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Torsión anexial

Por S. Gene McNeeley, MD, Clinical Professor;Chief of Gynecology, Center for Advanced Gynecology and Pelvic Health, Michigan State University, College of Osteopathic Medicine;Trinity Health

Información:
para pacientes

La torsión anexial es la torsión de los ovarios y a veces las trompas uterinas que interrumpe la irrigación arterial y provoca isquemia.

La torsión anexial no es común, y se produce más a menudo durante los años reproductivos. En general, indican una anomalía ovárica.

Los factores de riesgo incluyen los siguientes:

  • Embarazo

  • Inducción de la ovulación

  • Agrandamiento ovárico a > 4 cm (especialmente por tumores benignos)

Los tumores benignos son más propensos a la torsión que los malignos. La torsión de una anexo normal, que es rara, es más común entre las niñas que entre las mujeres adultas.

Normalmente está comprometido un ovario, pero a veces también está involucrada la trompa uterina. La torsión puede provocar una peritonitis.

Signos y síntomas

La torsión causa un dolor pelviano repentino intenso y en ocasiones, náuseas y vómitos. Durante días o a veces semanas antes del dolor repentino, la mujer siente dolores cólicos intermitentes, presumiblemente debido a la torsión parcial que resuelve de forma espontánea. Son usuales el dolor cervical a la movilización, una masa anexial dolorosa unilateral y signos peritoneales.

Diagnóstico

  • Ecografía Doppler color transvaginal

La torsión anexial se sospecha en base a los síntomas típicos (es decir, dolor pélvico intermitente, grave) y signos peritoneales inexplicables más dolor intenso a la movilización cervical o una masa anexial. El dolor puede ser unilateral.

En general, el diagnóstico se confirma mediante ecografía Doppler color transvaginal.

Tratamiento

  • Cirugía para rescatar el ovario

Si se sospecha una torsión o si ésta se confirma por ecografía, deben realizarse una laparoscopia o una laparotomía para intentar salvar el ovario y la trompa uterina desrotándolos. La salpingooforectomía es necesaria si hay tejido necrótico o no viable. Si hay un quiste o una masa ovárica y y el ovario puede ser preservado, se realiza una quistectomía. De lo contrario, se requiere la ooforectomía.