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Absceso anorrectal

Por Parswa Ansari, MD, Program Director, Department of Surgery, Lenox Hill Hospital, New York

Información:
para pacientes

Un absceso anorrectal es una colección localizada de pus en los espacios perirrectales. Por lo general, los abscesos se originan en una cripta anal. Los síntomas son dolor e hinchazón. El diagnóstico se realiza fundamentalmente por exploración, y por TC o RM pelviana en caso de abscesos más profundos. El tratamiento consiste en drenaje quirúrgico.

Un absceso puede localizarse en diversos espacios que rodean el recto y pueden ser superficiales o profundos. Un absceso perianal es superficial y apunta hacia la piel. Un absceso isquiorrectal es más profundo y se extiende a través del esfínter hasta el espacio isquiorrectal por debajo del elevador del ano; puede penetrar hasta el lado contralateral y formar un absceso "en herradura". Un absceso por encima del elevador del ano (es decir, absceso supraelevador) es bastante profundo y puede extenderse hasta el peritoneo o los órganos abdominales; a menudo, este absceso es secundario a una diverticulitis o una enfermedad pelviana inflamatoria. A veces, la enfermedad de Crohn (en especial, del colon) causa un absceso anorrectal. Por lo general, hay una infección mixta, con predominio de Escherichia coli, Proteus vulgaris, Bacteroides, estreptococos y estafilococos.

Signos y síntomas

Los abscesos superficiales pueden ser muy dolorosos; son característicos la hinchazón, el enrojecimiento y el dolor a la palpación perianales. La fiebre es infrecuente.

Los abscesos más profundos pueden ser menos dolorosos, pero causan síntomas tóxicos (p. ej., fiebre, escalofríos, malestar general). A veces no hay ningún hallazgo perianal, pero el tacto rectal puede revelar una hinchazón de la pared rectal fluctuante y dolorosa a la palpación. Los abscesos pelvirrectales altos pueden causar dolor abdominal bajo y fiebre, sin síntomas rectales. En ocasiones, el único síntoma es la fiebre.

Diagnóstico

  • Evaluación clínica

  • Rara vez, exploración bajo anestesia o TC

Los pacientes que presentan un absceso cutáneo maduro, tacto rectal normal y no tienen signos de enfermedad sistémica no requieren estudios por imagen. Aquellos con cualquier hallazgo sugestivo de un absceso más profundo o de enfermedad de Crohn perianal compleja deben ser sometidos a una exploración bajo anestesia en el momento del drenaje. Los abscesos más altos (supralevador) requieren una TC para determinar la fuente intraabdominal de infección.

Tratamiento

  • Incisión y drenaje

  • Antibióticos en pacientes de alto riesgo

Se requieren una incisión rápida y un drenaje adecuado, y no debe aguardarse a que el absceso madure. Muchos abscesos pueden drenarse con procedimientos sencillos en el consultorio; los más profundos pueden requerir drenaje en el quirófano. Los pacientes febriles, neutropénicos o diabéticos o aquellos con celulitis marcada también deben recibir antibióticos (p. ej., ciprofloxacina 500 mg IV cada 12 h y metronidazol 500 mg IV cada 8 h, ampicilina/sulbactam 1,5 g IV cada 8 h). No están indicados los antibióticos en pacientes sanos con abscesos superficiales. Después del drenaje, pueden aparecer fístulas anorrectales.

Conceptos clave

  • Los abscesos anorrectales pueden ser superficiales o profundos.

  • Los abscesos superficiales se pueden diagnosticar por la clínica, y se los puede drenar en el consultorio o el departamento de urgencias.

  • Los abscesos profundos a menudo requieren exploración bajo anestesia o estudios por la imagen, y en general, deben ser drenados en el quirófano.

  • Los pacientes inmunosuprimidos y los que tienen abscesos profundos deben recibir antibióticos.