcanes.

Tratamiento

  • Ribavirina

  • En ocasiones, diálisis renal

El tratamiento se basa en ribavirina por vía intravenosa, con una dosis de carga de 33 mg/kg (máximo, 2,64 g), seguida por 16 mg/kg cada 6 horas (máximo, 1,28 g cada 6 horas) durante 4 días y luego 8 mg/kg cada 8 horas (máximo, 0,64 g cada 8 horas) durante 3 días. El tratamiento de apoyo, que puede incluir diálisis renal, resulta fundamental, en particular durante la fase diurética.

Síndrome pulmonar por Hantavirus (SPH)

El síndrome pulmonar por hantavirus aparece en los Estados Unidos, sobre todo en los estados sudoccidentales. Se manifiesta con enfermedad seudogripal que, en pocos días, causa edema pulmonar no cardiógeno. El diagnóstico se realiza con pruebas serológicas y RT-PCR. La tasa de mortalidad oscila entre 50 y 75%. El tratamiento es de apoyo.

La mayoría de los casos de síndromes pulmonares por hantavirus se debe a la infección por el hantavirus Sin Nombre (virus Four Corners, virus Muerto Canyon), aunque algunos casos se deben al virus Black Creek Canal o el virus Bayou en el sudeste de los Estados Unidos, el virus Nueva York en la costa oriental de los Estados Unidos o el virus de los Andes o el virus Laguna Negra en América del Sur. La infección se transmite a los seres humanos por inhalación de excrementos de roedores sigmodontinos (en especial, del ratón ciervo). La mayoría de los pacientes se encuentran al oeste del río Misisipi durante la primavera o el verano, típicamente después de la temporada de lluvias intensas.

Signos y síntomas

El síndrome pulmonar por hantavirus comienza como una enfermedad seudogripal inespecífica, con fiebre aguda, mialgia, cefalea y síntomas gastrointestinales. Entre 2 y 15 días más tardes (mediana 4 días) aparece un edema pulmonar no cardiógeno e hipotensión arterial. Algunos pacientes presentan una combinación de fiebre hemorrágica con síndrome renal y síndrome pulmonar por hantavirus. También pueden verse casos leves.

Diagnóstico

  • Pruebas serológicas o PCR

El síndrome pulmonar por hantavirus se sospecha en pacientes con antecedentes de posible exposición y edema pulmonar de etiología desconocido de acuerdo con la evaluación clínica o el examen radiológico. La radiografía de tórax puede mostrar un aumento de la trama vascular, líneas B de Kerley, infiltrados bilaterales o derrames pleurales. Si se sospecha la entidad, debe pedirse una ecocardiografía para excluir un edema pulmonar cardiógeno. También suelen detectarse leucocitosis neutrofílica leve, hemoconcentración y trombocitopenia. En general se ve un aumento moderado de las concentraciones de lactato deshidrogenasa (LDH), aspartato transaminasa (AST) y ALT, con disminución de la concentración sérica de albúmina. El análisis de orina revala anomalías mínimas.

El diagnostico se basa en pruebas serológicas o en los resultados de la RT-PCR.

Pronóstico

Los pacientes que sobreviven a los primeros días mejoran rápidamente y se recuperan por completo en 2 a 3 semanas, a menudo sin secuelas. La mortalidad es, en promedio, del 36%.

Tratamiento

  • Medidas de apoyo

El tratamiento es de apoyo. El paciente puede requerir asistencia respiratoria mecánica, control minucioso del volumen intravascular y vasopresores. En caso de insuficiencia cardiorrespiratoria grave, la oxigenación con membrana extracorpórea puede salvar la vida del paciente. La ribavirina por vía intravenosa es ineficaz.