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Traumatismos vesicales

Por Noel A. Armenakas, MD

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para pacientes

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Las lesiones vesicales pueden ser causadas por un traumatismo cerrado o penetrante. El traumatismo vesical contuso es el mecanismo más común, en general por una desaceleración repentina, tal como un accidente de alta velocidad en un vehículo de motor, una caída o de un golpe externo sobre la parte inferior del abdomen. La lesión acompañante más frecuente es una fractura de pelvis, que aparece en > 95% de las roturas vesicales causadas por traumatismos cerrados o contusos. Otras lesiones concomitantes son las fracturas de huesos largos, las lesiones del SNC y las torácicas. Las lesiones penetrantes, la mayoría por armas de fuego, representan < 10% de las lesiones de vejiga.

La vejiga es el órgano más frecuentemente lesionado durante la cirugía pelviana. Tales lesiones pueden producirse durante la cirugía transuretral, la resección del colon o procedimientos ginecológicos (histeroctomía abdominal, cesárea, resección de masa pelviana). Los factores predisponentes incluyen cicatrices por cirugía previa o radioterapia, inflamación y carga tumoral extensa.

Las lesiones vesicales se clasifican como contusiones o roturas según la extensión visualizada en la radiografía. Las roturas vesicales pueden ser extraperitoneales o intraperitoneales.

Las complicaciones de las lesiones de la vejiga incluyen uroascites (orina libre en la cavidad peritoneal) debido a la ruptura intraperitoneal, infección (incluyendo sepsis), hematuria persistente, la fístula, la incontinencia, y la inestabilidad de la vejiga. La tasa de mortalidad con la rotura vesical se aproxima al 20% debido a lesiones concomitantes de órganos más que por la lesión vesical en sí misma.

Signos y síntomas

Los síntomas pueden incluir dolor suprapúbico e incapacidad para orinar; los signos pueden incluir hematuria, dolor suprapúbico, distensión, shock hipovolémico (debido a hemorragia), y, en el caso de rotura intraperitoneal, signos peritoneales.

Las lesiones de la vejiga se producen durante la cirugía y por lo general se identifican durante la operación. Los resultados pueden incluir extravasación urinaria, un aumento repentino en el sangrado, la apariencia de la sonda vesical en la herida, y, durante la laparoscopia, la distensión de la bolsa de drenaje urinario con gas.

Diagnóstico

  • Cistografía retrógrada, en general con TC

El diagnóstico se sospecha por la anamnesis y el examen físico, y por la presencia de hematuria (macro o microscópica). La confirmación se obtiene mediante cistografía retrógrada utilizando 350 mL de contraste diluído para llenar la vejiga. Las radiografías simples o la TC pueden usarse, pero la TC, proporciona la ventaja adicional de evaluar de manera concomitante lesiones intraabdominales y fracturas pélvicas. Si se sospecha una rotura uretral en un hombre, debe evitarse la colocación de una sonda por vía retrógrada en espera de los resultados de la uretrografía. Un examen rectal debe realizarse en todos los pacientes con un mecanismo penetrante o cerrado de la lesión para evaluar la sangre que es altamente sugerente de una lesión intestinal concomitante.

Tratamiento

  • Catéter de drenaje

  • En ocasiones, reparación quirúrgica

Todos los traumatismos penetrantes y las roturas intraperitoneales debidas a un traumatismo cerrado requieren la exploración y la reparación quirúrgicas. Las contusiones requieren sólo drenaje con sonda hasta que se resuelva la hematuria. La mayoría de las roturas extraperitoneales requieren solo drenaje con sonda si la orina drena libremente Si la lesión no afecta el cuello vesical, se requieren la exploración y reparación quirúrgicas para limitar la probabilidad de incontinencia. La mayoría de las lesiones de la vejiga durante la cirugía se identifican y reparan en el intraoperatorio.

Conceptos clave

  • La mayoría de las lesiones de la vejiga son causadas por mecanismos contundentes y acompañadas de fracturas pélvicas.

  • Considere el diagnóstico cuando hay un mecanismo compatible de lesiones y dolor suprapúbico y sensibilidad, la incapacidad de orinar, hematuria, distensión de la vejiga y / o signos de choque o peritoneales inexplicables.

  • Confirmar el diagnóstico mediante cistografía retrógrada (generalmente TC).

  • Tratar con la reparación quirúrgica o, para ciertas lesiones (p. ej., contusiones y muchas rupturas extraperitoneales debido a traumatismo), el drenaje del catéter solamente.

  • La mayoría de las lesiones de la vejiga durante la cirugía se identifican y reparan en el intraoperatorio.