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Cuidado de la piel del muñón

Por Erik Schaffer, CP, President, A Step Ahead Prosthetics, Hicksville, NY

Información:
para pacientes

La piel que entra en contacto con la prótesis debe ser cuidada de modo meticuloso para evitar daños en la piel, como irritación, lesiones (que pueden causar úlceras) e infección.

En general, los trastornos que ponen a los pacientes en riesgo de amputación, como los trastornos vasculares y la diabetes que disminuyen la circulación a los miembros inferiores, también aumentan el riesgo de lesiones de la piel e infección después de la amputación. Algunos de estos trastornos (p. ej., diabetes) y otros (p. ej., trastornos neurológicos) afectan la sensibilidad, por lo que los pacientes pueden no sentir molestias o dolor cuando la piel se lesiona o se infecta y, por lo tanto, no notan estos problemas. Estos pacientes deben quitar sus prótesis varias veces al día para comprobar el enrojecimiento cutáneo y otros signos de lesión o infección. Otros pacientes deben comprobar estos signos al menos una vez al día.

Los problemas cutáneos pueden ser graves y deben ser evaluados y tratados según sea necesario por el médico que atiende al paciente en consulta con un protésico. A medida que los pacientes se familiarizan con los problemas recidivantes, pueden identificar cuáles problemas son menores y tratarlos por su cuenta. Sin embargo, cualquier situación inusual, persistente, dolorosa o preocupante debe ser evaluada por el médico.

Prevención de las lesiones cutáneas

La piel próxima a la prótesis tiende a lesionarse porque la prótesis ejerce presión y se frota contra ella y porque se acumula humedad en el espacio entre el muñón y el receptáculo protésico. El primer signo de lesión de la piel es el eritema, que puede ser seguido por cortes, ampollas y úlceras. Cuando la piel se lesiona, la prótesis suele causar dolor o resulta imposible usarla durante períodos prolongados; también puede desarrollarse infección. Si ésta no se diagnostica o no se controla, puede conducir a la necesidad de una segunda operación (cirugía de revisión).

Varias medidas pueden ayudar a prevenir o retrasar la lesión de la piel:

  • Es importante tener una interfase que se adapte bien; aun así, pueden producirse problemas. El muñón cambia de forma y tamaño durante el transcurso del día, de acuerdo con el nivel de actividad, la dieta y el clima. Por consiguiente, hay veces en las que la interfase se adapta bien y otras en las que la adaptación no es tan buena. En respuesta a esto, los pacientes pueden mejorar el ajuste mediante el cambio a una camisa o una media más gruesa o más delgada, el uso de una camisa y una media, o el agregado o el retiro de capas delgadas de las medias. Pero aun así, el cambio en el tamaño del muñón puede variar demasiado y con mucha frecuencia, lo que determina inevitablemente la lesión de la piel. Si ésta se produce, los pacientes deberían consultar sin demora a un protésico para que ajuste la interfase. A menudo, la lesión de la piel es el primer signo de que la prótesis necesita ajuste.

  • Mantener el peso corporal estable es la mejor manera de asegurar que la prótesis continúe adaptada. Incluso pequeños cambios en el peso pueden afectar el ajuste.

  • Alimentarse con una dieta saludable y beber mucha agua ayuda a controlar el peso corporal y mantener la piel sana.

  • En el caso de los pacientes con diabetes, es importante monitorizar y controlar la glucemia.

  • En el caso de pacientes con una prótesis de miembros inferiores, puede resultar útil evitar los cambios en la alineación del cuerpo (la manera en que se sostiene el cuerpo). Estos cambios pueden causar lesión de la piel, porque se ejerce presión en las diferentes áreas. El uso de otro tipo de calzado puede cambiar la alineación. Por ejemplo, los talones pueden estar a una altura diferente o tener una composición distinta (duro en lugar de blando). Cuando la prótesis está colocada, los pacientes pueden ayudar a reducir los posibles cambios en la alineación del cuerpo mediante el uso de zapatos similares a los que suelen llevar.

Cuando los pacientes observan signos de lesión en la piel, de inmediato deben consultar al médico para que las evalúen y al protésico para que ajuste la prótesis. Los pacientes deben evitar el uso de la prótesis cuando sea posible, hasta que ésta pueda ser ajustada.

Infecciones cutáneas

El receptáculo de la prótesis crea un espacio hermético, caliente y húmedo donde se acumulan aceites y sudor del cuerpo (un ambiente que favorece el crecimiento de bacterias y el desarrollo de infección). La piel húmeda tiende a lesionarse y a permitir el ingreso fácil de las bacterias al interior del cuerpo. Como resultado, las infecciones pueden propagarse.

Los signos de infección son dolor, eritema, pústulas, úlceras o zonas necróticas y secreción purulenta. Un olor desagradable puede indicar infección o higiene deficiente. La infección bacteriana menor puede progresar a celulitis o producir un absceso; en estos casos, los pacientes pueden presentar fiebre y malestar general.

Cualquier signo de infección debe ser evaluado con prontitud. Debe advertirse a los pacientes que soliciten evaluación inmediata ante los siguientes síntomas:

  • El muñón se siente frío (que indica disminución de la circulación).

  • El área afectada está roja y dolorosa.

  • El área afectada desprende un olor desagradable.

  • Aumento de tamaño de los ganglios linfáticos de la ingle o las axilas.

  • Presencia de pus o secreción espesa.

  • La piel adopta un aspecto gris y blando o negro (en cualquier caso, puede indicar gangrena).

El tratamiento de la infección bacteriana implica la limpieza local y la administración de antibióticos tópicos. A veces es necesario realizar el desbridamiento o administrar antibióticos orales.

Debe enseñarse a los pacientes el modo de ayudar a prevenir las infecciones. Deben lavar el muñón con jabón antibacteriano sin perfume e incoloro por lo menos 1 vez al día. Los pacientes que traspiran mucho o que son propensos a infecciones o erupciones deben lavarse con más frecuencia. Puede utilizarse un aerosol antitranspirante, pero éste no debe tener perfume ni otros aditivos; se comercializan aerosoles de venta libre con < 15% de cloruro de aluminio y aerosoles antitranspirantes de venta bajo receta más fuertes.

Para mantener la piel suave y lubricada, se emplea aceite para bebé. Las lociones a base de alcohol no deben utilizarse porque secan la piel y aumentan el riesgo de lesión.

Todas las partes de la interfase que tocan la piel —receptáculo, media protésica o camisa (ver Lavado de la camisa)— deben lavarse bien todos los días con agua caliente y jabón antibacteriano.

Las camisas y las medias protésicas deben secarse por completo antes de usarlas. El jabón remanente en el receptáculo o la camisa puede causar erupciones, por lo que los pacientes deben asegurarse de que estos elementos queden completamente libres de jabón después del lavado. Una erupción pruriginosa suele indica irritación o reacción alérgica, no infección. El médico puede prescribir una crema para tratar las erupciones.

Si los pacientes pueden identificar una infección micótica (ver Infecciones micóticas cutáneas), deben aplicarse una crema antimicótica de venta libre. Sin embargo, si el diagnóstico no está claro o si la infección micótica persiste, es preciso consultar al médico.

Prevención de otros problemas cutáneos

Los pelos encarnados y la foliculitis, aunque no son peligrosos, pueden causar dolor importante y molestias. Puede resultar útil la colocación de pomadas, como ictiol. Estas pomadas eliminan la infección y otros elementos, incluso los pelos encarnados. Para ayudar a prevenir estos problemas, no debe afeitarse el vello sobre el muñón.

La hiperplasia verrugosa (protuberancias ásperas y verrugosas), en general en el extremo distal del muñón, puede ser secundaria al ajuste incorrecto de la interfase. Si no se trata, este trastorno puede provocar una infección grave. Si aparecen protuberancias que se asemejan a las verrugas, los pacientes deben consultar de inmediato al protésico para comprobar la adaptación y ajustar la interfase según sea necesario. Después, el médico debe tratar la hiperplasia verrugosa.

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