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Infección neonatal por virus herpes simple (HSV)

Por Mary T. Caserta, MD, Professor of Pediatrics, Division of Infectious Diseases;Attending Physician, University of Rochester School of Medicine and Dentistry;Golisano Children’s Hospital at Strong, University of Rochester Medical Center

Información:
para pacientes

La infección neonatal por virus herpes simple suele transmitirse durante el parto. Un signo típico es la erupción vesicular, que puede estar acompañada o progresar a la enfermedad diseminada. El diagnóstico se realiza por cultivo viral, PCR, inmunofluorescencia o microscopia electrónica. El tratamiento consiste en aciclovir en alta dosis por vía parenteral y medidas de sostén.

La infección neonatal por virus herpes simple (HSV) causa alta mortalidad y morbilidad significativa. Las estimaciones de incidencia varían de 1/3.000 a 1/20.000 nacimientos. El HSV tipo 2 provoca más casos que el HSV tipo 1.

Por lo general, el HSV se transmite durante el parto a través del canal genital materno infectado. La transmisión transplacentaria del virus y la propagación intrahospitalaria de un recién nacido a otro por el personal del hospital o la familia pueden ser responsables de algunos casos. Las madres de recién nacidos con infección por HSV tienden a presentar infección genital recién adquirida, pero muchos pueden no haber tenido síntomas todavía en el momento del parto.

Signos y síntomas

Por lo general, las manifestaciones se producen entre la primera y segunda semanas de vida, pero pocas veces no aparecen hasta la cuarta semana. Los recién nacidos pueden presentar enfermedad local o diseminada. Las vesículas cutáneas son frecuentes con uno u otro tipo y, globalmente, se observan en alrededor del 55% de los casos. Los recién nacidos sin vesículas cutáneas suelen tener enfermedad localizada en el SNC. De no mediar tratamiento, los recién nacidos con enfermedad cutánea o mucosa aislada suelen evolucionar dentro de los 7-10 días a formas progresivas o más graves de la enfermedad.

Enfermedad localizada

Los recién nacidos con enfermedad localizada pueden dividirse en 2 grupos. Uno tiene encefalitis que se manifiesta por hallazgos neurológicos, pleocitosis del LCR e hiperproteinorraquia, con o sin compromiso concomitante de la piel, los ojos y la boca. El otro grupo sólo tiene compromiso cutáneo, ocular y bucal, sin evidencia de enfermedad del SNC o de otros órganos.

Enfermedad diseminada

Los recién nacidos con enfermedad diseminada y compromiso de órganos viscerales presentan hepatitis, neumonitis, coagulación intravascular diseminada o una combinación de estas manifestaciones, con encefalitis o enfermedad cutánea o sin éstas.

Otros signos, que pueden aparecer en forma aislada o en combinación, son inestabilidad térmica, letargo, hipotonía, dificultad respiratoria, apnea y convulsiones.

Diagnóstico

  • Cultivo o PCR para HSV

  • En ocasiones, investigación de lesiones por inmunofluorescencia o microscopia electrónica

El diagnóstico rápido por cultivo viral o PCR para HSV es esencial. La localización más frecuente para la recuperación del virus son las vesículas cutáneas. La nasofaringe, los ojos y el LCR también son sitios de alto rendimiento. En algunos recién nacidos con encefalitis, el virus sólo está presente en el SNC. Asimismo, puede arribarse al diagnóstico por inmunofluorescencia de raspados de lesiones, en particular con utilización de anticuerpos monoclonales, y por microscopia electrónica. Si no se dispone de servicios de diagnóstico virológico, una prueba de Tzanck de la base de la lesión puede mostrar las células gigantes multinucleadas y las inclusiones intranucleares características, pero es menos sensible que el cultivo y también hay resultados falso-positivos.

Pronóstico

La tasa de mortalidad de la enfermedad diseminada no tratada es del 85%; entre los recién nacidos con encefalitis no tratada, es de alrededor del 50%. Sin tratamiento, por lo menos el 65% de los sobrevivientes de la enfermedad diseminada o la encefalitis tienen secuelas neurológicas graves. El tratamiento apropiado, que incluye aciclovir parenteral, reduce la tasa de mortalidad de la enfermedad del SNC y diseminada en un 50% y aumenta el porcentaje de niños que presentan un desarrollo normal de alrededor del 35% al 50-80%.

La muerte es infrecuente en recién nacidos con enfermedad local limitada a piel, ojos o boca. Sin embargo, de no mediar tratamiento, muchos de estos recién nacidos progresarán a enfermedad diseminada o del SNC que puede no ser reconocida.

Tratamiento

  • Aciclovir parenteral

  • Tratamiento sintomático

El aciclovir es útil. Los lactantes con enfermedad diseminada o del SNC reciben 20 mg/kg IV cada 8 h durante 21 días. Después de este régimen, los lactantes con enfermedad del SNC reciben aciclovir oral 300 mg/m2 3 veces al día durante 6 meses; este régimen a largo plazo mejora los resultados del desarrollo neurológico al año de edad, pero puede causar neutropenia.

Se requiere tratamiento sintomático enérgico, con líquidos IV apropiados, alimentación, apoyo respiratorio, corrección de las alteraciones de coagulación y control de las convulsiones.

En la enfermedad localizada (piel, boca o conjuntivas), el tratamiento consiste en aciclovir 20 mg/kg IV cada 8 horas durante 14 días. La queratoconjuntivitis herpética exige el tratamiento tópico simultáneo con un fármaco como trifluridina, yododesoxiuridina o vidarabina (ver Tratamiento).

Prevención

Los esfuerzos para prevenir la transmisión neonatal no han sido muy eficaces. El cribado universel no se recomienda ni ha demostrado ser eficaz, y la mayoría de las infecciones maternas con riesgo de transmisión son asintomáticas. Sin embargo, la cesárea en mujeres con alto riesgo de transmisión (p. ej., lesiones genitales activas presentes en el momento término) ha mostrado reducir la transmisión y, por consiguiente, se recomienda. Asimismo, no deben usarse monitores en el cuero cabelludo fetal durante el trabajo de parto cuando se sospecha que la madre presenta herpes genital activo

Conceptos clave

  • El herpes neonatal puede estar localizado en la piel, los ojos o la boca, el SNC, o puede ser diseminado.

  • La encefalitis y la enfermedad diseminada tienen una alta tasa de mortalidad y las secuelas neurológicas son frecuentes entre los supervivientes.

  • El diagnóstico rápido por cultivo viral o PCR para HSV es esencial.

  • Administrar aciclovir parenteral tanto para la enfermedad localizada y diseminada.

  • Realizar cesárea si la madre tiene lesiones de herpes genital presentes al término.

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