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Vaginitis candidiásica

Por David E. Soper, MD, Medical University of South Carolina

Información:
para pacientes

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La vaginitis candidiásica es una infección vaginal con especies de Candida, en general C. albicans.

La mayoría de las vaginitis fúngicas son causadas por C. albicans (Ver también Candidiasis (mucocutánea)), que coloniza al 15-20% de las mujeres no embarazadas y al 20-40% de las embarazadas.

Los factores de riesgo para vaginitis por Candida incluyen los siguientes:

  • Diabetes

  • Uso de antibióticos de amplio espectro o corticoides

  • Embarazo

  • Ropa interior constrictiva no porosa

  • Inmunocompromiso

  • Uso de dispositivos intrauterinos

La vaginitis candidiásica es común entre las mujeres posmenopáusicas, excepto entre las que reciben hormonoterapia sistémica.

Signos y síntomas

El prurito, la sensación de quemazón y la irritación vaginal o vulvar (que pueden empeorar durante el coito) y la dispareunia son comunes, al igual que el flujo vaginal espeso, blanquecino, tipo queso cremoso que se adhiere a las paredes vaginales. Los signos y síntomas empeoran una semana antes de la menstruación. El eritema, el edema y las excoriaciones son comunes.

La infección en las parejas sexuales masculinas es rara.

Las recurrencias después del tratamiento son comunes.

Diagnóstico

  • pH vaginal y preparado fresco

El pH vaginal es de < 4,5; en el preparado fresco pueden verse hifas, seudohifas o micelas, especialmente con KOH. Si los síntomas sugieren una vaginitis candidiásica pero no hay síntomas (incluida irritación vulvar) y la microscopia no detecta elementos fúngicos, debe realizarse un cultivo micótico. Las mujeres con recidivas frecuentes requieren un cultivo para confirmar el diagnóstico y descartar una Candida no albicans.

Tratamiento

  • Medicamentos antifúngicos (es preferible el fluconazol oral en una sola dosis)

  • Evitar el exceso de humedad

(Ver también las Guías de Práctica de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades Sexually transmitted diseases characterized by vaginal discharge.)

. Mantener la vulva limpia y usar ropas de algodón flojas y absorbentes puede permitir que el aire circule y se reduzca la humedad vulvar y el crecimiento fúngico.

Los medicamentos tópicos y orales son extremadamente efectivos (ver Agentes para la vaginitis candidiásica). El cumplimiento del tratamiento es mayor cuando se usa una dosis diaria oral de 150 mg de fluconazol. Los preparados con butoconazol, clotrimazol, miconazol y tioconazol tópicos son de venta libre. Sin embargo, las pacientes deben saber que las cremas y los ungüentos tópicos con aceites minerales o vegetales debilitan los condones de látex. Si los síntomas persisten o empeoran con la terapia tópica, debe considerarse la posible presencia de una hipersensibilidad a los antimicóticos.

Agentes para la vaginitis candidiásica

Fármaco

Dosis

Tópico o vaginal

Butoconazol

Crema al 2% de liberación prolongada

5 g como una sola aplicación

Clotrimazol

Crema al 1% 5 g 1 vez al día durante 7 a 14 días o crema al 2% 5g durante 3 días

Miconazol

Crema al 2% 5 g 1 vez al día durante 7 días o crema al 4% 5 g durante 3 días

Supositorios vaginales de 100 mg 1 vez al día durante 7 días o 200 mg 1 vez al día durante 3 días o 1200 mg sólo una vez

Terconazol

Crema al 0,4% 5 g 1 vez al día durante 7 días o crema al 0,8% 5 g una vez al día por 3 días

Supositorios vaginales 80 mg 1 vez al día durante 3 días

Tioconazol

Ungüento al 6,5% 5 g 1 vez

Oral

Fluconazol

150 mg en dosis única

Las recidivas frecuentes exigen la supresión a largo plazo con fármacos orales (fluconazol 150 mg semanal o mensualmente o ketoconazol 100 mg 1 vez al día durante 6 meses). La supresión es efectiva sólo mientras se está tomando el medicamento. Las fármacos pueden estar contraindicados en pacientes con hepatopatías. Las pacientes que toman ketoconazol deben ser controladas periódicamente con estudios de la función hepática.

Recursos en este artículo