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Síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL)

Por Elizabeth J. Palumbo, MD, Private Practice, The Pediatric Group, Fairfax, VA

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El síndrome de muerte súbita del lactante es la muerte repentina e inesperada de un lactante o un niño pequeño entre las 2 semanas y el año de edad, en la que un examen de la escena de la muerte, una autopsia completa y la historia clínica no revelan la causa.

El síndrome de muerte súbita del lactante es la causa más frecuente de muerte en lactantes de 2 semanas a 1 año de edad, y representa el 35-55% de las muertes en este grupo etario. La tasa de síndrome de muerte súbita del lactante es de 0,5/1.000 nacimientos en los Estados Unidos; hay disparidades étnicas y raciales (los niños afroamericanos y aborígenes americanos tienen el doble de riesgo promedio de muerte súbita). La incidencia máxima se observa entre el segundo y el cuarto mes de vida. Casi todas las muertes por síndrome de muerte súbita del lactante se producen mientras el lactante está durmiendo.

Etiología

Se desconoce la causa, aunque es muy probable que se deba a la disfunción de los mecanismos nerviosos de control cardiorrespiratorio. La disfunción puede ser intermitente o transitoria, y es probable que intervengan múltiples mecanismos. Los factores que pueden estar implicados son una falla en el mecanismo del despertar del sueño, una incapacidad para detectar niveles elevados de CO2 en la sangre, o una canalopatía cardiaca que afecta el ritmo cardíaco. Menos del 5% de los lactantes víctimas de síndrome de muerte súbita del lactante presentan episodios de apnea prolongada antes de su muerte, de manera que la superposición entre la población con muerte súbita y los lactantes con apnea prolongada recurrente es muy pequeña.

Factores de riesgo

Se ha documentado una asociación fuerte entre el decúbito prono (boca abajo) para dormir y un mayor riesgo de muerte súbita. Otros factores de riesgo (véase el Factores de riesgo de síndrome de muerte súbita del lactante) son las cunas antiguas o inseguras, la ropa de cama blanda (p. ej., lana de oveja), los colchones de agua, compartir la cama con los padres o cuidadores (ver Sueño en lactantes y niños), fumar dentro de la vivienda, y un ambiente excesivamente calefaccionado. Los hermanos de lactantes que mueren por muerte súbita tienen una probabilidad 5 veces más alta de morir por muerte súbita; no está claro si esto se relaciona con factores genéticos o ambientales (incluyendo un posible abuso por parte de la familia del lactante).

Muchos factores de riesgo de muerte súbita también son aplicables a muertes de lactantes por causas distintas del síndrome de muerte súbita del lactante.

Factores de riesgo de síndrome de muerte súbita del lactante

Grupo étnico afroamericano o aborigen americano

Compartir la cama con los padres/cuidadores

Temperaturas frías/meses de invierno

Episodios de apnea que requieren reanimación

Retraso del crecimiento

Multiparidad

Bajo peso de nacimiento

Grupo de nivel socioeconómico más bajo

Sexo masculino

Edad materna < 20 años

Consumo materno de drogas durante el embarazo

Tabaquismo materno durante el embarazo

No uso de chupete

Cunas antiguas o inseguras

Sobrecalentamiento (p. ej., mantas, habitación cálida)

Deficiente atención prenatal

Prematurez

Decúbito prono para dormir*

Enfermedad reciente

Intervalo corto entre embarazos

Hermano de una víctima de síndrome de muerte súbita del lactante

Fumar en el hogar

Ropa de cama blanda

Colchón de agua

*Los más importantes.

Diagnóstico

  • Exclusión de otras causas por autopsia

En gran medida, el diagnóstico es de exclusión, pero no puede realizarse sin una autopsia adecuada para descartar otras causas de muerte súbita, inesperada (p. ej., hemorragia intracraneal, meningitis, miocarditis). En muchos estados puede requerirse una autopsia. Asimismo, el equipo asistencial (incluidos los trabajadores sociales) debe evaluar sensiblemente la probabilidad de asfixia infantil o trauma no accidentales; la sospecha de esta etiología debe aumentar cuando el niño afectado está fuera del grupo etario de más alto riesgo (1-5 meses) o hubo otro bebé en la familia con síndrome de muerte súbita del lactante o eventos con aparente amenaza a la vida frecuentes (ALTEs-ver Evento de aparente amenaza a la vida (ALTE, Apparent Life-Threatening Event)).

Manejo

Los padres que han perdido un hijo por síndrome de muerte súbita del lactante no están preparados para la tragedia y están desconsolados. Como no puede hallarse ninguna causa definitiva de la muerte de su hijo, suelen presentar sentimientos de culpa excesivos, que pueden ser agravados por investigaciones realizadas por la policía, asistentes sociales u otros. Los miembros de la familia requieren apoyo no sólo durante los días inmediatamente posteriores a la muerte del lactante, sino durante por lo menos varios meses para ayudarlos en su duelo y disipar los sentimientos de culpa. Este tipo de apoyo incluye, siempre que sea posible, una visita domiciliaria inmediata para observar las circunstancias en las que se produjo la muerte súbita y para informar y asesorar a los padres respecto de la causa de la muerte.

La autopsia debe realizarse rápidamente. En cuanto se conozcan los resultados preliminares (en general, dentro de las 12 horas), deben ser informados a los padres. Algunos médicos recomiendan una serie de visitas domiciliarias o en el consultorio durante el primer mes para continuar con conversaciones previas, responder preguntas y dar a la familia los resultados finales (microscópicos) de la autopsia. En la última reunión, es adecuado analizar la adaptación de los padres a su pérdida, en especial su actitud respecto de tener otros hijos. Gran parte del asesoramiento y el apoyo puede complementarse con el aporte de enfermeros especialmente capacitados o de legos que han atravesado la experiencia del síndrome de muerte súbita del lactante y se han adaptado a la situación (consulte www.sids.org para más información y recursos).

Prevención

La Academia Americana de Pediatría (véase Technical Report SIDS and Other Sleep-Related Infant Deaths: Expansion of Recommendations for a Safe Infant Sleeping Environment ) recomienda que los bebés sean colocados en posición supina para dormir (boca arriba-véase la campaña Seguro al Dormir, Safe to Sleep® campaign), a menos que otras condiciones médicas lo impidan. Dormir de costado es demasiado inestable. La incidencia de muerte súbita del lactante aumenta con el calentamiento excesivo (p. ej., ropa, mantas, habitación caliente) y durante el tiempo frío. Por lo tanto, deben hacerse todos los esfuerzos para evitar un ambiente demasiado cálido o demasiado frío, evitar arropar excesivamente al bebé, y retirar de la cuna la ropa de cama blanda, como corderito, almohadas, animales/juguetes de peluche y edredones. Los chupetes pueden ser útiles, ya que ayudan a abrir las vías respiratorias. Las madres no deben fumar durante el embarazo, y los lactantes no deben ser expuestos a humo. Tampoco deben dormir en la cama de sus padres o cuidadores. Debe alentarse la lactancia materna para ayudar a prevenir infecciones. No hay evidencia de que los monitores de apnea domiciliarios reduzcan la incidencia de muerte súbita del lactante y, por lo tanto, no se los sugiere para la prevención.

Conceptos clave

  • Deben descartarse las causas específicas, incluyendo abuso de menores, en la evaluación clínica y la autopsia.

  • La etiología no está clara, aunque se han identificado algunos factores de riesgo.

  • Los factores de riesgo modificables más importantes incluyen los relacionados con el sueño, como el dormir boca abajo, compartir la cama y dormir en superficies muy blandas o con ropa de cama suelta.

  • Los episodios de apnea y eventos de aparente amenaza a la vida (ALTE) no son factores de riesgo.

Recursos en este artículo