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Desarrollo infantil

Por Daniel A. Doyle, MD, Associate Professor of Pediatrics;Division of Endocrinology, Thomas Jefferson University;Nemours/Alfred I. duPont Children's Hospital

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para pacientes

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El desarrollo suele dividirse en dominios específicos, como motricidad gruesa, motricidad fina, lenguaje, cognición y desarrollo social/emocional. Estas designaciones son útiles, pero hay superposición sustancial. Los estudios han establecido edades promedio en las que se alcanzan pautas específicas, así como intervalos de normalidad. En un niño normal, el progreso dentro de diferentes dominios es variable, por ejemplo, en un lactante que tarda en caminar pero habla elaborando oraciones en forma temprana (véase Pautas de desarrollo*).

Pautas de desarrollo*

Edad

Conducta

Nacimiento

Duerme gran parte del tiempo

Succiona

Despeja las vías respiratorias

Responde con llanto a molestias e intrusiones

4 semanas

Lleva las manos a los ojos y la boca

Mueve la cabeza de un lado al otro cuando se encuentra en decúbito prono

Los ojos siguen un objeto que se mueve en arco alrededor de 15 cm por encima de la cara hasta la línea media

Responde de alguna manera a un ruido (p. ej., sobresaltándose, llorando o quedándose quieto)

Puede orientarse hacia sonidos y voces familiares

Se centra en una cara

6 semanas

Mira objetos que se encuentran en la línea de visión

Comienza a sonreír cuando se le habla

Se acuesta sobre el abdomen

La cabeza cae hacia atrás cuando se lo sienta

3 meses

Sostiene la cabeza estable al sentarse

Levanta la cabeza 45° cuando se encuentra en decúbito prono

Abre y cierra las manos

Empuja hacia abajo si se le colocan los pies sobre una superficie plana

Se balancea para alcanzar juguetes colgantes

Sigue un objeto que se desplaza en arco de un lado al otro

Observa deliberadamente las caras

Sonríe al escuchar la voz de su cuidador

Vocaliza sonidos

5–6 meses

Sostiene firmemente la cabeza cuando está erguido

Se sienta con apoyo

Gira, en general de decúbito prono a decúbito supino

Trata de alcanzar objetos

Reconoce a las personas de lejos

Escucha deliberadamente voces humanas

Sonríe espontáneamente

Grita de placer

Le balbucea a los juguetes

7 meses

Se sienta sin apoyo

Puede soportar un momento su peso con las piernas cuando se lo mantiene en parado erguido

Pasa objetos de una mano a otra

Sostiene solo el biberón

Busca un objeto que se le cae

Responde a su nombre

Responde cuando se le dice “no”

Combina vocales y consonantes para balbucear

Mueve el cuerpo con excitación cuando anticipa que va a jugar

Juega a "¡Acá está!" (taparse la cara y destaparla súbitamente)

9 meses

Se sienta bien

Gatea o se arrastra sobre manos y rodillas

Puede ponerse de pie

Se esfuerza por alcanzar un juguete; protesta si se le quita un juguete

Puede pasar del decúbito supino a la posición sedente

Se para sujetándose de alguien o de algo

Dice "mamá" o "papá" de forma indiscriminada

12 meses

Camina tomándose de los muebles (“exploración”) o camina de la mano de otras personas

Puede dar 1 o 2 pasos sin ayuda

Se queda de pie unos momentos por vez

Dice "papá" y "mamá" a la persona adecuada

Bebe de una taza

Aplaude las manos y mueve las manos diciendo adiós

Dice varias palabras

18 meses

Camina bien

Puede subir escaleras agarrándose

Dibuja una línea vertical

Hace una torre de 4 cubos

Pasa varias páginas de un libro a la vez

Dice alrededor de 10 palabras

Arrastra juguetes con una cuerda

Puede comer solo parcialmente

2-2½ años

Corre bien/con coordinación

Trepa los muebles

Salta

Sube y baja escaleras sin ayuda

Maneja bien una cuchara

Pasa las páginas de un libro una a una

Hace una torre de 7 cubos

Abre puertas

Hace garabatos en un patrón circular

Se pone prendas de vestir simples

Elabora oraciones de 2 o 3 palabras

Verbaliza la necesidad de ir al baño

3 años

Marcha madura al caminar

Anda en triciclo

Prefiere el uso de una mano sobre la otra

Copia un círculo

Se viste bien, excepto botones, cordones y lazos

Cuenta hasta 10 y usa plurales

Reconoce por lo menos 3 colores

Pregunta constantemente

Se alimenta bien solo

Puede ir al baño solo (en alrededor de la mitad de los niños)

4 años

Alterna los pies al subir y bajar escaleras

Arroja una pelota con la mano

Salta en un pie

Copia una cruz

Se viste solo

Se lava las manos y la cara

5 años

Salta

Ataja una pelota lanzada

Copia un triángulo

Dibuja una persona de 6 partes

Conoce 4 colores

Se viste y desviste sin ayuda

6 años

Camina a lo largo de una línea recta apoyando desde el talón al dedo del pie

Escribe su nombre

*La secuencia es bastante constante, pero el momento en el que se alcanza cada pauta varía; los períodos presentados corresponden a valores de las medianas.

Las influencias ambientales, que varían de nutrición a estimulación y de repercusión de la enfermedad a efectos de factores psicológicos, interactúan con factores genéticos para determinar el ritmo y el patrón de desarrollo.

El desarrollo es constantemente evaluado por los padres, el personal de la escuela y los médicos que siguen a los niños. Hay numerosas herramientas para controlar más específicamente el desarrollo. El Denver Developmental Screening Test II (Test de Detección Sistemática del Desarrollo de Denver II) facilita la evaluación de varios dominios. La hoja de puntuación indica las edades promedio en las que se alcanzan ciertas pautas madurativas y muestra muy bien el concepto crucial de intervalo de normalidad. También pueden utilizarse otras herramientas (véase Pautas de desarrollo*).

Desarrollo motor

El desarrollo motor incluye las aptitudes de motricidad fina (p. ej., tomar objetos pequeños, dibujar) y motricidad gruesa (p. ej., caminar, subir escaleras). Es un proceso continuo que depende de patrones familiares, factores ambientales (p. ej., cuando la actividad se limita debido a enfermedades prolongadas) y trastornos específicos (p. ej., parálisis cerebral, discapacidad intelectual, distrofia muscular). Por lo general, los niños comienzan a caminar a los 12 meses, pueden subir escaleras sosteniéndose a los 18 meses y corren bien a los 2 años, pero la edad en que se cumplen estas pautas de desarrollo en niños normales es muy variable. Es imposible acelerar significativamente el desarrollo motor aumentando la estimulación.

Desarrollo del lenguaje

La capacidad de comprender el lenguaje precede a la de hablar; los niños que dicen unas pocas palabras suelen comprender muchas más. Si bien los retrasos del lenguaje expresivo en general no se acompañan de otros retrasos madurativos, estos deben evaluarse en todos los niños con retrasos excesivos del lenguaje. Los niños que presentan retrasos del lenguaje receptivo y expresivo a menudo tienen otros problemas de desarrollo. La evaluación de cualquier retraso debe comenzar por la evaluación de la audición. La mayoría de los niños con retraso del lenguaje tienen una inteligencia normal. En cambio, aquellos con desarrollo acelerado del lenguaje suelen presentar una inteligencia superior al promedio.

El lenguaje progresa de la emisión de vocales (gorjeo) a la introducción de sílabas que comienzan con consonantes (ba-ba-ba). La mayoría de los niños pueden decir “Papá” y “Mamá” específicamente a los 12 meses, usan varias palabras a los 18 meses y forman frases de 2 o 3 palabras para los 2 años. El niño de 3 años promedio puede mantener una conversación. Un niño de 4 años de edad puede contar historias sencillas y puede participar en la conversación con los adultos u otros niños. Un niño de 5 años de edad puede tener un vocabulario de varios miles de palabras.

Antes incluso de la edad de 18 meses, los niños pueden escuchar y entender una historia que se les lee. A los 5 años, los niños son capaces de recitar el alfabeto y reconocer palabras simples en la impresión. Estas habilidades son fundamentales para aprender a leer palabras sencillas, frases y oraciones. En función de la exposición a los libros y de las habilidades naturales, la mayoría de los niños empiezan a leer para los 6 ó 7 años. Estas pautas son sumamente variables.

Desarrollo cognitivo

El desarrollo cognitivo se refiere a la maduración intelectual de los niños. Cada vez más, se reconoce que los vínculos y la estimulación apropiados en la lactancia y la primera infancia son factores cruciales para el desarrollo cognitivo y la salud emocional. Por ejemplo, leerle a los niños desde una edad temprana, aportar experiencias intelectualmente estimulantes y establecer relaciones cálidas y enriquecedoras ejercen una repercusión importante sobre el desarrollo de estos dominios. En los niños pequeños, se reconoce la inteligencia por observaciones de las aptitudes de lenguaje, la curiosidad y la capacidad de resolución de problemas. A medida que los niños adquieren mayor capacidad verbal, es más fácil evaluar el funcionamiento intelectual mediante una serie de herramientas clínicas especializadas. Una vez que los niños comienzan la escuela, son controlados constantemente como parte del proceso académico.

A la edad de 2 años, la mayoría de los niños comprenden el concepto del tiempo en términos generales. Muchos niños de 2 y 3 años de edad creen que todo lo que sucedió en el pasado sucedió "ayer", y todo lo que va a pasar en el futuro va a pasar "mañana". Un niño a esta edad tiene una imaginación muy viva, pero tiene dificultades para distinguir la fantasía de la realidad. Para la edad de 4 años, la mayoría de los niños tienen una comprensión más complicada del tiempo. Se dan cuenta de que el día se divide en mañana, tarde y noche. Incluso ellos pueden apreciar el cambio de estaciones.

Para la edad de 7 años, las capacidades intelectuales de los niños se vuelven más complejas. Para este tiempo, los niños se vuelven cada vez más capaces de concentrarse en más de un aspecto de un evento o situación al mismo tiempo. Por ejemplo, los niños de edad escolar pueden apreciar que un recipiente alto y angosto puede contener la misma cantidad de agua que uno corto y ancho. Se puede apreciar que la medicina puede saber mal, pero puede hacer que se sientan mejor, o que su madre puede estar enojada con ellos, pero todavía puede amarlos. Los niños son cada vez más capaces de entender la perspectiva de otra persona y así aprender lo esencial de su turno en los juegos o conversaciones. Además, los niños en edad escolar son capaces de seguir reglas acordadas de juegos. Los niños de esta edad también son cada vez más capaces de razonar usando los poderes de observación y múltiples puntos de vista.

Desarrollo emocional y conductual

La emoción y el comportamiento se basan en la etapa del desarrollo y el temperamento del niño. Cada niño tiene un temperamento individual, o estado de ánimo. Algunos niños pueden ser alegres y adaptables y fáciles de desarrollar rutinas regulares de dormir, despertar, comer, y otras actividades diarias. Estos niños tienden a responder positivamente a las nuevas situaciones. Otros niños no son muy adaptables y pueden tener grandes irregularidades en su rutina. Estos niños tienden a responder negativamente a las nuevas situaciones. Aún otros niños están en el medio.

El crecimiento emocional y la adquisición de aptitudes sociales se evalúan observando la interacción del niño con los demás en situaciones cotidianas. Cuando los niños comienzan a hablar, la comprensión de su estado emocional resulta mucho más precisa. Al igual que la inteligencia, el funcionamiento emocional puede delinearse con mayor precisión mediante herramientas especializadas.

El llanto es el principal medio de comunicación de los lactantes. Los lactantes lloran porque tienen hambre, están incómodos, angustiados, y por muchas otras razones que pueden no ser evidentes. Los lactantes lloran más típicamente de 3 h/día a las 6 semanas de vida y por lo general disminuye a 1 h/día para la edad de 3 meses. Los padres típicamente ofrecen al lactante que llora alimentos, cambian su pañal, y buscan una fuente de dolor o molestia. Si estas medidas no funcionan, sostenerlo o caminar con el lactante a veces ayuda. De vez en cuando nada funciona. Los padres no deben obligar a los niños que lloran a comer, ya que comerían fácilmente si el hambre fuera la causa de su angustia.

A la edad de 9 meses, los lactante normalmente se vuelven más ansiosos por ser separados de sus padres. Las separaciones a la hora de acostarse y en lugares como centros de cuidado infantil pueden ser difíciles y pueden estar marcadas por las rabietas. Este comportamiento puede durar muchos meses. Para muchos niños mayores, una manta especial o un animal de peluche sirve en estos momentos como un objeto de transición, que actúa como un símbolo para el padre ausente.

A la edad de 2 a 3 años, los niños empiezan a probar sus límites y hacen lo que se les ha prohibido hacer, simplemente para ver qué va a pasar. Los "no" frecuentes que los niños escuchan de los padres reflejan la lucha por la independencia en esta edad. Aunque angustiantes para los padres y los niños, las rabietas son normales ya que ayudan a los niños a expresar su frustración en un momento en que no pueden verbalizar bien sus sentimientos. Los padres pueden ayudar a disminuir el número de berrinches, no dejando que sus hijos se vuelvan excesivamente cansados y frustrados y conociendo los patrones de conducta de sus hijos y evitando situaciones que puedan inducir berrinches. Algunos niños pequeños tienen especial dificultad para controlar sus impulsos y necesitan que sus padres establezcan límites más estrictos en torno a los cuales puede haber cierta seguridad y regularidad en su mundo.

A la edad de 18 meses a 2 años, los niños suelen comenzar a establecer la identidad de género. Durante los años preescolares, los niños también adquieren una noción del rol de género de lo que los niños y las niñas suelen hacer. La exploración de los genitales se espera a esta edad y señala que los niños están empezando a hacer una conexión entre la imagen corporal y el género.

Entre la edad de 2 años y 3 años, los niños empiezan a jugar en forma más interactiva con otros niños. A pesar de que todavía pueden ser posesivos con los juguetes, es posible que comiencen a compartir e incluso tomar turnos en el juego. Afirmar la propiedad de los juguetes diciendo: "Esto es mío!" ayuda a establecer el sentido del yo. Aunque los niños de esta edad se esfuerzan por la independencia, todavía necesitan a sus padres en las inmediaciones como seguridad y apoyo. Por ejemplo, pueden alejarse de sus padres cuando sienten curiosidad sólo para luego esconderse detrás de ellos cuando tienen miedo.

A los 3 años a 5 años, muchos niños se interesen en el juego de fantasía y amigos imaginarios. El juego de fantasía permite que los niños representen de forma segura diferentes funciones y fuertes sentimientos de maneras aceptables. El juego de fantasía también ayuda a los niños a crecer socialmente. Ellos aprenden a resolver los conflictos con los padres u otros niños en maneras que les ayudan a ventilar frustraciones y mantener la autoestima. También en este tiempo, aparecen los miedos típicos de la infancia como el de "el monstruo en el armario". Estos miedos son normales.

A los 7 años a 12 años, los niños resuelven numerosas cuestiones: el autoconcepto, cuya base está sentada por las competencias en el aula; las relaciones con sus compañeros, que están determinadas por la capacidad de socializar y encajar muy bien; y las relaciones familiares, que están determinadas en parte por la aprobación que obtienen los hijos de los padres y hermanos. Aunque muchos niños parecen poner un valor alto en el grupo de pares, todavía buscan principalmente a los padres como apoyo y orientación. Los hermanos pueden servir como modelos de función y apoyos valiosos y críticos con respecto a lo que pueden y no pueden hacer. Este periodo de tiempo es muy activo para los niños, que se involucran en muchas actividades y están ansiosos por explorar nuevas actividades. A esta edad, los niños son aprendices ansiosos y con frecuencia responden bien a los consejos sobre seguridad, estilos de vida saludables y prevención de conductas de alto riesgo.

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