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Quemaduras

Por Steven E. Wolf, MD, University of Texas - Southwestern Medical Center

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Las quemaduras son lesiones de la piel y otros tejidos provocadas por el contacto térmico, radiactivo, químico o eléctrico. Las quemaduras se clasifican según su profundidad (primer grado, espesor parcial y espesor total) y según el porcentaje de la superficie corporal total afectada. Las complicaciones consisten en shock hipovolémico, rabdomiólisis, infección, cicatrices y contracturas o retracciones articulares. Los pacientes con quemaduras grandes (> 20% superficie corporal) requieren reposición hídrica. Los tratamientos para las heridas por quemaduras consisten en aplicar antibacterianos vía tópica, limpieza periódica, elevación de las zonas quemadas y, en ocasiones, injertos cutáneos. Las quemaduras de las articulaciones requieren ejercicios en todo el rango del movimiento y férulas.

Las quemaduras provocan entre 3.000 y 4.000 muertes cada año en los Estados Unidos y aproximadamente 2 millones de consultas médicas.

Etiología

Las quemaduras térmicas pueden ser consecuencia de la aplicación de cualquier fuente externa de calor (llamas, líquidos, objetos sólidos o gases calientes). Los incendios también pueden dar lugar a una inhalación tóxica (ver Inhalación de humo y ver Envenenamiento con monóxido de carbono).

Perlas y errores

  • Evaluar la vía aérea y prepararse para la intubación si los pacientes tienen síntomas respiratorios, esputo carbonáceo, quemaduras peribucales, pelos nasales chamuscados o fueron confinados en un entorno de grabación.

Por lo general, las quemaduras por radiación son consecuencia de una exposición prolongada a la radiación ultravioleta solar (quemaduras solares—Quemaduras solares), pero pueden ser a causa de una exposición prolongada o intensa a otras fuentes de radiación ultravioleta (p. ej., camas de bronceados) o a fuentes de rayos X u otras radiaciones no solares (ver Exposición a la radiación y contaminación).

Las quemaduras químicas se producen por ácidos fuertes, álcalis fuertes (como lejía o cemento), fenoles, cresoles, gas mostaza o fósforo. La necrosis de la piel y del tejido profundo que se producen como consecuencia del contacto con estas sustancias puede seguir progresando durante varias horas.

Las quemaduras eléctricas (Ver también Lesiones por electricidad) son el resultado de la generación de calor y la electroporación de las membranas celulares asociada con la masiva corriente de electrones. Las quemaduras eléctricas suelen causar daño tisular profundo a tejidos conjuntivos conductores de la electricidad, como músculos, nervios, y vasos sanguíneos, aunque la lesión cutánea aparentemente sea mínima.

Los eventos relacionados con la quemadura (p. ej., saltar desde un edificio en llamas, ser herido por restos, la colisión de un vehículo) provocan otras lesiones. En niños pequeños y pacientes ancianos con quemaduras, debe tenerse en cuenta un posible abuso.

Fisiopatología

Las quemaduras provocan la desnaturalización de las proteínas y, por ende, la necrosis coagulativa. Alrededor del tejido coagulado se agregan las plaquetas, se contraen los vasos y el tejido mal perfundido (que se conocen como zona de estasis) pueden necrosarse alrededor de la lesión. El tejido que rodea la zona de estasis está hiperémico e inflamado.

El daño que se produce a la barrera epidérmica normal permite la invasión bacteriana y la pérdida de líquidos hacia el exterior; los tejidos dañados a menudo se vuelven edematosos, con lo que aumenta aún más la pérdida de volumen. La pérdida de calor puede ser significativa porque existe una alteración de la termorregulalción de la dermis dañada, en particular en las heridas expuestas.

Quemaduras profundas

Las quemaduras de primer grado se limitan a la epidermis.

Las quemaduras de espesor parcial (también llamadas de segundo grado) afectan una parte de la dermis y se subdividen en superficiales y profundas.

Las quemaduras superficiales de espesor parcial comprometen la mitad superior de la dermis. Curan en 1 a 2 semanas y rara vez dejan cicatriz. La cicatrización se produce a partir de las células epidérmicas que recubren las conductos de las glándulas sudoríparas y los folículos pilosos; estas células crecen hacia la superficie, luego migran por ella para reunirse con las células procedentes de glándulas y folículos vecinos.

Las quemaduras profundas de espesor parcial compromenten la dermis profunda y tardan 2 semanas para cicatrizar. La cicatrización sólo se produce a partir de los folículos pilosos, y las cicatrices son comunes y pueden ser graves.

Las quemaduras de espesor total (tercer grado) se extienden a través de toda la dermis y afectan la grasa suyacente. La curación se produce sólo desde la periferia; estas quemaduras, a menos que sean pequeñas, requieren injerto de piel.

Complicaciones

Las quemaduras causan tanto complicaciones sistémicas como locales. Los principales factores que contribuyen a las complicaciones sistémicas son la rotura de la piel y la integridad y pérdida de líquidos. Las complicaciones locales incluyen escaras contracturas o retracciones y cicatrices.

Sistémicas

Cuanto mayor sea el porcentaje de la superficie corporal afectada, mayor es el riesgo de desarrollar complicaciones sistémicas. Los factores de riesgo de complicaciones sistémicas graves y mortalidad incluyen los siguientes:

  • Quemaduras> 40% superficie corporal

  • Edad > 60 años o < 2 años

  • Presencia de traumatismo importante simultáneo o inhalación de humo

Las complicaciones sistémicas más comunes son la hipovolemia y la infección.

Lahipovolemia causa hipoperfusión del tejido quemado y a veces shock, puede ser consecuencia de la pérdida de líquidos por las quemaduras profundas o de la afectación de grandes zonas de la superficie corporal; también se desarrolla edema en todo el cuerpo por la salida del líquido intravascular hacia el intersticio celular. La hipoperfusión del tejido quemado también puede deberse a un daño directo sufrido por los vasos sanguíneos o a la vasoconstricción secundaria a la hipovolemia.

La infección, incluso en quemaduras pequeñas, es una causa frecuente de sepsis y de mortalidad, y también provoca complicaciones locales. La alteración de las defensas del huésped y el tejido desvitalizado potencian la invasión y el crecimiento bacteriano. Los patógenos más frecuentes son los estreptococos y estafilococos durante los primeros días y las bacterias gramnegativas después de 5-7 días, aunque la flora siempre es mixta.

Las alteraciones metabólicas pueden incluir hipoalbulinemia, que se debe en parte a la hemodilución (secundaria a la reposición de líquidos) y en parte a la pérdida de proteínas hacia el espacio extravascular a través de los capilares dañados. . Pueden aparecer deficiencias de electrolitos por dilución; éstas incluyen hipomagnesemia, hipofosfatemia e hipocalemia. Puede producirse una acidosis metabólica como consecuencia del shock. La rabdomiólisis que provoca mioglobinuria o una hemólisis que produce una hemoglobinuria pueden ocasionar una necrosis tubular aguda y llevar a la insuficiencia renal.

La hipotermia puede deberse a los grandes volúmenes de líquidos que se administran fríos por vía IV y de la extensa exposición de las superficies corporales al ambiente frío del servicio de urgencias, en particular en las quemaduras extensas.

El íleo es frecuente después de quemaduras extensas.

Locales

La escara es un tejido duro y muerto causado por quemaduras profundas. Una escara circunferencial, que rodea completamente un miembro (o a veces al torso) es potencialmente constrictora. Una escara constrictora limita la expansión del tejido en respuesta al edema; en su lugar, el tejido aumenta la presión y finalmente causa isquemia local. Esta isquemia amenaza la viabilidad de los miembros y los dedos, y una escara alrededor del tórax puede comprometer la respiración.

Las cicatrices y las contracturas son el resultado de la curación de quemaduras profundas. Dependiendo de la extensión de la cicatriz, las deformidades por contracturas pueden aparecer en las articulaciones. Si la quemadura se encuentra cerca de las articulaciones (especialmente en las manos), en los pies, o en el perineo, la función puede verse seriamente afectada. funcionalidad. En algunos pacientes quemados se forman queloides, especialmente en los de raza negra.

Signos y síntomas

Los signos y síntomas de las heridas dependen de la profundidad de la quemadura:

  • Quemaduras de primer grado: estas quemaduras son rojas, se blanquean y se marcan con una presión leve y son dolorosas y sensibles. No hay vesículas ni ampollas.

  • Quemaduras de espesor parcial superficial: estas quemaduras se blanquean con la presión y son dolorosas y sensibles. Las vesículas o ampollas apaercen dentro de las 24 horas. Las bases de las vesículas y ampollas son rosas y posteriormente aparece un exudado fibrinoso.

  • Quemaduras de espesor parcial profundas: estas quemaduras pueden ser blancas, rojas o moteadas en rojo y blanco. No se blanquean con la presión y son menos dolorosas y sensibles que las quemaduras más superficiales. Un pinchazo con una aguja se interpreta como una presión en lugar de un pinchazo. Pueden aparecer vesículas o ampollas; estas quemaduras suelen ser secas.

  • Quemaduras de espesor total: estas quemaduras pueden ser blancas y elásticas, negras y chamuscadas, marrones y con aspecto de cuero curtido o rojo brillantes por la hemoglobina que se ha fijado en la región subdérmica. Las quemaduras pálidas de espesor total pueden parecerse a la piel normal excepto porque no se blanquean con la presión. Las quemaduras de espesor total en general presentan anestesia o hipoestesia. El pelo puede arrancarse fácilmente de sus raíces y no se desarrollan vesículas ni ampollas. A veces, las características que diferencian las quemaduras de espesor total de las de espesor parcial tardan unos días en aparecer.

Diagnóstico

  • Evaluación clínica de la extensión y profundidad de la quemadura

  • Pruebas de laboratorio y radiografía de tórax en pacientes internados

La localización y la profundidad de las zonas quemadas se registran en un diagrama de quemados. Se asume que las quemaduras con aspectos compatibles con lesiones tanto profundas de espesor parcial como de espesor total son de espesor total hasta que sea posible diferenciarlas.

Se calcula el porcentaje de la superficie corporal, incluyendo sólo las quemaduras de espesor parcial y de espesor total. En el caso de adultos, el porcentaje de la superficie del cuerpo se estima siguiendo la regla de los nueves (véase ver figura (A) Regla de los nueves (para adultos) y (B) Diagrama de Lund-Browder (para niños) para estimar el alcance de las quemaduras.); para las quemaduras dispersas más pequeñas, las estimaciones se basan en el tamaño de la mano entera del paciente (no sólo la palma), que supone aproximadamente el 1% de la superficie corporal. Los niños que tienen cabezas grandes y muslos pequeños, por lo que el porcentaje de las superficie corporal se estima mejor usando el diagrama de Lund-Browder (véase ver figura (A) Regla de los nueves (para adultos) y (B) Diagrama de Lund-Browder (para niños) para estimar el alcance de las quemaduras.).

(A) Regla de los nueves (para adultos) y (B) Diagrama de Lund-Browder (para niños) para estimar el alcance de las quemaduras.

(Modificado de Artz CP, JA Moncrief: The Treatment of Burns, ed. 2. Philadelphia, WB Saunders Company, 1969; reproducido con autorización).

En los pacientes hospitalizados, deben medirse la hemoglobina y el hematocrito, los electrolitos séricos, BUN, creatinina, albúmina, proteínas, fosfatos y calcio ionizado. También deben realizarse un electrocardiograma, un análisis de orina para determinación de mioglobina y una radiografía de tórax. La mioglobina se sospecha si la orina es muy oscura o si aparece un resultado positivo para sangre en la tira reactiva de orina en ausencia de hematíes en el estudio con el microscopio. Estas pruebas se repiten siempre que sea necesario. Los compartimientos musculares se evalúan en pacientes con mioglobinuria.

La infección se sospecha por el exudado de la herida, la alteración de la cicatrización o la presencia de signos sistémicos de infección (p. ej., por fiebre o leucocitosis). Si el diagnóstico no está claro, la infección se confirma con una biopsia, ya que los cultivos obtenidos en la superficie de la herida o en el exudado no son fiables.

Tratamiento

  • Líquidos IV para quemaduras > 10% de la superficie corporal

  • Limpieza de la herida, curación y evaluación seriada

  • Medidas paliativas

  • Transferencia de determinados pacientes a centros del quemado

  • Cirugía y fisioterapia para las quemaduras de espesor parcial profundas o de espesor total

Tratamiento inicial

El tratamiento comienza antes de llegar al hospital. Las prioridades son las mismas que en cualquier paciente traumatizado: vías aéreas, respiración y circulación. Se coloca una vía aérea artificial, se ventila al paciente y se trata una posible inhalación de humo con O2 al 100% (ver Inhalación de humo). Se apagan las zonas que aún continúen quemándose y se retira el material que arde o está caliente. Se quita toda la ropa y se enjuagan con agua todos los productos químicos, excepto los polvos que deben retirarse antes del lavado. Las quemaduras causadas por ácidos, álcalis o compuestos orgánicos (como fenoles o cresoles) se lavan con una cantidad de agua continua al menos durante 20 minutos después de que parezca que ya no queda nada de la solución original.

Líquidos intravenosos

En pacientes en shock o con quemaduras > 10% de la superficie corporal se administran líquidos intravenosos. Se coloca una vía venosa de calibre 14 o 16 G en 1 o 2 venas periféricas en un área de piel no quemada, si es posible. Deben evitarse la venotomía o la canalización, porque tienen un riesgo muy alto de infección.

El volumen de líquido inicial está guiado por el tratamiento de un shock clínicamente evidente (ver Shock cardiogénico). Si no hay shock, la administración de líquidos tiene como objetivo reemplazar los líquidos de mantenimiento de déficit y de suministro previstos. La fórmula de Parkland (4 ml / kg /% TBSA quemado) se utiliza para estimar las necesidades de volumen de líquido en las primeras 24 horas después de la quemadura (no después de la presentación en el hospital) y determina la velocidad de administración de liquidos IV. El liquido se da como solución de Ringer lactato debido a que grandes cantidades de solución salina normal podría resultar en acidosis hiperclorémica.

Por ejemplo, en un hombre de 100 kg con un 50% de su superficie corporal total quemada, el volumen de líquido que debe recibir según la fórmula de Parkland será

equation

La mitad del volumen, 10 L, se administra en las primeras 8 h después de la lesión como una infusión constante, y los 5 L restantes en las siguientes 16 h. En la práctica, ésta fórmula sólo es el punto de partida, y las tasas de infusión se ajustan según la respuesta clínica. La producción de orina, medida en general con un catéter permanente, es el indicador habitual de la respuesta clínica; el objetivo es mantener la producción en ≥ 30 mL/h en los adultos y entre 0,5 y 1,0 mL/kg/h en los niños. Cuando se administran grandes volúmenes de líquido es importante evitar la sobrecarga y la consiguiente insuficiencia cardíaca. Los parámetros clínicos, incluidos la producción de orina y los signos de shock o de insuficiencia cardíaca, se registran por lo menos cada hora en la historia clínica.

Algunos médicos administran coloides después de 12 horas a los pacientes con quemaduras más extensas, ya sean jóvenes o ancianos, o con insuficiencias cardíacas y que necesiten grandes volúmenes de líquido.

Si la diuresis de un paciente es inadecuada a pesar de la administración de un gran volumen de cristaloides, se debe consultar con un centro de quemados. Estos pacientes pueden responder a una mezcla que incluya coloides. Aquellos con diuresis inadecuada a pesar de la administración de grandes volúmenes de cristaloides se encuentran en riesgo de complicaciones de la restitución hídrica, incluyendo síndromes compartimentales.

Para los pacientes de cualquier edad con rabdomiólisis, se trata con líquidos suficientes para mantener una diuresis entre 0,5 y 1 mL/kg/h. Algunos expertos recomiendan la alcalinización de la orina mediante la adición de 50 mEq NaHCO3 (una ampolla de 50 mL de solución al 8,4%) por litro de líquido IV.

Tratamiento inicial de las heridas

Después de la analgesia adecuada, se limpian las heridas con agua y jabón y se desbrida todo el material suelto. El agua debe estar a temperatura ambiente o tibia para evitar la inducción a hipotermia. Se desbridan todas las ampollas rotas, excepto las de las palmas, los dedos de la mano y las plantas de los pies. Ampollas no rotos en ocasiones pueden dejarse intacto, pero deben ser tratados por aplicación de un antimicrobiano tópico. Si los pacientes van a ser trasladados a un centro de quemado, puede aplicarse un vendaje limpio y seco (las cremas para las quemaduras pueden interferir con la evaluación de la herida al llegar al centro) y los pacientes se mantienen calientes y relativamente cómodos con opiáceos IV .

Después de limpiar las heridas y de evaluar el tratamiento final, se pueden tratar las quemaduras de manera tópica. Para las quemaduras de espesor parcial superficiales, el tratamiento tópico solo es adecuado. Todas las heridas de espesor parcial profundas y totales deben tratarse con resección e injerto, pero en el ínterin son adecuados los tratamientos tópicos.

El tratamiento tópico puede ser con ungüentos antimicrobianos (p. ej., sulfadiazina de plata al 1%), con curaciones comerciales con plata (p. ej., curaciones con liberación mantenida de plata nanocristalina) o mediante curaciones biosintéticas (también llamados piel artificial). Los ungüentos tópicos deben cambiarse diariamente, y la sulfadiazina de plata puede inducir una leucopenia transitoria. Algunos (pero no todos) los apósitos impregnados con plata debe mantenerse húmedos, pero se pueden cambiar tan infrecuentemente como cada 7 días (para minimizar el dolor asociado con el cuidado d repetidase heridas). Los productos de piel artificial no se cambian sistemáticamente, pero puede resultar necesario hacerlo si existe un exudado purulento subyacente, en particular cuando las heridas son profundas. Las extremidades quemadas deben mantenerse elevadas.

Se aplica un refuerzo de toxoide tetánico (0,5 mL SC o IM) a todos los pacientes con quemaduras menores que han sido previamente vacunados y que no han recibido una dosis de resfuerzo durante los últimos 5 años. A aquellos cuyo resfuerzo tiene más de 5 años o los que no han recibido una serie de vacunas completas, se les aplica inmunoglobulina antitetánica 250 unidades IM y vacunación activa (ver Tétanos : Prevención).

La escarectomía (la resección de las escaras) puede ser necesaria para permitir una expansión adecuada del tórax o la perfusión de una extremidad. Sin embargo, si el traslado al centro del quemado puede producirse en pocas horas, la escarectomía se posterga hasta entonces, si es posible.

Medidas paliativas

Debe tratarse la hipotermia (ver Hipotermia : Tratamiento) y aliviar el dolor. Los opiáceos (p. ej., morfina, ) siempre se deben administrar por vía intravenosa. El tratamiento del déficit de electrolitos puede requerir el suplemento de Ca, Mg, K o fosfato (PO4).

El apoyo nutricional (ver Generalidades sobre el soporte nutricional) está indicado para pacientes con quemaduras > 20% superficie corporal o desnutrición preexistente. El aporte con sonda de alimentación comienza tan pronto como sea posible. Rara vez es necesario usar la nutrición parenteral.

Hospitalización y derivación

Después del tratamiento inicial y la estabilización, se evalúa la necesidad de hospitalización. El tratamiento hospitalario, de manera óptima en un centro del quemado, es fuertemente sugerido para

  • Quemaduras de espesor total > 1% de la superficie corporal

  • Quemaduras de espesor parcial > 5% de la superficie corporal

  • Las quemaduras de las manos, la cara, los pies o el periné (de espesor parcial o profundas)

Además, la hospitalización puede ser necesaria si

  • Los pacientes son < 2 años o > 60 años.

  • El cumplimiento de los cuidados hogareños es probable que sea insuficiente o difícil (p. ej., si es difícil mantener una elevación continua de las manos o los pies en el hogar).

Muchos expertos recomiendan que todas las quemaduras, excepto para las de primer grado que afectan < 1% de la superficie corporal, reciban tratamiento por médicos con experiencia y que se plantee una internación breve de todos los quemados con afectación de > 2% de la superficie corporal. El mantenimiento de la analgesia adecuada y el ejercicio pueden ser difíciles para muchos pacientes y sus cuidadores.

Infección

No se administran antibióticos profilácticos.

El tratamiento antibiótico empírico para una infección aparente durante los primeros 5 días debe estar dirigido contra estafilococos y estreptococos (p. ej., con vancomicina para pacientes hospitalizados). Las infecciones que se desarrollan después de los 5 días se tratan con antibióticos de amplio espectro que son efectivos contra las bacterias grampositivas y gramnegativas. La selección de antibióticos se ajusta luego de acuerdo con los resultados del cultivo y el antibiograma.

Cirugía

La cirugía está indicada en las quemaduras que aparentemente no vayan a curar antes de las 2 semanas, que incluye la mayoría de las quemaduras profundas de espesor parcial y todas las de espesor total. Las escaras se resecan en cuanto sea posible, idealmente antes de 7 días, para prevenir la sepsis y facilitar la colocación precoz de un injerto en la herida, lo que acorta la hospitalización y mejora el resultado funcional. Si las quemaduras son extensas y está en peligro la vida del paciente, las escaras más grandes se resecan primero para conseguir el cierre precoz de la máxima superficie quemada posible.

Una vez resecadas, se procede a colocar un injerto utilizando idealmente autoinjertos de espesor parcial (la piel del paciente), que son permanentes. Los autoinjertos pueden trasplantarse en forma de láminas (piezas de piel continua) o como injertos reticulados (láminas de piel con orificios como una malla que se puede estirar para cubrir una zona mayor). Los injertos reticulados se usan en regiones corporales donde la apariencia es menos importante, cuando las quemaduras son > 20% de la superficie corporal y la piel del donante es escasa. Los injertos reticulados curan con un aspecto de enrejado irregular, a veces con una cicatriz excesivamente hipertrófica.

Cuando las quemaduras ocupan > 40% de la superficie corporal y la cantidad de material para autoinjerto parece ser insuficiente, puede utilizarse dermis artificial para regeneración como cubierta temporal. Los aloinjertos (piel viable en general a partir de donantes cadáver) o los xenoinjertos (p. ej., piel de cerdo) pueden usarse temporalmente; a veces son rechazados dentro de los 10 a 14 días. En última instancia, ambos tipos de cobertura temporal deben reemplazarse con autoinjertos.

La fasciotomía se realiza cuando el edema dentro de un compartimiento muscular eleva la presión compartimental > 30 mm Hg.

Fisioterapia y terapia ocupacional

La fisioterapia y la terapia ocupacional comienzan desde la internación para disminuir la cicatrización redundante y las retracciones o contracturas, en particular en áreas corporales en que la piel esté siempre tensa y sea sometida a movimiento constante (p. ej., la cara, el tórax, las manos, las articulaciones y la parte alta de las piernas), y para optimizar la función. Los ejercicios activos y pasivos de todo el rango del movimiento se van volviendo más fáciles de realizar a medida que remite el edema inicial; deben eralizarse 1 o 2 veces al día. Después del injerto de piel, los ejercicios se suspenden en general unos 3 días, y luego se reinician. Las extremidades afectadas por quemaduras profundas de espesor parcial o total se ferulizan en posición funcional en cuanto sea posible y se mantienen en esa postura (excepto durante el ejercicio) hasta que se haya implantado el injerto o se haya producido la cicatrización.

Tratamiento ambulatorio

El tratamiento ambulatorio incluye mantener limpias las heridas y, en la medida de lo posible, mantener elevada la parte del cuerpo afectada. Las curaciones se cambian diariamente en el caso de las quemaduras tratadas con ungüentos tópicos. Se aplica el ungüento y luego se cubre con un apósito de gasa seca no adherente y un vendaje compresivo. Las curaciones con plata deben cambiarse cada 3 a 7 días. Los cambios de curaciones simplemente impliacan el retiro de las gasas viejas y el reemplazo con unas nuevas. Las curaciones biosintéticas no deben cambiarse si no hay secreción purulenta. Las curaciones biosintéticas sólo deben cubrirse con una gasa seca, que se cambia diariamente.

Las visitas del paciente ambulatorio se programan según la gravedad de la quemadura (p. ej., para las quemaduras menores, la visita inicial es dentro de las 24 horas, luego las subsiguientes visitas cada 5 a 7 días). Las visitas incluyen el desbridamiento si está indicado, la revaluación de la profundidad de la quemadura y la evaluación de las necesidades de fisioterapia e injertos. Los pacientes deben regresar antes si notan signos de infección, como un aumento del eritema que se extiende desde los bordes de la herida, secreción purulenta y aumento del dolor, o cambios en el aspecto de la herida con aparición de puntos rojos o negros. Si aparecen estos signos, debe realizarse una evaluación médica urgente. El tratamiento ambulatorio es aceptable en casos de celulitis leve en pacientes sanos de 2 a 60 años; en todas las demás infecciones, está indicada la internación.

Conceptos clave

  • Las pistas para quemar profundidad incluyen presencia de vesículas o ampollas (sugiriendo una quemadura de espesor parcial); y disminución de la sensibilidad, escaras correosa seca, hipoestesia, y la capacidad para tirar fácilmente pelos (sugiriendo una quemadura de espesor total).

  • Si las quemaduras son> 10% TBSA, dar solución de Ringer lactato IV, a una velocidad inicial guiada por la fórmula de Parkland (4 ml / kg /% TBSA quemado durante las primera 24 horas después de la quemadura) y ajustada en base a la producción de orina por hora.

  • Para escaras que son circunferencial o constricción, considere escarotomía.

  • Las medidas de apoyo incluyen la analgesia adecuada y, si las quemaduras son> 20% TBSA, apoyo nutricional temprano.

  • Considerar seriamente la hospitalización si las quemaduras implican las manos, pies, o el perineo (de espesor parcial o más profundo); son> 5% TBSA (de espesor parcial o más profundo); son> 1% TBSA (de espesor total); o si los pacientes son> 60 o <2 años o es poco probable que se adhieran plenamente a las medidas de atención domiciliarias.

  • Tratar quirúrgicamente si una escara está presente, la presión compartimental es> 30 mm Hg, o, por lo general, si las quemaduras son de espesor parcial completa o profunda.

  • Para las infecciones, aplique antimicrobianos tópicos (para la prevención); inspeccionar rutinariamente quemaduras (para el diagnóstico precoz); y el uso de antibióticos sistémicos, cambiar el tratamiento tópico según sea necesario, y en ocasiones especiales de la zona infectada (por tratamiento).

  • Comience la terapia física y ocupacional pronto para minimizar las cicatrices y contracturas.

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