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Uña encarnada

(Onicocriptosis)

Por Wingfield E. Rehmus, MD, MPH, Clinical Assistant Professor, University of British Columbia

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Una uña encarnada es la incurvación o compresión del borde de la uña en el pliegue adyacente, lo que provoca dolor.

Las causas incluyen el uso de zapatos apretados, marcha anormal (p. ej., caminar en puntas de pie), la forma bulbosa de dedo gordo, el corte demasiado al ras de la uña o las variaciones congénitas en el contorno de la uña (p. ej., deformidad de la uña en tenaza). En algunas ocasiones, el responsable es un osteocondroma, sobre todo en las personas jóvenes. En los ancianos, el edema periférico es un factor de riesgo. Eventualmente, la infección puede ocurrir a lo largo del borde de la uña (paroniquia—ver Paroniquia aguda).

Signos y síntomas

El dolor aparece en el extremo del borde del pliegue ungueal o, con menos frecuencia, a lo largo de todo el borde lateral. Al comienzo, puede haber sólo un malestar leve, sobre todo cuando se usan determinados calzados. En los casos crónicos, el tejido de granulación se vuelve visible, con mayor frecuencia en los jóvenes.

Diagnóstico

  • Evaluación clínica

La presencia de eritema, edema y dolor sugieren paroniquia. En los pacientes jóvenes (p. ej., < 20 años) con uñas encarnadas recurrentes en los dedos de los pies, debe considerarse la realización de radiografías para excluir el diagnóstico de osteocondroma. En los ancianos, la presencia de tejido de granulación alrededor del dedo del pie sugiere la posibilidad de un melanoma amelanocítico, que suele ser subestimado; es necesario realizar una biopsia.

Tratamiento

  • Resección de la uña y destrucción de la matriz ungueal adyacente

En los casos leves, puede colocarse un algodón entre la placa ungueal de la uña encarnada y el pliegue doloroso (con un mondadientes fino) para proporcionar un alivio inmediato y, en ocasiones, corregir el problema. Si el calzado es muy ajustado, se indica una horma mayor. No obstante, en la mayoría de los casos, sobre todo en la paroniquia, la resección de la uña encarnada luego de inyectar una anestésico local es el único tratamiento eficaz. Después de la escisión, se puede utilizar un tubo flexible para separar la placa de la uña y el pliegue doloroso y permitir la cicatrización. Si las uñas encarnadas recurren, se aplica fenol para destruir permanentemente la cara lateral adyacente de la matriz ungueal. No debe utilizarse fenol en casos de insuficiencia arterial.

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