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Traumatismo del oído externo

Por Sam P. Most, MD, Stanford University

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Los traumatismos del oído externo pueden causar hematomas, laceraciones, avulsiones o fracturas.

Hematomas subpericondrales

Los traumatismos romos sobre el pabellón auricular pueden producir un hematoma subpericondral; la acumulación de sangre entre el pericondrio y el cartílago determina que el pabellón se convierta en una masa informe de color rojo púrpura. Como el pericondrio aporta la sangre para el cartílago, pueden producirse una infección, formación de abscesos o la necrosis avascular. La consiguiente destrucción del cartílago produce la típica oreja en forma de coliflor característica de los luchadores y los boxeadores.

El tratamiento consiste en la evacuación del coágulo a través de una incisión y la prevención de la reacumulación del hematoma con puntos totales transfixiantes en la oreja sobre un rollo de gasa odontológica o mediante la colocación de un drenaje de tipo Penrose con una curación compresiva. Dado que estas lesiones tienden a infectarse, debe administrarse un antibiótico oral activo contra estafilococos (p. ej., cefalexina 500 mg cada 8 horas) durante 5 días.

Perlas y errores

  • No drenar un hematoma subpericondral puede conducir a la deformidad permanente del oído externo.

Laceraciones

En laceraciones del pabellón auricular, se suturan siempre que sea posible los márgenes de la piel. Si se penetra el cartílago, que se repare a menos que no haya suficiente piel para cubrirlo. Al cartílago dañado, ya sea que se repare o no, se le coloca una férula externa sobre el cartílago con un algodón impregnado en benzoína y se aplica un vendaje protector. Se administran antibióticos orales, como vimos antes para los hematomas.

Las heridas por mordedura de humanos corren un alto riesgo de infección, incluyendo la infección del cartílago, una complicación potencialmente grave. El tratamiento incluye el desbridamiento minucioso de tejido desvitalizado, antibióticos profilácticos (p. ej., amoxicilina/clavulánico 500-875 mg dos veces po durante 3 días) y, posiblemente, los antivirales (ver Mordeduras de humanos y mamíferos : Antimicrobianos). Heridas < 12 h de antiguedad pueden estar cerradas, pero a las heridas antiguas se les debe permitir cicatrizar secundariamente y las deformidades cosméticas se describirán más adelante.

Avulsiones

Las avulsiones o arrancamientos totales o parciales deben ser reparadas por un otorrinolaringólogo o un cirujano plástico.

Traumatismo secundario a una fractura de la mandíbula

Los golpes contundentes sobre la mandíbula pueden transmitirse a la pared anterior del conducto auditivo externo (pared posterior de la fosa glenoidea). Los fragmentos desplazados de una pared anterior fracturada pueden causar estenosis del conducto y deben reducirse o eliminarse quirúrgicamente bajo anestesia general.

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