Extraviado
Ubicaciones

Busque información sobre temas médicos, síntomas, fármacos, procedimientos, noticias y mucho más, escrita para el profesional de cuidado de la salud.

Invaginación o intususcepción

Por William J. Cochran, MD, Clinical Professor, Department of Pediatrics;Associate, Department of Pediatrics GI and Nutrition, Temple University School of Medicine;Geisinger Clinic, Danville, PA

Información:
para pacientes

1 iOS Android

La invaginación es la penetración de un porción del intestino (invaginado) en la luz de un segmento adyacente (invaginante), lo que causa obstrucción intestinal y, en ocasiones, isquemia intestinal.

Por lo general, la intususcepción se produce entre los 3 meses y los 3 años, y el 65% de los casos tienen lugar antes del año de edad y el 80 al 90% tienen lugar antes de los 2 años de edad. Es la causa más frecuente de obstrucción intestinal en este grupo etario.

La mayoría de los casos son idiopáticos. Sin embargo, hay un ligero predominio masculino, así como variación estacional; la incidencia máxima coincide con la estación de enteritis viral. Una vacuna contra el rotavirus más antigua se asoció con un marcado incremento en el riesgo de invaginación intestinal y fue retirada del mercado en los Estados Unidos. Las vacunas más nuevas, cuando se administran en la secuencia y el calendario recomendado, no están asociadas con un mayor riesgo clínicamente significativo. En alrededor del 25% de los niños que tienen intususcepción, típicamente los niños muy pequeños y mayores, un punto guía (es decir, una masa u otra anomalía intestinal) desencadena la invaginación. Los ejemplos incluyen pólipos (ver Pólipos del colon y el recto), linfoma (ver Reseña sobre linfomas), divertículo de Meckel (ver Divertículo de Meckel), y vasculitis asociada a inmunoglobulina A (antes llamada púrpura de Henoch-Schönlein—ver Vasculitis asociada a inmunoglobulina A (IgAV)) cuando la púrpura afecta la pared intestinal. La fibrosis quística (ver Fibrosis quística (FQ)) también es un factor de riesgo.

El segmento invaginado obstruye el intestino y, finalmente, compromete el flujo sanguíneo del segmento invaginado (véase ver figura Invaginación o intususcepción.), lo que causa isquemia, gangrena y perforación.

Invaginación o intususcepción.

Signos y síntomas

Los síntomas iniciales son el dolor súbito de dolor abdominal cólico importante que reaparece cada 15-20 minutos, a menudo con vómitos. El niño impresiona relativamente bien entre los episodios. Más adelante, a medida que aparece la isquemia intestinal, el dolor se torna contante, el niño presenta letargo, y la hemorragia mucosa causa deposiciones positivas para hemo en el examen rectal y, en ocasiones, eliminación espontánea de heces similares a jalea de grosellas. Sin embargo, esto último es una manifestación tardía, y los médicos no deben aguardar este síntoma para sospechar invaginación. En ocasiones, hay una masa abdominal palpable, descrita como en forma de salchicha. La perforación provoca signos de peritonitis, con dolor a la palpación significativo, defensa y rigidez. La palidez, la taquicardia y la diaforesis indican shock.

Alrededor del 5 al 10% de los niños se presentan sin la fase de dolor cólico. En su lugar, aparecen aletargados, como si estuvieran drogados (presentación atípica o apática). En tales casos, el diagnóstico a menudo se omite hasta que aparece la deposición en jalea de grosellas o se palpa una masa abdominal.

Diagnóstico

  • Ecografía

La sospecha del diagnóstico debe ser alta, sobre todo en los niños con una presentación atípica y los estudios y la intervención deben ser urgentes, porque la supervivencia y la probabilidad de reducción no quirúrgica disminuyen significativamente con el tiempo. El abordaje depende de los hallazgos clínicos. Los niños comprometidos con signos de peritonitis requieren reposición de líquidos (ver Deshidratación en niños : Reposición), antibióticos de amplio espectro (p. ej., ampicilina, gentamicina, clindamicina), aspiración nasogástrica y cirugía. Los niños que se encuentran clínicamente estables requieren estudios por la imagen para confirmar el diagnóstico y tratar el trastorno.

Alguna vez, el colon por enema fue el estudio inicial preferido, porque revelaba el aspecto clásico en "resorte enrollado" alrededor de la invaginación. Además de ser diagnóstico, el colon por enema también solía ser terapéutico; la presión del bario a menudo reducía los segmentos invaginados. Sin embargo, el bario ingresa ocasionalmente en el peritoneo a través de una perforación no sospechada y causa peritonitis significativa. En la actualidad, la ecografía es el medio de diagnóstico preferido; es fácil de realizar, relativamente económica y segura.

Perlas y errores

  • Los médicos no deben esperar la evacuación de una deposición en jalea de grosellas para sospechar intususcepción porque es una ocurrencia tardía.

Tratamiento

  • Enema de aire

  • Cirugía si el enema es infructuoso o si se presenta perforación

Si se confirma la invaginación, se utiliza un enema de aire para intentar la reducción, que disminuye la probabilidad y las consecuencias de una perforación. La invaginación puede reducirse de manera exitosa en el 75-95% de los niños. Si el enema de aire tiene éxito, los niños se observan durante la noche para descartar una perforación oculta. Si la reducción no es exitosa o si el intestino se ha perforado, se requiere cirugía inmediata.

Cuando la reducción se logra sin cirugía, la tasa de recurrencia es del 5-10%.

Conceptos clave

  • La intususcepción es la invaginación de un segmento del intestino dentro de otro, por lo general en niños < 3 años.

  • Los niños por lo general se presentan con dolor abdominal tipo cólico y vómitos, seguidos por la evacuación de heces en jalea de grosellas.

  • El diagnóstico se realiza con una ecografía.

  • El tratamiento es la reducción por enema de aire y, en algunos casos, cirugía.

Recursos en este artículo