Extraviado
Ubicaciones

Busque información sobre temas médicos, síntomas, fármacos, procedimientos, noticias y mucho más, escrita para el profesional de cuidado de la salud.

Cáncer en el embarazo

Por Lara A. Friel, MD, PhD, Assistant Professor, Maternal-Fetal Medicine Division, Department of Obstetrics, Gynecology, and Reproductive Sciences, University of Texas Health - University of Texas Medical School at Houston

Información:
para pacientes

(Ver también Tumores ginecológicos.)

El embarazo no debe postergar el tratamiento del cáncer. El tratamiento es similar al de la mujer no embarazada, excepto para los cánceres rectales y ginecológicos.

Como los tejidos embrionarios crecen rápidamente y tienen una tasa de recambio de DNA alta, se asemejan a los tejidos cancerosos y, por lo tanto, son muy vulnerables a los agentes antineoplásicos. Muchas antimetabolitos y agentes alquilantes (p. ej., busulfán, clorambucilo, ciclofosfamida, 6-mercaptopurina, metotrexato) pueden producir anomalías fetales. El metotrexato es particularmente problemático; su uso durante el primer trimestre aumenta el riesgo de aborto espontáneo y, si el embarazo continúa, de varias malformaciones congénitas. Aunque el embarazo a menudo concluye con éxito a pesar del tratamiento contra el cáncer, el riesgo de daño fetal debido a ese tratamiento hace que algunas mujeres elijan el aborto.

Cáncer de recto

Los cánceres de recto pueden requerir una histerectomía para asegurar la completa extirpación del tumor. La cesárea puede realizarse a las 28 semanas, seguida de histerectomía para poder comenzar un tratamiento anticanceroso agresivo.

Cáncer de cuello uterino

El embarazo no parece empeorar la evolución del cáncer de cuello uterino. El cáncer de cuello puede aparecer durante el embarazo, y una prueba de Papanicolaou (Pap) anormal no debe atribuirse al embarazo. Un Pap anormal es indicación de colposcopia y biopsia dirigida cuando corresponde. La colposcopía no aumenta el riesgo de un resultado adverso del embarazo. La evaluación colposcópica por expertos y la consulta con el patólogo se recomiendan antes de hacer una biopsia de cuello uterino porque la biopsia puede causar hemorragia y trabajo de parto prematuro. Si el examen indica que las lesiones son de bajo grado, la biopsia puede no hacerse, sobre todo si la citología cervical también sugiere que las lesiones son de bajo grado.

Para el carcinoma in situ (estadio 0 de la Federation of Gynecology and Obstetrics [FIGO]—ver Estadificación clínica del carcinoma de cuello uterino) y el cáncer microinvasor (estadio IA1), a menudo el tratamiento se difiere hasta después del parto porque en ese momento pueden ser posibles las opciones conservadoras.

Si se diagnostica un cáncer invasor (estadio IA2 de la FIGO o superiores), el embarazo debe manejarse en consulta con un ginecólogo oncólogo. Si se diagnostica un cáncer invasor durante la primera parte del embarazo, tradicionalmente se recomienda el tratamiento apropiado inmediato para el cáncer. Si el cáncer invasor se diagnostica después de las 20 semanas y la mujer acepta la elevación del riesgo, imposible de calcular, el tratamiento puede diferirse hasta el tercer trimestre (p. ej., semana 32) para maximizar la madurez fetal, pero el tratamiento no puede postergarse más. Para los pacientes con cáncer invasor, se hace el parto por cesárea con histerectomía radical; se evita el parto vaginal.

Otros cánceres ginecológicos

Después de 12 semanas de gestación, el cáncer de ovario puede pasar fácilmente desapercibido; los ovarios, junto con el útero, salen de la pelvis y ya no pueden palparse. Si está avanzado, el cáncer de ovario durante el embarazo puede ser fatal antes del parto. Las mujeres afectadas requieren una ooforectomía bilateral lo más rápidamente posible.

Los cánceres de endometrio y de las trompas uterinas rara vez aparecen durante el embarazo.

Leucemia y linfoma de Hodgkin

Estos trastornos (ver Reseña sobre leucemias y Discutido en Linfoma de Hodgkin) son raros durante el embarazo.

Los agentes antineoplásicos típicamente usados aumentan el riesgo de aborto espontáneo y de malformaciones congénitas.

Como las leucemias pueden ser fatales, el tratamiento debe comenzarse lo más rápidamente posible, sin retraso para que el feto madure.

Si el linfoma de Hodgkin está confinado por encima del diafragma, puede usarse radioterapia; el abdomen debe ser protegido. Si el linfoma se encuentra debajo del diafragma, es posible que el aborto sea lo recomendable.

Cáncer de mama

Las mamas aumentan de tamaño durante el embarazo, lo que puede hacer que un cáncer no sea reconocible. Cualquier masa mamaria sólida o quística debe ser evaluada (ver Tumoraciones mamarias (nódulos de mama) : Evaluación).