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Infecciones intraabdominales por clostridios

Por Joseph R. Lentino, MD, PhD, Professor of Medicine;Chief, Infectious Diseases, Loyola University Stritch School of Medicine;Hines VA Hospital

Información:
para pacientes

Los clostridios, y principalmente el Clostridium perfringens, se aíslan con frecuencia en infecciones intraabdominales mixtas asociadas con una víscera rota o con enfermedad pelviana inflamatoria.

Las especies de Clostridium son residentes habituales del tubo digestivo y se encuentran en muchas infecciones abdominales, en general mixtas, junto con otros microorganismos entéricos. Los clostridios suelen ser los agentes primarios en la colecistitis enfisematosa, la gangrena gaseosa del útero (que en el pasado se asociaba con frecuencia con el aborto séptico), algunas otras infecciones del aparato genital femenino (abscesos tuboováricos, pelvianos y uterinos) e infecciones generadas por la perforación de un carcinoma de colon.

Los microorganismos causantes principales son el C. perfringens y, en el caso del carcinoma de colon, el C. septicum. Estos microorganismos producen exotoxinas (lecitinasas, hemolisinas, colagenasas, proteasas, lipasas) que pueden producir supuración. La formación de gas es frecuente. La septicemia por clostridios puede provocar anemia hemolítica debido a que la lecitinasa destruye las membranas de los eritrocitos. En presencia de hemólisis grave y toxicidad coexistente, puede desarrollarse insuficiencia renal aguda.

Los síntomas son similares a los de otras infecciones abdominales (p. ej., dolor, fiebre, dolor abdominal a la palpación, aspecto tóxico). En la infección uterina, el gas a veces escapa a través del cuello uterino. Rara vez se produce una necrosis tubular aguda.

Diagnóstico

  • Tinción de Gram y cultivo

Para lograr un diagnóstico temprano, el médico debe estar muy atento a la posibilidad de esta enfermedad. Deben solicitarse tinciones de Gram y cultivos del sitio, el pus, los loquios y la sangre en la fase inicial y en varias oportunidades. Dado que a veces el C. perfringens puede aislarse de la vagina y los loquios normales, los cultivos no son específicos. La radiografía puede mostrar la producción localizada de gas (p. ej., en las vías biliares, la pared vesicular o el útero).

Tratamiento

  • Desbridamiento quirúrgico

  • Dosis elevadas de penicilina

El tratamiento consiste en el desbridamiento quirúrgico y 5 millones de unidades de penicilina G por vía intravenosa cada 6 horas durante al menos 1 semana. Puede ser necesaria la extirpación de un órgano (p. ej., histerectomía), que puede salvar la vida del paciente si el desbridamiento es insuficiente. Si se produce la necrosis tubular aguda, está indicada la diálisis. No se comprobó la utilidad del O2 hiperbárico.