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Generalidades sobre las infecciones por tenias

Por Richard D. Pearson, MD, Professor of Medicine and Pathology, Associate Dean for Student Affairs, University of Virginia School of Medicine

Información:
para pacientes

Todas las tenias (cestodos) desarrollan su ciclo vital en 3 estadios: huevo, larva y adulto. Los adultos habitan en los intestinos de los huéspedes definitivos, que son mamíferos carnívoros. Varias de las tenias adultas infectan a los seres humanos y reciben su nombre en función de su huésped intermediario: tenia del pescado (Diphyllobothrium latum), tenia de la vaca (Taenia saginata) y tenia del cerdo (Taenia solium). Los huevos que pone una tenia adulta en los intestinos del huésped definitivo se excretan con las heces hacia el medio y son ingeridos por un huésped intermediario (típicamente, otra especie), en el cual se desarrollan las larvas, que ingresan en la circulación y se enquistan en los músculos u otros órganos. Cuando otro animal se alimenta del huésped intermediario, se liberan los parásitos de los quistes ingeridos en el intestino y se transforman en tenias adultas en el huésped definitivo, lo que reinicia el ciclo. El huésped definitivo de algunas especies de cestodos (p. ej., la T. solium) también puede servir como huésped intermediario; es decir, si se ingieren los huevos en lugar de los quistes, los huevos desarrollan larvas, que ingresan a la circulación y forman quistes en diversos tejidos.

Las tenias adultas son gusanos planos multisegmentados que carecen de un tubo digestivo y absorben los nutrientes directamente del intestino delgado del huésped. En el tubo digestivo del huésped, las tenias adultas pueden crecer mucho; el parásito más largo informado fue una tenia de ballena de 40 m, correspondiente a una especie de Polygonoporus. Las tenias tienen 3 porciones identificables. El escólex (cabeza) funciona como órgano de anclaje que se fija a la mucosa intestinal. El cuello es una región no segmentada capaz de regenerarse activamente. Si el tratamiento no elimina el cuello y el escólex, la tenia es capaz de regenerarse. El resto de la tenia está formada por numerosas proglótides (segmentos). Las más cercanas al cuello son indiferenciadas, mientras que las más caudales presentan órganos sexuales hermafroditas. Las proglótides distales son grávidas y contienen huevos en un útero.

Signos y síntomas

Las tenias adultas están tan bien adaptadas al tubo digestivo de sus huéspedes que causan mínimos síntomas. Hay algunas excepciones. Las infecciones graves por Hymenolepis nana pueden causar malestar abdominal, diarrea y pérdida de peso; el Diphyllobothrium latum puede causar deficiencia de vitamina B12 y anemia megaloblástica.

A diferencia de la tenia adulta, las larvas causan una enfermedad grave e incluso mortal cuando se desarrollan en sitios extraintestinales, sobre todo en el encéfalo, aunque también en el hígado, los pulmones, los ojos, los músculos y los tejidos subcutáneos. En los seres humanos, la T. solium causa cisticercosis y el Echinococcus granulosus y el E. multilocularis causan hidatidosis. Las larvas de las especies Spirometra, Sparganum proliferum, T. multiceps, y T. serialis también pueden infectar a los seres humanos.

Diagnóstico

Las infecciones por tenias adultas se diagnostican identificando los huevos o las proglótides grávidas en las heces. La enfermedad por larvas se identifica mejor en estudios de diagnóstico por la imagen (p. ej., tomografía computarizada [TC] o resonancia magnética [RM] del encéfalo). Las pruebas serológicas también pueden ser útiles.

Tratamiento

El antihelmíntico pracicuantel es eficaz para las infecciones intestinales por tenias. La niclosamida es una alternativa que no está disponible en los Estados Unidos. La nitazoxanida se puede utilizar para las infecciones por H. nana. Algunas infecciones extraintestinales responden al tratamiento antihelmíntico con albendazol o pracicuantel, mientras que otras requieren intervenciones quirúrgicas.

Prevención

La prevención y el control requieren las siguientes medidas:

  • Cocción adecuada (hasta una temperatura de > 57°C [> 135°F]) de la carne de cerdo, vaca, cordero, procedente de caza y pescado

  • Congelación prolongada de la carne (eficaz), y procesamiento en escabeche (eficacia variable)

  • Eliminación regular de las tenias de perros y gatos

  • Prevención de la recirculación de las tenias a través de los huéspedes (p. ej., perros que ingieren animales de caza o de granja)

  • Reducción o eliminación de los huéspedes intermediarios como roedores, pulgas y escarabajos de los cereales

  • Inspección de la carne

  • Tratamiento sanitario de los residuos humanos

El ahumado y el secado de la carne son ineficaces para prevenir la infección.