Extraviado
Ubicaciones

Busque información sobre temas médicos, síntomas, fármacos, procedimientos, noticias y mucho más, escrita para el profesional de cuidado de la salud.

Mordeduras de humanos y mamíferos

Por Robert A. Barish, MD, MBA, Louisiana State University Health Sciences Center at Shreveport ; Thomas Arnold, MD, Department of Emergency Medicine, LSU Health Sciences Center Shreveport

Información:
para pacientes

Las mordeduras de humanos y otros mamíferos (principalmente perros y gatos, pero también ardillas, jerbos, conejos, cobayas y monos) son comunes y, en ocasiones, causan morbilidad importante e incapacidad. Las manos, los miembros y la cara son las áreas más frecuentemente afectadas, aunque las mordeduras de humanos a veces pueden involucrar las mamas y los genitales.

Las mordeduras de animales grandes a veces causan un traumatismo tisular significativo; entre 10 y 20 personas, en su mayoría niños, mueren cada año por mordeduras de perros. Sin embargo, la mayoría de las mordeduras involucran heridas relativamente menores.

Infección

Además del traumatismo tisular, la infección debido a los microorganismos de la flora bucal es una gran preocupación. En teoría, las mordeduras de humanos pueden transmitir hepatitis viral y HIV. Sin embargo, la transmisión del HIV es poco probable porque la concentración del virus en la saliva es mucho menor que en de la sangre y los inhibidores en la saliva hacen que el virus sea inefectivo.

La rabia es un riesgo con ciertas mordeduras de mamíferos (ver Rabia). Las mordeduras de monos, en general restringidas en los Estados Unidos a los operarios de laboratorios, acarrea un pequeño riesgo de infección por herpesvirus B de simio (Herpesvirus simiae) , que provoca lesiones vesiculares cutáneas en el sitio de inoculación y puede progresar a la encefalitis, que a menudo es fatal.

Las mordeduras en las manos (Ver también Mordeduras infectadas en la mano) acarreen un mayor riesgo de infección que las mordeduras en otros sitios. Infecciones específicas incluyen

Este mayor riesgo es una preocupación particular después de un golpe de puño a la boca (una mordida en una pelea), la herida por mordedura humana más común. En estas mordeduras de peleas, la piel se desplaza lejos de las estructuras subyacentes dañadas cuando la mano se abre y atrapa bacterias internas. Los pacientes a menudo demoran la búsqueda de tratamiento, permitiendo que las bacterias se multipliquen. No se ha demostrado que las mordeduras de humanos en sitios diferentes de las manos acarreen un riesgo más elevado de infección que las mordeduras de otros mamíferos. Las mordeduras de gatos en las manos también tienen un riesgo más alto de infección porque estos animales tienen dientes más largos y delgados que penetran en estructuras profundas, como las articulaciones y los tendones, y la pequeña punción queda sellada.

Diagnóstico

  • Evaluación de la mordeduras de manos mientras la mano se encuentra en la misma posición en la que se ha infligido la mordedura

  • Evaluación del daño en los nervios, los tendones, los huesos y la vascularización subyacente, y la presencia de cuerpos extraños

Las mordeduras de humanos durante un altercado a menudo se atribuyen a otras causas o a causas confusas para no implicar a las autoridades o para asegurar la cobertura del seguro médico. En ocasiones, la violencia doméstica se niega.

Perlas y errores

  • Para cualquier herida cerca de la articulación metacarpofalángica, considere una mordedura humana, sobre todo si la historia es ambigua.

Las heridas se evalúan en busca de daños a las estructuras subyacentes (p. ej., nervios, vasos, tendones, huesos) y cuerpos extraños (ver Laceraciones : Evaluación de laceraciones). La evaluación debe enfocarse en la función y la extensión de la mordedura. Las heridas más o cerca de las articulaciones deben ser examinados, mientras que la zona lesionada se mantiene en la misma posición que cuando se infligió la mordedura (p. ej., con el puño cerrado). Las heridas se exploran en condiciones estériles para evaluar los tendones, los huesos y las articulaciones comprometidas y así detectar la presencia de cuerpos extraños retenidos. Las heridas infligidas por masticaduras puede parecer abrasiones menores, pero deben examinarse para descartar lesiones más profundas.

El cultivo de las heridas frescas no es útil para dirigir la terapia antimicrobiana, pero las infectadas deben cultivarse. Para los pacientes con mordeduras de humanos, se recomienda tomar muestras para hepatitis o HIV sólo si se sabe o se sospecha que el atacante es seropositivo.

Tratamiento

  • Cuidado minuciosa de la herida

  • Cierre selectivo de la herida

  • Uso selectivo de antibióticos profilácticos

La hospitalización está indicada si las complicaciones exigen un control estricto, especialmente cuando las características del paciente predicen un alto riesgo de falta de observancia de las indicaciones médicas o el seguimiento. La internación debe considerarse en las siguientes circunstancias:

  • Cuando una mordida humana está infectada (incluidas las heridas en un puño cerrado)

  • Cuando una mordida no humana está moderada o gravemente infectada

  • Cuando la pérdida de función es evidente

  • Cuando la herida presenta daño de las estructuras profundas

  • Cuando una herida es incapacitante o difícil de tratar en la casa (p. ej., heridas graves en ambas manos o ambos pies, heridas en las manos que requieren una elevación continua)

Las prioridades terapéuticas incluyen limpieza, desbridamiento, cierre y profilaxis de la infección.

Cuidado de la herida

Las heridas deben limpiarse primero con un jabón antibacteriano suave y agua (agua corriente es suficiente), luego irrigación a presión con volúmenes copiosos de solución salina usando una jeringa y un catéter venoso. La anestesia local se usa según necesidad. Los tejidos muertos y desvitalizados deben desbridarse, teniendo particular cuidado en las heridas que involucran el rostro o la mano.

El cierre de la herida se realiza sólo en heridas seleccionadas (p. ej., que tienen daño mínimo y pueden limpiarse manera efectiva. En principio, muchas heridas deben quedar abiertas, incluidas las siguientes:

  • Heridas punzantes

  • Heridas en las manos, los pies, el periné o los genitales

  • Heridas que tienen varias horas de evolución

  • Heridas muy contaminadas

  • Heridas muy edematizadas

  • Heridas que muestran signos de inflamación

  • Heridas que involucran estructuras profundas (p. ej., tendones, cartílagos, huesos)

  • Heridas por mordeduras humanas

  • Heridas en ambientes contaminados (p. ej., marino, campo, cloacas)

Además, en pacientes inmunocomprometidos la cicatrización de heridas puede evolucionar mejor si se posterga el cierre. Otras (o sea, laceraciones cutáneas frescas) en general pueden cerrarse después de una higiene apropiada. Los resultados con los cierres postergados son comparables a los de los cierres primarios, por lo que nada se pierde dejando la herida abierta al principio si existe alguna duda.

Las heridas en las manos deben curarse con gasas estériles, entablillarse en la posición de su función (ligera extensión de la muñeca, flexión en las articulaciones metacarpofalángicas e interfalángicas). Si las heridas son moderadas o graves, la mano debe quedar continuamente elevada (p. ej., colgando de una polea).

Las mordeduras en la cara pueden requerir cirugía reconstructiva dada la sensibilidad estética del área y la posibilidad de dejar cicatriz. El cierre primario de las mordeduras de perro de la cara en los niños ha mostrado buenos resultados, pero la consulta con un cirujano plástico puede estar indicada.

Las heridas infectadas pueden requerir desbridamiento, retiro de las suturas, ferulación, elevación y antibióticos intravenosos, según la infección específica y el escenario clínico. Las infecciones de las articulaciones y las osteomielitis requiere antibioticoterapia intravenosa prolongada y consulta con un traumatólogo.

Antimicrobianos

La forma más efectiva y esencial para prevenir la infección de la herida es la limpieza completa, y a menudo es suficiente. No hay concenso sobre las indicaciones para la profilaxis antibiótica. Los estudios no han confirmado un beneficio definitivo, y el uso amplio de antibioticoterapia profiláctica tiene el potencial de seleccionar microorganismos resistentes. Los fármacos no evitan la infección en las heridas contaminadas e inadecuadamente higienizadas. Sin embargo, muchos médicos prescriben antibióticos para las mordeduras de las manos y algunas otras (p. ej., mordeduras de gatos o de monos).

Las infecciones se tratan inicialmente con antibióticos elegidos de acuerdo con la especie del animal responsable de la mordida (ver Los antimicrobianos para las heridas por mordedura). Los cultivos, cuando están disponibles, guían la terapia posterior.

Los pacientes con mordeduras de humanos que causan sangrado o exposición a la sangre de la mordedura deben recibir profilaxis posexposición para hepatitis viral (ver Hepatitis viral aguda : Prevención) y HIV (ver Infección por el virus de inmunodeficiencia humana (HIV) : Profilaxis posexposición) según el estado sérico del atacante. Si el estado es desconocido, la profilaxis no está indicada.

Los antimicrobianos para las heridas por mordedura

Fármaco

Dosis

Comentarios

Mordeduras de humanos y perros

Amoxicilina/clavulanato

500-875 mg dos veces po

Para pacientes ambulatorios

Profilaxis: Dar por 3 días

Tratamiento: Dar por 5-7 días

Ampicilina/sulbactam

1,5–3,0 g IV cada 6h

Para los pacientes hospitalizados

Eficaz contra estreptococos hemolítico α, Staphylococcus aureus, y Eikenella corrodens

Trimetoprima/sulfametoxazol

más

160/800 mg iv cada 12 h

Para los pacientes alérgicos a la penicilina (uso de dosis apropiada de peso para los niños)

Clindamicina

150-300 mg IV q 6 h

Doxiciclina

100 mg vía oral o IV cada 12 h

Alternativa para mordeduras de perro en pacientes alérgicos a la penicilina, a excepción de los niños <8 años y mujeres embarazadas

Clindamicina

más

150-300 mg po o IV q 6 h

Alternativa para mordeduras de perro en adultos

fluoroquinolona (p. ej., ciprofloxacina).

500 mg po q 12 h (ciprofloxacino)

Mordeduras de gato

fluoroquinolona (p. ej., ciprofloxacina).

500 mg VO 2 veces al día durante 5-7 días

Para la profilaxis y el tratamiento en adultos

Eficaz contra P. multocida

Claritromicina

500 mg VO 2 veces al día durante 7-10 días

Alternativa para los niños

Clindamicina

150-300 mg de eritromicina por vía oral 4 veces al día durante 7-10 días

Alternativa para los niños

Las picaduras de mono

Aciclovir

800 mg IV 5 veces/día durante 14 días

Para la profilaxis

Las mordeduras de ardillas, jerbos, conejos y cobayas rara vez se infectan, pero cuando lo hacen pueden tratarse con los mismos agentes que se utilizan para tratar las heridas de gatos infectadas.

(Bartonella henselae—ver Enfermedad por arañazo de gato—también es transmitida por las mordeduras de los gatos).

Para el tratamiento de mordeduras de mono infectadas, utilizar fármacos antibacterianos similares a los utilizados para las mordeduras de humanos y perros infectados.

Conceptos clave

  • El riesgo infeccioso es alto para las heridas de la mano, especialmente las lesiones con el puño cerrado.

  • Evaluar las heridas de la mano con la misma en la posición en la que se ha infligido la mordedura

  • Evaluar las heridas para detectar daño en los nervios, los tendones, los huesos y la vascularización subyacente, y cuerpos extraños

  • Cierre solo de las heridas que tienen un daño mínimo y se pueden limpiar con eficacia.

  • Disminuir el riesgo de infección mediante limpieza mecánica minuciosa, lavado, desbridamiento y a veces profilaxis con antibióticos.

Recursos en este artículo