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Tumores suprarrenales no funcionantes

Por Ashley B. Grossman, MD, FRCP, FMedSci, Professor of Endocrinology, Churchill Hospital, University of Oxford

Información:
para pacientes

Los tumores suprarrenales no funcionantes son lesiones ocupantes de espacio localizadas en las glándulas suprarrenales que no producen actividad hormonal. Los signos, los síntomas y el tratamiento de estos tumores dependen de su naturaleza y su tamaño.

El tumor suprarrenal no funcionante más frecuente en adultos es un adenoma (50%), seguido por los carcinomas y los tumores metastásicos. Los quistes y los lipomas constituyen el resto de estos tumores. No obstante, las proporciones precisas dependen de la presentación clínica. Los tumores hallados en forma incidental suelen ser adenomas. Con menor frecuencia, en los recién nacidos una hemorragia suprarrenal espontánea puede conducir a la formación de masas suprarrenales grandes que simulan un neuroblastoma o un tumor de Wilms. En los adultos, puede identificarse una hemorragia suprarrenal bilateral masiva en un paciente con enfermedad tromboembólica o coagulopatía. En los adultos mayores, pueden identificarse quistes benignos, que pueden ser secundarios a degeneración quística, accidentes vasculares, linfomas, infecciones bacterianas, micóticas (p. ej., histoplasmosis) o parasitarias (p. ej., por Echinococcus). La diseminación hematógena de micobacterias tuberculosas puede producir tumores suprarrenales. Un carcinoma suprarrenal no funcionante causa un proceso retroperitoneal difuso e infiltrante. infiltrante, que puede asociarse con hemorragia y conducir a la formación de hematomas suprarrenales.

Signos y síntomas

La mayoría de los pacientes no experimentan síntomas.La insuficiencia suprarrenal asociada con un tumor suprarrenal es infrecuente, salvo que se comprometan las dos glándulas.

Los signos principales de la hemorragia suprarrenal bilateral masiva son dolor abdominal, descenso del hematocrito, signos de insuficiencia suprarrenal aguda y hallazgo de tumores suprarrenales en la TC o la RM. La tuberculosis suprarrenal puede causar calcificaciones y enfermedad de Addison. El carcinoma suprarrenal no funcionante generalmente se manifiesta como enfermedad invasiva o metastásica.

Diagnóstico

  • Mediciones de la hormona suprarrenal

  • Biopsia con aguja fina

Los tumores suprarrenales no funcionantes suelen hallarse incidentalmente durante estudios como TC o RM indicados debido a otros trastornos. La falta de funcionalidad se diagnostica a través de la evaluación clínica y se confirma mediante la medición de las concentraciones de hormonas suprarrenales (ver Síndrome de Cushing). (Véanse también ACR Appropriateness Criteria for Incidentally Discovered Adrenal Mass.) Si se considera la posibilidad de una enfermedad metastásica, una biopsia con aguja fina puede ser diagnóstica, pero está contraindicada si se sospecha con intensidad un carcinoma suprarrenal o un feocromocitoma.

Tratamiento

  • A veces escisión, dependiendo del tamaño y/o los resultados de las imágenes

  • Control periódico

Aunque las nuevas modalidades de diagnóstico por imágenes (p.ej., RM en fase y fuera de fase) pueden ser diagnósticas, si el tumor es sólido, de origen suprarrenal y > 4 cm, en general debe extirparse porque en estos casos, las imágenes no siempre pueden distinguir entre tumores benignos y malignos.

Los tumores que miden entre 2 y 4 cm de diámetro generan un dilema clínico bastante complejo de resolver. Si la evaluación no sugiere un cáncer y la función hormonal no parece alterada (p. ej., concentraciones normales de electrolitos y metanefrinas, sin evidencias de síndrome de Cushing), parece razonable reevaluar al paciente en forma periódica con estudios de diagnóstico por imágenes, en general durante 1 a 2 años. Si tras ese período no se detectan signos de progresión, el seguimiento adicional se considera innecesario. No obstante, muchos de estos tumores secretan cantidades de cortisol demasiado pequeñas para causar síntomas y no se determinó si estas concentraciones de cortisol pueden provocar síntomas y complicaciones si no se tratan. La mayoría de los médicos sólo controlan a los pacientes que consultan por estos tumores.

Los adenomas suprarrenales < 2 cm no requieren un tratamiento especial, pero deben controlarse para definir su crecimiento o el desarrollo de la función secretora (por ejemplo a través de la búsqueda de signos clínicos y de la medición periódica de la concentración de electrolitos).

El carcinoma suprarrenal no funcionante que ha metastatizado no es pasible de tratamiento quirúrgico, aunque el mitotano puede controlar la enfermedad cuando se administra con corticosteroides.