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Traumatismos genitales

Por Noel A. Armenakas, MD

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para pacientes

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La mayoría de los traumatismos genitales se producen en varones e incluyen lesiones en los testículos, el escroto y el pene. La mutilación de genitales en la mujer con destrucción del clítoris, que se realiza en algunas culturas, es considerada por muchos como una forma de traumatismo genital y algunos lo consideran una forma de abuso infantil (ver Mutilación genital femenina).

La mayoría de las lesiones testiculares son consecuencia de un traumatismo cerrado (p. ej., asaltos, colisiones de vehículos a motor, lesiones deportivas); las lesiones testiculares penetrantes son mucho menos frecuentes. Las lesiones testiculares se clasifican como contusiones o, si se rompe la túnica albugínea, como roturas.

Las lesiones del escroto pueden deberse a infecciones, quemaduras y avulsiones.

Las lesiones del pene tienen distintos mecanismos. Las lesiones por cierres de cremalleras son las más frecuentes. Las fracturas del pene, que son roturas del cuerpo cavernoso, se producen especialmente durante la actividad sexual; también puede haber una lesión uretral. Otros mecanismos son las amputaciones (habitualmente, autoinfligidas o debido a ropa que queda atrapada por una máquina pesada) y las estrangulaciones (debido a los anillos constrictores del pene que se usan para potenciar las erecciones). Los traumatismos penetrantes, incluidas las moderduras de animales y heridas por arma de fuego, son menos frecuentes y típicamente también afectan la uretra.

Las complicaciones de las lesiones genitales incluyen la disfunción erectil, el hipogonadismo, la infección, la pérdida de tejido y la cicatrización anormal de la uretra.

Signos y síntomas

Los síntomas después de un estallido escrotal suelen ser dolor e inflamación. Los signos incluyen decoloración y debilitamiento del escroto; la manifestación de una masa dolorosa palpable sugiere un hematocele. La penetración del escroto sugiere la posibilidad de compromiso testicular. A menudo, el examen físico se limita por la incomodidad del paciente. La fractura peneana suele producir un sonido crujiente, dolor inmediato, inflamación con equimosis y, a veces, una deformidad palpable. Lesión uretral concomitante puede causar hematuria u obstrucción urinaria.

Diagnóstico

  • Evaluación clínica

  • Ecografía (para lesión testicular).

  • Uretrografía retrógrada (para algunas lesiones peneanas con posibles lesiones uretrales)

El diagnóstico de una lesión externa de escroto y pene se establece por la clínica. El diagnóstico clínico de la contusión y la rotura testicular puede ser dificultoso debido a que el grado de lesión puede estar fuera de proporción con los hallazgos físicos; por ende, los pacientes con lesión testicular suelen requerir una ecografía del escroto. La mayoría de las lesiones peneanas son evidentes en el examen físico. Debe realizarse una radiografía de la uretra (uretrografía retrógada) en cualquier paciente que tenga una lesión de pene por traumatismo penetrante en el cual se sospecha la lesión uretral (p. ej., con hematuria o incapacidad para evitarlas).

Tratamiento

  • En ocasiones, reparación quirúrgica

Los pacientes con lesiones testiculares penetrantes o características clínicas o ecográficas que surgieren rotura testicular deben someterse a un examen y reparación quirúrgicas. De manera similar, todas las fracturas peneanas y las lesiones penetrantes deben explorarse quirúrgicamente y repararse los defectos. Las amputaciones peneanas deben repararse mediante reimplantanción microquirúrgica si el segmento amputado es viable. Las lesiones por estrangulamiento suelen tratarse simplemente eliminando el agente constrictor, que pueda requerir el uso de un cortante metálico. Las cremalleras deben abrirse (véase ver figura Apertura de una cremallera atascada en la piel del pene).

Apertura de una cremallera atascada en la piel del pene

Para abrir una cremallera atascada se inyecta anestesia local en la región comprometida. Se utiliza un aceite mineral para lubricar la cremallera y luego se hace un intento de abrirla. Si esto no tiene éxito, se utiliza un cortalambre fuerte para cortar la barra medial de la parte superior del cursor, deslizador o carro de la cremallera que conecta sus placas anterior y posterior. Cuando se cae el deslizador, los dos lados de la cremallera se separan fácilmente.

Conceptos clave

  • El diagnóstico de lesiones externa de escroto y del se establece por la clínica.

  • Diagnosticar la mayoría de las lesiones testiculares contundentes con la ecografía.

  • Realizar uretrografía retrógrada para diagnosticar lesión uretral concomitante si los pacientes tienen fractura de pene o tienen una lesión penetrante de pene más hallazgos tales como hematuria o incapacidad para orinar.

  • Reparar quirúrgicamente ciertas lesiones (p. ej., rotura testicular o trauma penetrante; fracturas de pene, amputaciones y lesiones penetrantes).

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