Extraviado
Ubicaciones

Busque información sobre temas médicos, síntomas, fármacos, procedimientos, noticias y mucho más, escrita para el profesional de cuidado de la salud.

Picaduras de serpientes

Por Robert A. Barish, MD, MBA, Louisiana State University Health Sciences Center at Shreveport ; Thomas Arnold, MD, Department of Emergency Medicine, LSU Health Sciences Center Shreveport

Información:
para pacientes

De alrededor de 3.000 especies de serpientes conocidas en el mundo, sólo el 15% en forma global y el 20% en los Estados Unidos son peligrosas para los seres humanos debido a su veneno o sus secreciones salivales tóxicas (véase el ver Serpientes y víboras venenosas según la región). Al menos una especie de serpiente venenosa es nativa de los Estados Unidos, exceptuando Alaska, Maine y Hawaii. Casi todas son crótalos (también llamadas víboras de foseta por la depresión en forma de foso a cada lado de la cabeza, que son órganos sensores de calor):

  • Cascabeles

  • Cobrizas

  • Mocasines de agua o del pantano

Anualmente, ocurren unas 45.000 picaduras de serpiente (de las cuales 7.000 a 8.000 son venenosas) en los Estados Unidos. Las cascabeles son responsables de la mayoría de las picaduras o mordidas y casi todas las muertes. Las víboras cobrizas o cabeza de cobre, y en menor extensión las mocasines, son responsables de la mayoría de las demás picaduras venenosas. Las víboras de coral (elápidos) y especies importadas (en zoológicos, facultades, granjas de serpientes y coleccionistas profesionales o aficionados) son responsables de < 1% de todas las mordidas y picaduras. La mayoría de los pacientes son varones de entre 17 y 27 años; el 50% de ellos están intoxicados y deliberadamente manipulan o molestan a la serpiente. La mayoría de las picaduras ocurren en los miembros superiores. Cinco o 6 muertes ocurren anualmente en los Estados Unidos. Los factores de riesgo de muerte incluyen los extremos etarios, la manipulación de serpientes cautivas (más que encuentros salvajes) y la postergación o falta de tratamiento.

Fuera de los Estados Unidos, las picaduras fatales son mucho más comunes y llegan> 100.000 decesos por año.

Serpientes y víboras venenosas según la región

Región geográfica

Serpiente

África

Serpientes pajareras

Serpiente de árbol (boomslang)

Víbora topo

Víbora de Gabón

Mamba

Mola

Serpiente negra de Natal

Víbora del desierto

Asia

Víboras de foseta asiáticas

Cobra real

Krait indio o paraguda

Víbora de foseta de Malasia

Serpiente carenada de cuello rojo

Víbora de Russell

Australia

Víbora de Australia

Víbora marrón del oeste

Serpiente negra de vientre rojo

Víbora de Taipán

Serpiente gato o serpiente tigre

América Central y del Sur

Mapaná o señor de los arbustos

Cantil

Víbora de coral

Cabeza de lanza

Serpiente de las palmeras

Cascabel

Europa

Víbora común europea

Áspid

Víbora del levante

Víbora de cuernos

Víbora de Turquía

Indopacífico

Krait de mar

Víboras de mar

Medio Oriente

Víbora topo de Israel

Cobra egipcia

Víbora del desierto

Víbora mola

Víbora negra de Natal

Víbora palestina

Víbora de escamas

Víbora del Sinai

Norteamérica

Cobriza

Coral

Mocasín de agua

Cascabel (p. ej., cabeza de diamante, cascabel con cuernos, Mojave)

Fisiopatología

Los venenos de serpiente son sustancias complejas, principalmente proteínas, con actividad enzimática. Aunque las enzimas juegan un papel importante, las propiedades letales del veneno se deben a ciertos polipéptidos más pequeños. La mayoría de los componentes de los venenos parecen unirse a varios receptores fisiológicos, y los intentos por clasificar los venenos como tóxicos para un sistema o aparato específico (p. ej., neurotoxina, hemotoxina, cardiotoxina, miotoxina) conllevan errores de juicio clínico.

Víboras de foseta

El complejo venenoso de la mayoría de las víboras de foseta de Norteamérica tiene efectos locales y sistémicos, como la coagulopatía. Los efectos pueden incluir

  • Daño tisular local, que causa edema y equimosis

  • Daño endotelial vascular

  • Hemólisis

  • Un síndrome de coagulación intravascular diseminada (CID) o de defibrinación

  • Defectos pulmonares, cardíacos, renales y neurológicos

El veneno altera la permeabilidad de las membranas y causa una extravasación de electrolitos, albúmina y eritrocitos a través de las paredes hacia el sitio envenenado. Este proceso puede ocurrir en los pulmones, el miocardio, los riñones, el peritoneo y, rara vez, el SNC. Los síndromes clínicos comunes secundarios al envenenamiento por picadura de víboras de foseta incluyen:

  • Edema: al principio hay edema, hipoalbuminemia y hemoconcentración.

  • Hipovolemia: luego, la sangre y los líquidos se acumulan en la microcirculación, lo que produce hipotensión, acidemia láctica, shock y, en los casos graves, insuficiencia de múltiples órganos. El volumen de sangre circulante disminuye y puede contribuir con las insuficiencias cardíaca y renal.

  • Sangrado: la trombocitopenia clínicamente significativa (recuento plaquetario < 20.000/µL) es común en las picaduras graves de víboras de cascabel y puede aparecer sola o con otras coagulopatías. La coagulación intravascular inducida por el veneno puede disparar un síndrome similar a la CID, lo que produce sangrado.

  • Insuficiencia renal: la insuficiencia renal puede producir hipotensión, hemólisis, rabdomiólisis, efectos nefrotóxicos o un síndrome similar a la CID. En reacción a las picaduras graves de víboras de cascabel, pueden aparecer proteinuria, hemoglobinuria y mioglobinuria.

El veneno de la mayoría de las víboras de foseta de Norteamérica causa muy pocos cambios en la conducción neuromuscular, excepto el de las cascabeles de Mojave y diamantina del este, que puede causar graves déficits neurológicos.

Víboras de coral

El veneno de estas serpientes contiene principalmente componentes neurotóxicos que causan un bloqueo neuromuscular presináptico, el cual potencialmente puede provocar parálisis respiratoria. La falta de actividad enzimática proteolítica es responsable de la falta de signos y síntomas en el sitio de la mordedura.

Signos y síntomas

La picadura o mordedura de una serpiente, sea de una especie venenosa o no, en general causa terror, a menudo con manifestaciones autonómicas (p. ej., náuseas, vómitos, taquicardia, diarrea y diaforesis), que pueden ser difíciles de distinguir de las manifestaciones sistémicas de un envenenamiento.

Las mordeduras de serpientes no venenosas causan sólo daño local, en general dolor y 2 o 4 filas de heridas punzantes debidas a los dientes del maxilar superior del animal en el sitio de mordida.

Los signos y síntomas de envenenamiento pueden ser locales o sistémicos, según el grado de envenenamiento y la especie de la serpiente. Puede producirse anafilaxia, en especial en los individuos que manipulan serpientes, quienes pueden haber sido previamente sensibilizados.

Víboras de foseta

Alrededor del 25% de las picaduras de las víboras de foseta son secas (el veneno no se deposita) y no se desarrollan signos o síntomas sistémicos.

Los signos locales incluyen 1 marcas de colmillos y arañazos. Si se ha producido un envenenamiento, aparece edema y eritema en el sitio de la picadura y en los tejidos adyacentes, en general dentro de 30 a 60 min. La supuración de la herida sugiere envenenamiento. El edema puede progresar rápidamente e involucrar todo el miembro en pocas horas. Pueden aparecer linfangitis e hinchazón y dolor a la palpación en los ganglios regionales; la temperatura aumenta en el área de la picadura. En los envenenamientos moderados o graves (ver Picaduras de serpientes : Diagnóstico), la equimosis es común y puede aparecer en o alrededor del sitio dentro de las 3 a 6 h. La equimosis es más grave después de picaduras de las cascabeles diamantinas del este y del oeste, mocasín y de la pradera, del Pacífico y de la madera. La equimosis es menos común después de picaduras de cascabeles cobrizas y de Mojave. La piel alrededor de la picadura puede aparecer tensa y decolorada. Las ampollas (serosas o hemorrágicas) en general aparecen en el sitio de la picadura dentro de los 8 h. El edema producido por envenenamiento de las cascabeles de Norteamérica puede ser grave pero está en general limitado a la dermis y los tejidos subcutáneos, aunque el envenenamiento grave rara vez causa edema en el tejido subaponeurótico, que puede provocar un síndrome compartimental (definido como presiones compartimentales 30 mm Hg durante 1 h, o como < 30 mm Hg por debajo de la presión diastólica). La necrosis alrededor del sitio es común después de picaduras de cascabeles. La mayoría de los efectos venenosos en los tejidos blandos alcanzan su máximo dentro de los 2 o 4 días.

Las manifestaciones sistémicas del envenenamiento pueden incluir náuseas, vómitos,diarrea, diaforesis, ansiedad, confusión, sangrado espontáneo, fiebre, dificultad para respirar, parestesias, hipotensión y shock. Algunos pacientes con picaduras de víbora de cascabel experimentan un gusto a menta, gomoso y metálico en sus bocas. El veneno de la mayoría de las serpientes de foseta de Norteamérica provoca cambios menores en la conducción neuromuscular, que incluyen debilidad generalizada y parestesias y fasciculaciones. Algunos otros tienen alteraciones del estado mental. El veneno de las cascabeles de Mojave y diamantina oriental pueden causar déficits neurológicos graves, incluida la depresión respiratoria.

El envenenamiento por cascabel puede incluir varias anomalías de la coagulación, tales como trombocitopenia, prolongación del tiempo de protrombina (PT, medida por el INR) o del tiempo parcial de protrombina activado PTT, hipofibrinogenemia o una elevación de los productos de degradación de la trombina, que imitan un síndrome de CID. Por lo general, la trombocitopenia es la primera manifestación y puede ser asintomática o, en presencia de una coagulopatía multicomponente, causar un sangrado espontáneo. Los pacientes con coagulopatías en general sangran en el sitio de la picadura, en cualquier sitio de venopunción o en las mucosas, con epistaxis, sangrado gingival, hematemesis, hematoquezia o hematuria. Una elevación en el hematocrito es un hallazgo secundario debido a edema y hemoconcentración. Luego, el hematocrito puede caer como resultado del reemplazo de líquidos o de la pérdida de sangre por la coagulopatía similar a CID. En casos graves, la hemólisis puede producir una caída rápida del hematocrito.

La anafilaxia puede producir síntomas sistémicos inmediatamente.

Víboras de coral

El dolor y el edema pueden ser mínimos o faltar, y a menudo son transitorios. La ausencia de signos y síntomas locales pueden sugerir erróneamente una mordedura seca y producir un falso sentido de seguridad tanto en el paciente como en el médico.

Perlas y errores

  • Se sospecha de envenenamiento con todas las mordeduras causadas por serpientes venenosas, incluso si no hay signos de envenenamiento poco después de la picadura.

La debilidad del miembro mordido puede evidenciarse a las pocas horas. Las manifestaciones neuromusculares sistémicas pueden postergarse 12 h e incluir debilidad y letargia, alteraciones del sensorio (p. ej., euforia, somnolencia), parálisis de los nervios craneanos con ptosis, diplopía, visión borrosa, disartria y disfagia, aumento de la salivación, flacidez muscular y distrés o insuficiencia respiratoria. Una vez manifestados, los efectos neurológicos del veneno son difíciles de revertir y pueden durar 3 a 6 días. Sin tratamiento, la parálisis de los músculos respiratorios puede ser fatal.

Diagnóstico

  • Identificación de la serpiente

  • Evaluación de la gravedad del envenenamiento

El diagnóstico definitivo es asistido por la identificación positiva de la serpiente y de las manifestaciones clínicas de envenenamiento. Los antecedentes incluyen el tiempo desde la mordida, la descripción de la serpiente, el tipo de terapia realizado en el campo, los trastornos médicos subyacentes, la presencia de alergias a los productos de caballos u ovejas y los antecedentes de picaduras previas de serpientes y su terapia. Debe realizarse un examen físico completo. Se debe utilizar un marcador para indicar el borde del edema en la extremidad o zona afectada, y se debe registar el tiempo en el que se hizo la marca.

Debe darse por sentado que la mordedura o picadura de una serpiente es venenosa hasta que se demuestre lo contrario mediante una clara identificación de la especie o un período de observación.

Identificación de la serpiente

A menudo, los pacientes no pueden recordar detalles de la apariencia de la serpiente. Víboras y serpientes no venenosas pueden distinguirse por algunas características físicas (ver figura Identificación de las serpientes de foseta). La consulta con un zoológico, un acuario o el centro de envenenamientos (1-800-222-1222) puede ayudar a identificar la especie del animal.

Identificación de las serpientes de foseta

Las serpientes de foseta tienen las siguientes características, que ayudan a diferenciarlas de las serpientes no venenosas:

  • Cabeza en forma de flecha (triangular)

  • Pupilas elípticas

  • Fosetas sensoras de calor entre los ojos y la nariz

  • Colmillos retraíbles

  • Una sola hilera de placas subcaudales que se extienden desde la placa anal por debajo de la cola

Las serpientes de coral en los Estados Unidos tienen pupilas redondas y un morro negro pero sin fosetas faciales. Tienen cabezas romas o con forma de cigarro y bandas alternantes rojas, amarillas (color crema) y negras, que a menudo hacen que se confundan con la serpiente real escarlata no venenosa, que tiene bandas alternantes rojas, negras y amarillas. La característica distintiva en la serpiente de coral es que las bandas rojas están adyacentes a las amarillas, sin bandas negras. (“Rojo sobre amarillo mata al sujeto; rojo sobre negro no tiene veneno”). Las serpientes de coral tienen colmillos cortos y fijos, e inyectan el veneno a través de sucesivos movimientos de masticación.

Las marcas de los colmillos son sugestivas pero no concluyentes; las víboras de cascabel pueden dejar una sola o dos marcas o hasta algunas otras marcas de dientes, mientras que las mordeduras de las serpientes no venenosas en general dejan múltiples marcas de dientes superficiales. Sin embargo, el número de marcas de dientes y el sitio pueden variar porque las serpientes pueden atacar y morder o picar varias veces.

Una picadura o mordedura de serpiente seca se diagnostica cuando no aparecen signos o síntomas de envenenamiento dentro de las 8 h posteriores a la mordedura.

Gravedad del envenenamiento

La gravedad del envenenamiento depende de lo siguiente:

  • El tamaño y la especie de la serpiente (cascabeles > mocasines > cobrizas)

  • La cantidad de veneno inyectada por mordida (no puede determinarse por la anamnesis)

  • El número de mordidas

  • La ubicación y profundidad de la mordida o la picadura (p. ej., el envenenamiento en las picaduras en la cabeza y el tronco tienden a ser más graves que el que se produce en las picaduras de los miembros)

  • La edad, la talla y la salud del paciente

  • El tiempo pasado antes del tratamiento

  • La susceptibilidad del paciente (respuesta) al veneno

La severidad del envenenamiento puede graduarse como mínima, moderada o grave según los hallazgos locales, los signos y síntomas locales, los parámetros de la coagulación y los resultados de laboratorio (ver Gravedad del envenenamiento en las serpientes de foseta). La graduación debe determinarse por la cantidad de signos y síntomas graves y por los hallazgos de laboratorio.

El envenenamiento puede progresar con rapidez desde mínimo a grave, y el paciente debe ser revaluados continuamente.

Si los síntomas sistémicos comienzan inmediatamente, debe darse por sentado una anafilaxia.

Gravedad del envenenamiento en las serpientes de foseta

Grado

Descripción

Mínimo

Cambios en el sitio de la picadura o mordedura solamente

Sin signos o síntomas sistémicos o hallazgos de laboratorio anormales

Moderado

Los cambios se extienden más allá del sitio de la picadura

Signos o síntomas sistémicos que no amenazan la vida (p. ej., náuseas, vómitos, parestesias)

Coagulación anormal leve o cambios de laboratorio sin sangrado clínicamente significativo

Grave

Cambios que involucran todo el miembro

Signos y síntomas sistémicos graves (p. ej., hipotensión, disnea, shock)

Coagulación marcadamente anormal y cambios en el laboratorio con o sin sangrado importante

Tratamiento

  • Primeros auxilios

  • Tratamiento sintomático

  • Antiveneno

  • Cuidados de la herida

Abordaje general

El tratamiento comienza inmediatamente, antes de que el paciente sea trasladado a una institución médica.

En el campo, el paciente debe moverse o ser movido fuera del rango de ataque de la serpiente. Debe evitar realizar esfuerzos y ser tranquilizado, mantenido caliente y transportados rápidamente a la institución médica más cercana. Un miembro picado o mordido debe envolverse de manera laxa e inmovilizarse en posición funcional al nivel del corazón, y deben retirarse los anillos, los relojes y cualquier ropa ajustada. Puede resultar apropiado aplicar presión de inmovilización para retrasar la absorción sistémica del veneno (p. ej., colocando un vendaje compresivo alrededor del miembro) para las mordeduras de las serpientes de coral, pero no se recomienda en los Estados Unidos, donde la mayoría de las picaduras son de víboras de foseta; el ventaje compresivo puede causar una insuficiencia arterial y necrosis. El rescatista que aplica los primerios auxilios debe confirmar la permeabilidad de las vías aéreas y la respiración, administrar O2 y establecer un acceso venoso en un miembro no afectado mientras transporta al paciente. No se ha confirmado que las intervenciones realizadas fuera del hospital (p. ej., torniquetes, preparaciones tópicas, cualquier tipo de succión de la herida con o sin incisión, crioterapia, shock eléctrico) den ningún beneficio, pueden ser dañinas y dilatar la aplicación de un tratamiento adecuado. Sin embargo, los torniquetes ya colocados deben permanecer en su sitio, a menos que causen una isquemia peligrosa, hasta que el paciente sea transportado al hospital y se excluya el envenenamiento o se inicie el tratamiento definitivo.

Perlas y errores

  • No realizar incisión o aplicar torniquetes a las heridas por mordedura de serpiente.

La evaluación seriada y los estudios complementarios comienzan en el departamento urgencia. Esbozar el margen principal de edema local con un marcador indeleble cada 15 a 30 minutos puede ayudar a los médicos a evaluar la progresión de envenenamiento local. La circunferencia de la extremidad también debe medirse a la llegada y a intervalos regulares hasta que la progresión local desaparezca. Todas las mordeduras de crótalo requieren

  • Un hemograma completo de base (incluyendo plaquetas)

  • Perfil de coagulación (p. ej., PT, PTT, fibrinógeno)

  • Medición de los productos de degradación de la fibrina

  • Análisis de orina

  • Medición de concentraciones séricas de electrolitos, nitrógeno ureico en sangre y creatininemia

Para los envenenamientos moderados a graves, el paciente debe ser tipificado y preparar sangre para transfusión, realizar un ECG, una radiografía de tórax y pruebas de CK, según el estado del paciente, a menudo tan frecuentemente como cada 4 h las primeras 12 h y luego diariamente. En el manejo de los pacientes con mordeduras de las serpientes de coral, los efectos neurotóxicos necesitan monitorización de la saturación de O2 y estudios de la función pulmonar de base y seriados (p. ej., flujo respiratorio máximo, capacidad vital).

La duración de la observación para todos los pacientes con picaduras de serpientes de foseta debe ser al menos 8 horas. Los pacientes sin signos de envenenamiento después de 8 h pueden ser enviados a su casa con una curación adecuada de la herida (ver Medidas adyuvantes). Los pacientes con mordeduras de serpientes de coral deben ser monitorizados de cerca al menos 12 h en caso de que se desarrolle una parálisis respiratoria. Un envenamiento inicialmente evaluado como leve puede progresar a grave en pocas horas.

El tratamiento sintomático puede incluir apoyo respiratorio, benzodiacepinas para la ansiedad y la sedación, opiáceos para el dolor y reemplazo de líquidos más vasopresores para el shock. Pueden requerirse transfusiones (p. ej., eritrocitos sedimentados, plasma fresco congelado, crioprecipitados, plaquetas), pero no deben administrarse antes de que el paciente haya recibido cantidades adecuadas de antiveneno neutralizante, porque la mayoría de las coagulopatías responden a las cantidades suficientes de los antivenenos. La probable anafilaxia (p. ej., con inicio inmediato de síntomas sistémicos) se trata con medidas estándares, incluida la adrenalina. Puede requerirse una traqueostomía si hay trismo, laringoespasmo o salivación excesiva.

Antiveneno

Junto con la terapia sintomática intensiva, el antiveneno es la piedra angular del tratamiento para pacientes con cualquier grado de envenenamiento mayor al leve.

Para el envenenamiento por crótalo, el pilar del tratamiento en los Estados Unidos es un antiveneno FAb polivalente inmunitario contra crótalos derivado de ovinos (fragmentos FAb purificados de IgG tomados de ovejas inmunizadas con veneno de crótalo). La efectividad de éste antiveneno está relacionada con el tiempo y la dosis; es más efectivo en la prevención del daño tisular inducido por el veneno cuando se administra temprano. Es menos efectiva si se demora pero puede revertir cuagulopatías y ser efectiva aún cuando se inicia 24 h después del envenenamiento. El FAb inmunitario polivalente contra crotálidos es muy seguro, aunque aún puede causar reacciones agudas (cutáneas o anafilácticas) y reacciones de hipersensibilidad retardada (enfermedad del suero). La enfermedad del suero aparece en hasta el 16% de los pacientes 1 a 3 semanas después de la administración del producto FAb.

Una dosis de carga de 4 a 6 frascos ampolla de FAb polivalente inmunitario contra crótalos diluidas en 250 mL de solución salina normal debe infundirse lentamente a razón de 20 o 50 mL/h en los primeros 10 min; luego, si no hay reacciones adversas, el resto se infunde en la siguiente hora. La misma dosis puede repetirse 2 veces según necesidad para lograr el control inicial de los síntomas, revertir las coagulopatías y corregir los parámetros fisiológicos. En niños, la dosis no se disminuye (p. ej., según el peso o la talla). Medir la circunferencia del miembro implicado en 3 puntos proximales al sitio de la picadura y el avance del edema cada 15 a 30 min puede guiar a tomar decisiones sobre la necesidad de dosis adicionales. Una vez controlada la situación, se administra una dosis de 2 frascos ampolla en 250 mL de salino a las 6, 12 y 18 h para evitar las recidivas del edema del miembro y otros efectos del veneno.

Perlas y errores

  • Administrar a niños envenenados por mordedura de crótalo una dosis para adultos completa del antiveneno.

La especie de crótalo pueden afectar la dosis. El envenenamiento por víboras mocasín de agua, cabeza de cobre, serpiente de cascabel diminuta, puede requerir dosis más pequeñas de antiveneno. Sin embargo, el antiveneno no debe ser retenida sobre la base de las especies de serpiente y se debe dar en base al grado de envenenamiento independientemente de la especie. Especial atención se justifica para los niños, los ancianos y los pacientes con condiciones médicas (p. ej., diabetes mellitus, enfermedad de las arterias coronarias), que pueden ser más susceptibles al veneno de efectos.

Para el envenenamiento por víbora de coral, se administra antiveneno contra coral polivalente derivado de equinos a una dosis de 5 frascos ampolla para la sospecha de envenenamiento y 10 a 15 frascos ampollas adicionales si aparecen síntomas. La dosis es similar para los adultos y los niños. Esta recomendación de dosificación puede reducirse durante la escasez nacional de antiveneno serpiente coral.

Precauciones pretratamiento antiveneno se deben considerar para los pacientes con hipersensibilidad conocida al Fab polivalente contra crotálidos o al suero de oveja y aquellos con antecedentes de asma o alergias múltiples. En tales pacientes, si se considera que el envenenamiento amenaza la vida del paciente o el miembro, deben administrarse bloqueantes H1 y H2 antes del veneno en una Unidad de Cuidados Críticos equipada para tratar la anafilaxia. Se han registrado reacciones anafilactoides tempranas al antiveneno y en general se producen por la infusión demasiado rápida; el tratamiento es para la interrupción temporal de la infusión y la administración de adrenalina, bloqueantes H1 y H2, y líquidos IV según la gravedad. En general, el antiveneno puede volver a infundirse después de diluirlo a una velocidad menor.

La enfermedad del suero puede desarrollarse y se manifiesta 7 a 21 días después del tratamiento como fiebre, erupción cutánea, malestar general, urticaria, artralgias y linfadenopatías (ver Signos y síntomas). El tratamiento es bloqueantes H1 y corticoides orales.

Medidas adyuvantes

Los pacientes deben recibir profilaxis antitetánica (toxoide y, a veces, Ig) indicados según su anamnesis (ver Profilaxis antitetánica en el manejo habitual de la herida). Las mordeduras y picaduras de serpientes rara vez se infectan, y los antibióticos están indicados sólo para pacientes con signos de infección clínica. Si es necesario, las opciones incluyen cefalosporinas de primera generación (p. ej., cefalexina oral, cefazolina IV) o una penicilna de amplio espectro (p. ej., amoxicilina/clavulanato oral, ampicilina/sulbactam IV). La elección antibiótica posterior debe realizarse según los resultados de los cultivos de la herida y la sensibilidad.

Los cuidados de la herida para las mordeduras y picaduras son similares a los de cualquier herida punzante. El área se limpia y cura cuidadosamente. Para las heridas de los miembros, la extremidad debe ferularse en una posición funcional y mantenerse elevada. Las heridas deben examinarse y limpiarse diariamente y cubrirse con vendajes estériles. Las ampollas, las vesículas sanguinolentas y la necrosis superficial deben desbridarse quirúrgicamente entre los 3 y 10 días, en etapas si es neceario. Las sesiones de lavados estériles pueden estar indicados para el desbridamiento y la fisioterapia. La fasciotomía (p. ej., para el síndrome compartimental) rara vez está indicada y sólo debería considerarse cuando la presión del compartimiento es 30 mm Hg durante > 1 h o < 30 mm de Hg por debajo de la presión diastólica, produce grave compromiso vascular, no responde a la elevación del miembro, y manitol 1 a 2 g/kg IV y han fallado las dosis adecuadas de antiveneno. Edema masivo por sí solo no es una indicación para fasciotomía. El movimiento articular, la fuerza muscular, las sensación y la circunferencia del miembro deben evaluarse dentro de los 2 días después de la mordida o la picadura. Las retracciones y contracturas pueden evitarse interrumpiendo la inmovilización con períodos frecuentes de suave ejercicio, con progresión del estado pasivo al activo.

Los centros regionales de envenenamiento y los zoológicos son fuentes excelentes cuando se trata de conocer sobre mordeduras y picaduras de serpientes, incluidas las no nativas. Estas instituciones tienen una lista de médicos entrenados en identificación de serpientes y cuidado de las mordidas y picaduras, así como el índice antiveneno, publicado y periódicamente y actualizado por la American Zoo and Aquarium Association y la American Association of Poison Control Centers. Este índice cataloga la ubicación y el número de viales de antiveneno disponible para todas las serpientes venenosas nativas y las especies más exóticas. Hay disponible una línea de ayuda nacional, el 1-800-222-1222, en los Estados Unidos.

Conceptos clave

  • En los EE.UU., las serpientes venenosas comunes incluyen serpientes de cascabel, víboras, y mocasines de agua (todos víboras), pero las serpientes de cascabel representan la mayoría de las mordeduras y casi todas las muertes.

  • El envenenamiento por crótalos puede causar efectos locales (p. ej., dolor hinchazón progresiva, equimosis) y efectos sistémicos (p. ej., vómitos, sudoración, confusión, sangrado, fiebre, dolor en el pecho, disnea, parestesias, hipotensión).

  • Las características que pueden ayudar a diferenciar los crótalos de las serpientes no venenosas incluyen una pupila elíptica, una cabeza triangular, colmillos retráctiles, hoyos al calor de detección entre los ojos y la nariz, y una sola fila de placas subcaudales que se extiende desde la placa anal en la parte inferior de la cola .

  • En el campo, retire al afectado de distancia de ataque de la serpiente, organizar el transporte rápido, envolver el miembro mordido de manera laxa, inmovilizarlo en una posición a la altura del corazón, y quitar los dispositivos de constricción, como anillos y relojes; no incidir heridas por mordedura o aplicar torniquetes.

  • Monitorear los pacientes con mordedura por crótalo de modo serial por lo menos durante 8 horas,y más si ninguno de los hallazgos sugieren envenenamiento.

  • Tratar heridas y síntomas, y consulte a un centro de envenenamiento.

  • Administre antiveneno temprano y en dosis adecuadas, incluyendo las dosis para adultos completa para los niños.

Recursos en este artículo