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carcinoma colorrectal hereditario no polipósico

(Síndrome de Lynch)

Por Elliot M. Livstone, MD, FACP, FACG, AGAF, Emeritus Staff Physician, Sarasota Memorial Healthcare System

Información:
para pacientes

El carcinoma colorrectal hereditario no polipósico es un trastorno autosómico dominante responsable del 3-5% de los casos de cáncer colorrectal. Los síntomas, el diagnóstico y el tratamiento son similares a los de otras formas de cáncer colorrectal. Se sospecha carcinoma colorrectal hereditario no polipósico por la anamnesis y se confirma mediante estudios genéticos. Los pacientes también requieren vigilancia para otros tipos de cáncer, en particular de endometrio y ovario.

Los pacientes con alguna de las varias mutaciones conocidas tienen un riesgo del 70-80% durante la vida de presentar cáncer colorrectal (ver Cáncer colorrectal). En comparación con las formas esporádicas de cáncer de colon, el carcinoma colorrectal hereditario no polipósico aparece a una edad más temprana (mediados de la quinta década de la vida), y es más probable que la lesión sea proximal al ángulo esplénico. Por lo general, la lesión precursora es un adenoma colónico único, a diferencia de los adenomas múltiples presentes en los pacientes con poliposis adenomatosa familiar (PAF― ver Poliposis adenomatosa familiar), la otra forma hereditaria importante de cáncer colorrectal.

Sin embargo, de modo similar a la poliposis adenomatosa familiar, hay numerosas manifestaciones extracolónicas. Los trastornos no malignos son manchas café con leche y tumores de las glándulas sebáceas. Puede haber cáncer de piel de bajo grado, queratoacantoma. Otros cánceres asociados frecuentes son tumores de endometrio y ovario (riesgo del 39% de cáncer endometrial y del 9% de cáncer de ovario a los 70 años). Asimismo, los pacientes presentan alto riesgo de cáncer de uréter, pelvis renal, estómago, vías biliares e intestino delgado.

Signos y síntomas

Los signos y síntomas son similares a otras formas de cáncer colorrectal, y el diagnóstico y el tratamiento del tumor propiamente dicho son los mismos. El diagnóstico específico de carcinoma colorrectal hereditario no polipósico se confirma con pruebas genéticas. Sin embargo, es difícil decidir a quién evaluar, porque (a diferencia de la poliposis adenomatosa familiar) no hay ningún cuadro clínico característico. Así, la sospecha de carcinoma colorrectal hereditario no polipósico exige conocer antecedentes familiares detallados, que deben obtenerse en todos los pacientes jóvenes con diagnóstico de cáncer colorrectal.

Diagnóstico

  • Criterios clínicos, seguidos con estudios de inestabilidad de microsatélites (IMS)

  • Estudios genéticos para la confirmación

Para cumplir los criterios de Amsterdam II para carcinoma colorrectal hereditario no polipósico, deben estar presentes los tres elementos siguientes en la anamnesis:

  • Tres o más familiares con cáncer colorrectal o un cáncer asociado a carcinoma colorrectal hereditario no polipósico

  • Cáncer colorrectal que afecta por lo menos a 2 generaciones

  • Por lo menos, un caso de cáncer colorrectal antes de los 50 años

En los pacientes que cumplen estos criterios, se debe estudiar IMS, una anomalía del DNA, en su tejido tumoral; sin embargo, la mayoría de los laboratorios de histopatología comerciales y hospitalarios ahora realizan este estudio de manera sistemática en todos los especímenes de adenocarcinoma colorrectal. Si hay IMS, están indicadas las pruebas genéticas para detectar mutaciones específicas de carcinoma colorrectal hereditario no polipósico. Otros especialistas aplican otros criterios (p.ej., criterios de Bethesda) para iniciar la investigación de IMS. Si no es posible realizar el estudio de IMS en el sitio, el paciente debe ser derivado a un centro apropiado.

Los pacientes con carcinoma colorrectal hereditario no polipósico requieren una evaluación concurrente de otros cánceres. Para el cáncer de endometrio, se recomiendan la aspiración endometrial o la ecografía transvaginal anual. Para el cáncer de ovario, las opciones son la ecografía transvaginal y la evaluación de los niveles séricos de CA 125 una vez al año. La histerectomía y la ooforectomía profilácticas también son opciones. Deben realizarse análisis de orina en busca de tumores renales.

Los familiares directos de pacientes con carcinoma colorrectal hereditario no polipósico deben ser sometidos a colonoscopia cada 1-2 años a partir de la segunda década de la vida, y en forma anual de ahí en adelante. Se deben realizar pruebas anuales para detectar cáncer de endometrio y ovario a los familiares directos de sexo femenino. Deben realizarse pruebas genéticas en los familiares consanguíneos más lejanos; si los resultados son negativos, deben ser sometidos a colonoscopia con la frecuencia indicada para individuos con riesgo promedio.

Tratamiento

  • Extirpación

El tratamiento más común es la resección de la lesión índice, con vigilancia frecuente para detectar otro cáncer de colon y cualquier tumor asociado en otros órganos. Como la mayoría de los tumores del carcinoma colorrectal hereditario no polipósico son proximales al ángulo esplénico, se ha sugerido como alternativa la colectomía subtotal dejando intacto el rectosigmoides. En cualquier caso, se requiere seguimiento estricto.

Conceptos clave

  • Ciertas mutaciones autosómicas dominantes confieren un riesgo de 70-80% durante la vida de presentar cáncer colorrectal (CCR).

  • Los pacientes también tienen mayor riesgo de otros tipos de cáncer, en particular de endometrio y ovario.

  • Los síntomas, el diagnóstico y el tratamiento son similares a los de otras formas de cáncer colorrectal.

  • Se investiga inestabilidad de microsatélites (IMS), una anomalía del DNA, en el tejido tumoral de pacientes con ciertos factores de riesgo familiares; si hay IMS, se realizan estudios genéticos.

  • Los familiares directos deben ser sometidos a colonoscopia cada 1-2 años a partir de la tercera década de la vida y anualmente después de los 40 años; en las mujeres, también se debe practicar una investigación anual de cáncer de endometrio y de ovario.

  • Se deben realizar estudios genéticos a parientes más lejanos.