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Fracturas por estrés

Por Paul L. Liebert, MD, Private Practice, Tomah Memorial Hospital, Tomah, WI

Información:
para pacientes

Las fracturas por estrés son fracturas pequeñas incompletas que suelen involucrar las diáfisis metatarsianas. Son producidas por estrés repetitivo con soporte de peso.

Las fracturas por estrés no se deben a una lesión definida (p. ej., caída, golpe), sino que se producen después de un estrés repetido y por uso excesivo que excede la capacidad de los músculos para absorber el estrés. Las fracturas por estrés pueden involucrar el fémur, la pelvis o un miembro inferior. Alrededor del 50% comprometen las piernas y, en particular, las diáfisis metatarsianas de los dedos. Las fracturas metatarsianas por estrés (fracturas de la marcha) suelen ocurrir en:

  • Corredores que cambian súbitamente la intensidad o el tiempo del entrenamiento

  • Personas con mal estado físico que caminan largas distancias cargando peso (p. ej., reclutas militares recién incorporados)

La mayoría de las veces se producen en el segundo metatarsiano. Otros factores de riesgo incluyen los siguientes:

  • Pie cavo (arco alto)

  • Zapatos con características inadecuadas de absorción de choques

  • Osteoporosis

Las fracturas por estrés también pueden ser un signo de la tríada de la atleta (amenorrea, trastorno de la alimentación y osteoporosis).

Signos y síntomas

El dolor en el antepié que se produce después de una carrera prolongada o intensa y que desaparece poco después de interrumpir el ejercicio es la manifestación inicial típica. Con el ejercicio posterior, el inicio del dolor es cada vez más temprano y puede hacerse tan intenso que impida el ejercicio y persista incluso cuando el paciente no soporta peso.

Los pacientes con dolor en la ingle que cargan peso deben ser evaluados en busca de una fractura por estrés de fémur proximal. Los pacientes con tales fracturas deben ser derivados a un especialista.

Diagnóstico

  • Radiografía o gammagrafía ósea

Se recomienda la realización de una radiografía estándar, pero puede ser norma hasta que se forme un callo de 2 a 3 semnas después de la lesión. Con frecuencia, es necesaria una gammagrafía ósea con bisfosfonato de tecnecio para un diagnóstico definitivo. Las mujeres con fractura de estrés recurrentes pueden tener osteoporosis y se les debe realizar una radioabsorciometría de doble energía (ver Osteoporosis : Diagnóstico).

Tratamiento

  • Restricción de la actividad con carga de peso

El tratamiento incluye la reducción de la carga de peso en el pie afectado con la utilización inicial de muletas. Aunque a veces se usa yeso, se prefiere el uso de un zapato de madera o bota de apoyo disponibles comercialmente para evitar atrofia muscular. La cicatrización puede tardar de 6 a 12 semanas.