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Tumoraciones mamarias (nódulos de mama)

Por Mary Ann Kosir, MD, Professor of Surgery and Oncology, Wayne State University School of Medicine, Karmanos Cancer Center

Información:
para pacientes

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Se prefiere el término tumoración al de nódulo mamario para un área palpable definida de cualquier tamaño. Una tumoración mamaria puede ser descubierta incidentalmente por la paciente o durante un autoexamen mamario, o en el examen físico de rutina efectuado por el médico. Las tumoraciones pueden ser dolorosas, y a veces están acompañadas por secreción de los pezones o cambios en la piel.

Etiología

Aunque el cáncer es la causa más temida (cerca del 90%), la mayoría de las tumoraciones no son malignas. Las causas más comunes incluyen

  • Cambios fibroquísticos

  • Fibroadenomas

Los cambios fibroquísticos (previamente, enfermedad fibroquística) es un término general que incluye la mastalgia, los quistes mamarios y las tumoraciones no descritas (habitualmente en el cuadrante superoexterno de la mama); estos hallazgos suelen presentarse en forma aislada o asociados. Las mamas tienen una textura nodular y densa y con frecuencia muestran sensibilidad dolorosa a la palpación. Los cambios fibroquísticos producen la mayoría de los síntomas comúnmente informados, y pueden tener muchas causas. Los cambios fibroquísticos no están asociados con un mayor riesgo de cáncer.

La estimulación repetida con estrógeno y progesterona puede contribuir con los cambios fibroquísticos, los cuales son más comunes entre mujeres que tienen antecedentes de menarca temprana, que tuvieron su primer parto > 30 o que son nulíparas.

Los fibroadenomas son masas redondeadas, lisas, móviles y normalmente indoloras; pueden confundirse con el cáncer. Por lo general se desarrollan en las mujeres durante sus años reproductivos y pueden disminuir de tamaño con el tiempo. El fibroadenoma juvenil, es una variante que se produce en las adolescentes, y a diferencia de los fibroadenomas en mujeres de mayor edad, estos fibroadenomas siguen creciendo con el tiempo. El fibroadenoma simple no parece aumentar el riesgo de cáncer; el fibroadenoma complejo puede incrementar ligeramente este riesgo.

Las infecciones mamarias (mastitis) causan dolor, eritema e hinchazón; un absceso puede producir una masa bien definida. Las infecciones son extremadamente raras durante el puerperio (posparto) o después de un traumatismo penetrante. Pueden aparecer después de una cirugía mamaria. La mastitis puerperal, en general debida a Staphylococcus aureus, puede causar una inflamación masiva y dolor mamario intenso, a veces con un absceso. Si la infección aparece en otras circunstancias, debe buscarse de inmediato un cáncer subyacente.

El galactocele es un quiste redondo, móvil y lleno de leche que usualmente ocurre hasta 6 a 10 meses después de interrumpirse la lactancia. Tales quistes rara vez se infectan.

Los cánceres de varios tipos pueden manifestarse como una tumoración. Alrededor del 5% de las pacientes tienen dolor.

Evaluación

Anamnesis

Antecedentes de la enfermedad actual: deben incluir cuánto hace que la tumoración está presente y si aparece y desaparece o si es dolorosa. Debe interrogarse sobre la aparición previa de tumoraciones y su resolución.

Revisión de aparatos y sistemas: debe determinarse si hay secreción por el pezón y si es clara, lechosa o sanguinolenta. Deben buscarse síntomas de avance del cáncer (p. ej., pérdida de peso, malestar general, dolor óseo).

Antecedentes médicos: deben incluir los factores de riesgo para cáncer de mama, incluidos diagnósticos previos de esta patología y antecedentes de radioterapia en el área del tórax antes de los 30 años (p. ej., para linfoma de Hodgkin). Los antecedentes familiares deben registrar el cáncer de mama en familiares de primer grado (madre, hermanas, hijas) y, si los antecedentes son positivos, si el familiar era portador de alguna de las 2 mutaciones genéticas conocidas para cáncer de mama, BRCA1 o BRCA2.

Examen físico

El examen se enfoca en la mama y el tejido adyacente. La mama se inspecciona en busca de cambios en la piel sobre el área de la tumoración y de secreción por el pezón. Los cambios en la piel incluyen eritema, erupción, exageración de las marcas normales de la piel y rastros de edema, a veces llamados piel de naranja. La tumoración se palpa y se registran el tamaño, la presencia de dolor, la consistencia (p. ej., dura o blanda, lisa o irregular) y la movilidad (si se siente móvil o está fijo a la piel o a la pared torácica). Las áreas axilar, supraclavicular e infraclavicular se palpan en busca de masas y adenopatías.

Signos de alarma

Ciertos hallazgos son de particular preocupación:

  • Tumoración fija a la piel o la pared torácica

  • Tumoración irregular de consistencia pétrea

  • Umbilicación de la piel

  • Ganglios axilares duros elásticos o fijos

  • Secreción sanguinolenta por el pezón

  • Piel engrosada, eritematosa

Interpretación de los hallazgos

Las masas dolorosas espontáneamente o a la palpación y de consistencia elástica en mujeres con antecedentes de hallazgos similares y en edad reproductiva sugieren cambios fibroquísticos.

Los signos de alarma sugieren cáncer. Sin embargo, las características de benignidad o malignidad, incluida la presencia o la ausencia de factores de riesgo, se superponen considerablemente. Por esta razón y como la falla en reconocer un cáncer tiene consecuencias graves, la mayoría de las pacientes requieren estudios para excluir completamente el cáncer de mama.

Estudios complementarios

En principio, los médicos tratan de diferenciar las tumoraciones sólidas de las quísticas, porque los quistes rara vez son cancerosos. Normalmente, se realiza una ecografía. Las lesiones que parecen quísticas a veces se aspiran (p.ej., cuando son sintomáticas), y las masas sólidas se evalúan con mamografía seguida de una biopsia guiada por imágenes (ver Diagnóstico). Algunos médicos evalúan las tumoraciones con aspiración por aguja; si no se obtiene líquido o si la aspiración no elimina la formación, se realiza una mamografía seguida de una biopsia guiada por imágenes.

El líquido aspirado de un quiste se envía a citología sólo en las siguientes circunstancias:

  • Es turbia o claramente sanguinolenta.

  • Se obtiene mínima cantidad de líquido

  • Queda una masa después de la aspiración.

Las pacientes son reexaminadas en 4 a 8 semamas. Si el quiste ya no es palpable, se lo considera benigno. Si el quiste recurre, se reaspira y el líquido obtenido se envía a citología sin importar la apariencia. Un nódulo que recurre por tercera vez o que persiste después de la aspiración (aun si la citología fue negativa) requiere biopsia.

Tratamiento

El tratamiento se dirige a la causa.

Un fibroadenoma habitualmente se extirpa si crece o causa síntomas. En general, los fibroadenomas pueden extirparse con un anestésico local, pero a menudo recurren. Las pacientes que tienen fibroadenomas que no son extirpados se deben controlar periódicamente para ver si se modifican. Cuando una paciente ha tenido varios fibroadenomas benignos, en general se niega a extirparse un nuevo tumor. Debido a que los fibroadenomas juveniles tienden a crecer, deben ser removidos.

El paracetamol, los AINE y los sujetadores o sostenes para gimnasia (que reducen los traumatismos) pueden usarse para aliviar los síntomas de los cambios fibroquísticos. La vitamina E y el aceite de prímula pueden tener cierta eficacia.

Conceptos clave

  • La mayoría de las tumoraciones mamarias no son cánceres.

  • Las características clínicas de benignidad y malignidad se superponen tanto que, en general, debe realizarse un estudio complementario.