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Introducción a la Geriatría

Por Richard W. Besdine, MD, Professor of Medicine, Greer Professor of Geriatric Medicine, and Director, Division of Geriatrics and Palliative Medicine (Medicine) and of the Center for Gerontology and Healthcare Research, The Warren Alpert Medical School of Brown University

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El término geriatría designa a la atención médica de los ancianos, un grupo etario que no es sencillo definir con precisión. Se usa el término “ancianos”, que es igual de impreciso, y el punto de corte que designa a esta población es la edad > 65 años. La gerontología es el estudio del envejecimiento, e incluye sus cambios biológicos, sociológicos y psicológicos.

Hacia 1900, en los Estados Unidos, los > 65 años representaban el 4% de la población, pero en la actualidad representan > 13% (40 millones, con aumento neto de 10.000/día). En 2026, cuando los bebés nacidos tras el auge posterior a la Segunda Guerra Mundial (baby boomer) alcancen los 80 años, las estimaciones sugieren que > 20% (casi 80 millones) serán > 65 años. La edad promedio de los > 65 años es en la actualidad poco más de 75 y se predice que la proporción de los > 85 años aumentará en el futuro más rapidamente.

La expectativa de vida de los hombres a los 65 años es de 17 años más, y a los 75 años es de 10 años más, mientras que en las mujeres a los 65 años es de 20 años más, y a los 75 años es de 13 años más. Globalmente, las mujeres viven 5 años más que los hombres, lo que puede deberse a factores genéticos, biológicos y ambientales. Estas diferencias en la supervivencia se modificaron poco a pesar de los cambios en el estilo de vida femenino (p, ej., aumento del tabaquismo, estrés).

Envejecimiento

El envejecimiento (es decir, el envejecimiento puro) se refiere al deterioro inevitable e irreversible en la función de los órganos que se produce con el tiempo, incluso en ausencia de lesión, enfermedad o malos hábitos de vida (p. ej., dieta poco saludable, falta de ejercicio, abuso de sustancias). Inicialmente, los cambios en la función orgánica (ver Algunos cambios fisiológicos relacionados con la edad) no afectan a la función basal; las primeras manifestaciones son una reducción de la capacidad de cada órgano para mantener la homeostasis en situaciones de estrés (p. ej., enfermedad, lesión). Los sistemas cardiovascular, renal y nervioso central son generalmente los más vulnerables (los eslabones más débiles).

Las enfermedades interactúan con los efectos puros del envejecimiento causando complicaciones geriátricas específicas, sobre todo en los sistemas más vulnerables, aunque esos órganos no sean los principales afectados por una enfermedad. Ejemplos típicos son el delirio que complica una neumonía o infecciones urinarias, y las caídas, mareo, síncope, y la pérdida de peso que a menudo acompañan a muchas enfermedades menores en los ancianos. Los órganos de los ancianos también son más susceptibles a las lesiones; p. ej., en un anciano una hemorragia intracraneal es más común y puede desencadenarse por lesiones poco significativas.

Los efectos del envejecimiento deben tenerse en cuenta durante el diagnóstico y el tratamiento de los ancianos. Los médicos no deberían

  • Confundir los síntomas de envejecimiento con los de una enfermedad (p. ej., una dificultad para retener información no es demencia)

  • Confundir los síntomas de una enfermedad con los de envejecimiento (p. ej., atribuir una artritis debilitante, temblor, o demencia al envejecimiento)

  • Ignorar el mayor riesgo de efectos adversos por medicamentos en los sistemas más vulnerables afectados por enfermedad

  • Olvidar que las personas mayores a menudo tienen múltiples trastornos subyacentes (p. ej., hipertensión, diabetes, aterosclerosis) que aceleran el potencial de daño

Además, los médicos deben estar alerta ante enfermedades que son mucho más comunes entre las personas mayores (p. ej., insuficiencia cardíaca diastólica, enfermedad de Alzheimer, incontinencia, hidrocefalia de presión normal). Este enfoque permite a los médicos comprender y manejar mejor la complejidad de las enfermedades que a menudo coexisten en los pacientes mayores.