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Bocio congénito

Por Andrew Calabria, MD, Assistant Professor of Pediatrics;Attending Physician, Division of Endocrinology & Diabetes, Perelman School of Medicine at The University of Pennsylvania;The Children's Hospital of Philadelphia

Información:
para pacientes

El bocio congénito es un aumento difuso o nodular del tamaño de la glándula tiroides presente en el momento del nacimiento. La secreción tiroidea puede estar disminuida, aumentada o ser normal. El diagnóstico se realiza confirmando el tamaño de la tiroides mediante ecografía. El tratamiento consiste en reemplazo de hormona tiroidea cuando la causa es un hipotiroidismo. Está indicada la cirugía cuando hay un trastorno de la respiración o la deglución.

Etiología

Los bocios congénitos pueden deberse a dishormonogénesis (producción anormal de hormona tiroidea), pasaje transplacentario de anticuerpos maternos o de agentes bociógenos. Algunas causas son hereditarias.

Dishormonogénesis

Los defectos genéticos de la producción de hormona tiroides determinan aumento de los niveles de tirotropina (TSH), lo que a su vez puede causar bocio congénito. El bocio está presente en aproximadamente 15% de los casos de hipotiroidismo congénito (ver Hipotiroidismo en lactantes y niños : Hipotiroidismo congénito). Hay una serie de anormalidades genéticas que causan dishormonogénesis; estas anormalidades suelen tener una forma de herencia autosómica recesiva, y muchas son defectos de un solo gen.

La dishormonogénesis puede ser resultado de un defecto en cualquiera de los pasos en la biosíntesis de la hormona tiroidea, que incluyen

  • Falla de la concentración de yoduro

  • Organificación defectuosa de yoduro debido a una anormalidad en la enzima peroxidasa tiroidea o en el sistema generador de peróxido de hidrógeno

  • Síntesis o transporte defectuoso de tiroglobulina

  • Actividad anormal de yodotirosina desyodinasa

Los niños con síndrome de Pendred presentan hipotiroidismo leve o eutiroidismo, bocio e hipoacusia neurosensorial debidos a una anomalía genética de una proteína de transporte (pendrina) que interviene en el transporte de yodo y en la función coclear. Aunque el síndrome de Pendred es causado por un defecto genético, rara vez se manifiesta en el período neonatal.

Pasaje transplacentario de anticuerpos maternos

Las mujeres con un trastorno tiroideo autoinmunitario producen anticuerpos que pueden atravesar la placenta durante el tercer trimestre. Según el trastorno, los anticuerpos bloquean los receptores de TSH, lo que causa hipotiroidismo, o los estimulan, lo que provoca hipertiroidismo. Por lo general, en los lactantes afectados los cambios de secreción hormonal y el bocio asociado se resuelven de manera espontánea en el término de 3 a 6 meses.

Pasaje transplacentario de agentes bociógenos

Los agentes bociógenos, como amiodarona o fármacos antitiroideos (p. ej., propiltiouracilo, metimazol) pueden atravesar la placenta y causar en ocasiones hipotiroidismo y, rara vez, bocio.

Signos y síntomas

La manifestación más frecuente es el agrandamiento firme, no doloroso a la palpación, de la tiroides. La mayoría de las veces, el agrandamiento es difuso, pero puede ser nodular. Puede detectarse ya en el momento del nacimiento o más tarde. En algunos pacientes, el aumento de tamaño no es observable directamente, pero el crecimiento persistente puede causar desviación o compresión de la traquea, con el consiguiente compromiso de la respiración y la deglución. Muchos niños con bocio son eutiroideos, pero algunos presentan hipotiroidismo (ver Hipotiroidismo en lactantes y niños) o hipertiroidismo (ver Hipertiroidismo en lactantes y niños).

Diagnóstico

  • Ecografía

Si se sospecha el diagnóstico, suele evaluarse el tamaño de la tiroides por ecografía. Se determinan tiroxina (T4) y TSH.

Tratamiento

  • Tratamiento quirúrgico de la hipertrofia sintomática

  • A veces, hormona tiroidea

El hipotiroidismo se trata con hormona tiroidea. Los bocios que comprometen la respiración y la deglución pueden tratarse mediante cirugía.