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Trastornos de ansiedad generalizada en niños y adolescentes

Por Josephine Elia, MD, Professor of Psychiatry and Human Behavior, Professor of Pediatrics, Sidney Kimmel Medical College of Thomas Jefferson University, Nemours Alfred I. duPont Hospital for Children

Información:
para pacientes

El trastorno de ansiedad generalizada (TAG) es un estado persistente de acentuada ansiedad y aprensión caracterizado por preocupación, temor y miedo excesivos. Los síntomas físicos pueden consistir en temblores, sudoración, múltiples manifestaciones somáticas y agotamiento. El diagnóstico se basa en la anamnesis. El tratamiento suele consistir en terapia de relajación, a veces combinada con farmacoterapia.

Signos y síntomas

Los niños tienen preocupaciones múltiples y difusas, que son exacerbadas por el estrés. A menudo, tienen dificultad para prestar atención y pueden ser hiperactivos e inquietos. Pueden dormir mal, tener sudoración excesiva, sentirse agotados y referir molestias físicas (p. ej., dolor de estómago, dolores musculares, cefalea).

Diagnóstico

  • Criterios clínicos

El TAG se diagnostica en niños y adolescentes que presentan síntomas de ansiedad prominentes y perjudiciales que no están lo bastante enfocados para cumplir los criterios de un trastorno específico, como trastorno de ansiedad social (ver Trastorno de ansiedad social en niños y adolescentes) o trastorno de angustia (ver Trastorno bipolar en niños y adolescentes). El TAG también es un diagnóstico apropiado en niños que presentan un trastorno de ansiedad específico, como ansiedad por separación, pero también otros síntomas de ansiedad significativos además de los del trastorno de ansiedad específico.

Los criterios específicos incluyen ansiedad excesiva y preocupación que los pacientes tienen dificultad para controlar y que está presente en más días que no durante ≥ 6 meses. Los síntomas deben causar angustia significativa o poner en peligro el funcionamiento social o en la escuela y deben ser acompañados por ≥ 1 de los siguientes:

  • Inquietud o sentirse agitado o "con los pelos de punta"

  • Estar fácilmente fatigado

  • Dificultades para concentrarse

  • Irritabilidad

  • Tensión muscular

  • Alteración del sueño

En ocasiones, el TAG puede confundirse con trastorno por déficit de atención/hiperactividad (TDAH—ver Trastorno por déficit de atención/hiperactividad (TDAH, TDA)), porque el TAG puede causar dificultad para prestar atención y también puede provocar agitación psicomotora (es decir, hiperactividad). Sin embargo, en el TDAH, los niños tienen también dificultades para concentrarse y se sienten inquietos cuando no están ansiosos. Algunos niños tienen tanto TDAH y un trastorno de ansiedad.

Tratamiento

  • Terapia de relajación

  • En ocasiones, fármacos ansiolíticos, en general ISRS

Como el foco de los síntomas es difuso, el TAG es especialmente difícil de tratar con terapia conductista. El entrenamiento en relajación suele ser más apropiado.

Los pacientes que tienen TAG grave o que no responden a intervenciones psicoterapéuticas pueden requerir fármacos ansiolíticos. Al igual que otros trastornos de ansiedad, los ISRS (ver Fármacos para el tratamiento a largo plazo de la ansiedad y otros desórdenes) suelen ser los fármacos de elección. La buspirona se usa a veces para los niños que no pueden tolerar los ISRS; sin embargo, es mucho menos eficaz. La dosis inicial de la buspirona es de 5 mg VO 2 veces al día y puede aumentarse en forma gradual a 30 mg 2 veces al día (o 20 mg 3 veces al día) según la tolerancia. Los trastornos digestivos o la cefalea pueden ser factores limitantes del aumento de la dosificación.