Extraviado
Ubicaciones

Busque información sobre temas médicos, síntomas, fármacos, procedimientos, noticias y mucho más, escrita para el profesional de cuidado de la salud.

Tumores de la vesícula biliar y de los conductos biliares

Por Ali A. Siddiqui, MD, Professor of Medicine, Division of Gastroenterology, Thomas Jefferson University

Información:
para pacientes

1 iOS Android

Los tumores de la vesícula biliar y de los conductos biliares pueden ocasionar una obstrucción biliar extrahepática. Los pacientes podrían no experimentar síntomas, pero con frecuencia desarrollan síntomas constitucionales o que reflejan la obstrucción biliar. El diagnóstico se basa en la ecografía con colangiografía por TC o colangiopancreatografía por resonancia magnética. El pronóstico es funesto. El drenaje mecánico de la bilis a menudo puede disminuir el prurito, la sepsis recurrente y el dolor secundario a la obstrucción biliar.

Los colangiocarcinomas y otros tumores de los conductos biliares son poco frecuentes (1 a 2/100.000 personas), pero suelen ser malignos. Los colangiocarcinomas se desarrollan sobre todo en los conductos biliares extrahepáticos: entre el 60 y el 70% en la región perihiliar (tumores de Klatskin), alrededor del 25% en los conductos distales y el resto en el hígado. Los factores de riesgo abarcan la colangitis esclerosante primaria, la edad avanzada, la infestación por trematodos hepáticos y el quiste coledociano.

El carcinoma de la vesícula biliar es infrecuente (2,5/100.000). de vesícula biliar es infrecuente (2,5/100.000) y se identifica con mayor frecuencia en indoamericanos, en pacientes con cálculos grandes (> 3 cm) y en los que presentan una calcificación vesicular extensa generada por una colecistitis crónica (vesícula biliar en porcelana). Casi todos (entre el 70 y el 90%) los pacientes también tienen cálculos biliares. La mediana de supervivencia es de 3 meses. La curación es posible cuando el cáncer se detecta en forma temprana (p. ej., de manera incidental durante una colecistectomía).

Los pólipos vesiculares suelen ser proyecciones asintomáticas benignas que se desarrollan en la luz de la vesícula biliar. La mayoría mide < 10 mm de diámetro y está formada por ésteres de colesterol y triglicéridos. La acumulación de estos pólipos se denomina colesterolosis. Este cuadro seidentifica en alrededor del 5% de las personas durante la ecografía. Otros pólipos benignos mucho menos frecuentes son adenomas (que causan adenomiomatosis) y pólipos inflamatorios. Los pólipos vesiculares pequeños se identifican de manera incidental y no requieren tratamiento.

Signos y síntomas

La mayoría de los pacientes con colangiocarcinoma se diagnostica debido al desarrollo de prurito e ictericia obstructiva indolora, en forma típica entre los 50 y los 70 años. Los tumores perihiliares iniciales podrían sólo causar dolor abdominal indefinido, anorexia y pérdida de peso. Otras características abarcan fatiga, heces acólicas, tumor palpable, hepatomegalia o distensión de la vesícula biliar (signo de Corvoisier, en presencia de un colangiocarcinoma distal). El dolor puede ser semejante al del cólico biliar (y reflejar una obstrucción biliar) o constante y progresivo. Sepsis (secundaria a colangitis aguda), podría ser inducida tras la realización de una CPER.

Las manifestaciones del carcinoma vesicular pueden abarcar desde hallazgos incidentales en una colecistectomía solicitada para aliviar el dolor biliar generado por colelitiasis, hasta enfermedad avanzada con dolor continuo, pérdida de peso y un tumor abdominal o ictericia obstructiva.

La mayoría de los pólipos vesiculares no causan síntomas.

Diagnóstico

  • La ecografía (a veces endoscópica), seguida de colangiografía por TC o MRCP

  • A veces CPRE

Los colangiocarcinomas y los carcinomas de la vesícula biliar se sospechan en presencia de una obstrucción biliar extrahepática de etiología desconocida. Los resultados de las pruebas de laboratorio reflejan el grado de colestasis. En los pacientes con colangitis esclerosante primaria, deben medirse periódicamente las concentraciones séricas de antígeno carcinoembrionario (CEA) y antígeno del cáncer (CA) 19-9 para detectar colangiocarcinomas.

El diagnóstico depende de la ecografía (o la ecografía por vía endoscópica) seguida por la colangiografía por TC o la colangiopancreatografía por resonancia magnética (MRCP). En ocasiones se indica TC, que puede proporcionar más información que la ecografía, en particular para los carcinomas de la vesícula biliar. Si estos métodos producen resultados poco concluyentes, podría ser necesaria una CPER con colangiografía transhepática por vía percutánea. La CPER no sólo detecta el tumor, sino que además puede lograr un diagnóstico tisular mediante cepillado y evitar así la biopsia con aguja bajo guía ecográfica o tomográfica. La TC con contraste contribuye a la estadificación.

La laparotomía abierta es necesaria para determinar la extensión de la enfermedad, lo que a su vez guía el tratamiento.

Tratamiento

  • En los colangiocarcinomas, colocación de una endoprótesis (u otro procedimiento de derivación) o, en ocasiones, resección

  • Para el carcinoma de la vesícula biliar, generalmente tratamiento sintomático

En los colangiocarcinomas, la colocación de una endoprótesis o la derivación quirúrgica reduce el prurito, la ictericia y, tal vez, la fatiga.

En los colangiocarcinomas hiliares con evidencias tomográficas de diseminación, deben colocarse endoprótesis mediante colangiografía transhepática percutánea o CPER. En los colangiocarcinomas ductales distales, debe colocarse una endoprótesis por vía endoscópica mediante CPER. Si el colangiocarcinoma impresiona localizado, la exploración quirúrgica permite definir su resecabilidad mediante extirpación hiliar o pancreaticoduodenectomía. No obstante, la resección exitosa es infrecuente.

El trasplante de hígado no se indica debido a la tasa elevada de recurrencias. La eficacia de la quimioterapia y la radioterapia adyuvante en el colangiocarcinoma todavía no se comprobó.

En numerosos carcinomas de vesícula biliar, el tratamiento es sintomático.

Conceptos clave

  • El cáncer de las vía biliares (generalmente colangiocarcinoma o carcinoma de la vesícula biliar) es poco frecuente.

  • Sospechar cáncer si los pacientes tienen una obstrucción biliar extrahepática inexplicable o una masa abdominal.

  • Diagnosticar el cáncer por medio de imágenes, comenzando con la ecografía, seguida de colangiografía por TC o la CPRM.

  • Los cánceres reciben tratamiento sintomático (p. ej., mediante la colocación de tutores o evitando las obstrucciones en el colangiocarcinoma); en ocasiones, está justificada la resección.