Extraviado
Ubicaciones

Busque información sobre temas médicos, síntomas, fármacos, procedimientos, noticias y mucho más, escrita para el profesional de cuidado de la salud.

Edema de papila

Por James Garrity, MD, Whitney and Betty MacMillan Professor of Ophthalmology, Mayo Clinic

Información:
para pacientes

1 iOS Android

El edema de papila es la hinchazón de la papila óptica debido a hipertensión intracraneana. La tumefacción de la papila por causas que no impliquen aumento de la presión intracraneana (p. ej., hipertensión maligna, trombosis de la vena central de la retina) no se considera edema de papila. No hay síntomas precoces, aunque puede producirse pérdida de la visión de pocos segundos. El edema de papila requiere la investigación inmediata de la causa. El diagnóstico se basa en la oftalmoscopia y la realización de otras pruebas, sobre todo de neuroimágenes y a veces una punción lumbar posterior, para determinar la causa. El tratamiento es el de la enfermedad de base.

El edema de papila es un signo de hipertensión intracraneana y casi siempre es bilateral. Puede deberse a las siguientes causas:

  • Tumores o abscesos cerebrales

  • Traumatismo o hemorragia cerebral

  • Meningitis

  • Adherencias aracnoideas

  • Trombosis del seno cavernoso o de los senos durales

  • Encefalitis

  • Hipertensión intracraneana idiopática (seudotumor cerebral), enfermedad caracterizada por un aumento de la presión de LCR sin lesiones ocupantes

Signos y síntomas

La visión no suele estar afectada inicialmente, aunque pueden producirse oscurecimientos transitorios de visión, destellos o visión borrosa o doble. Los pacientes pueden presentar síntomas de hipertensión intracraneana, como cefaleas o náuseas o vómitos. No hay dolor.

El examen oftalmoscópico revela venas retinianas ingurgitadas y tortuosas, una papila óptica (cabeza del nervio óptico) hiperémica y edematosa y hemorragias retinianas peripapilares, pero no de retina periférica. El edema de papila aislado (p. ej., causado por neuritis óptica o neuropatía óptica isquémica) sin los hallazgos retinianos que indican un aumento de presión del LCR no se considera edema de papila.

En las fases iniciales, la agudeza visual y el reflejo fotomotor de la pupila suelen ser normales, y se alteran sólo cuando la enfermedad está muy avanzada. Puede darse un aumento de la mancha ciega en la campimetría. Más tarde, el examen del campo visual puede mostrar defectos típicos de los haces de fibras nerviosas y pérdida de la visión periférica.

Diagnóstico

  • Evaluación clínica

  • Neuroimágenes inmediatas

El grado de hinchazón de la papila puede cuantificarse comparando las dioptrías necesarias para enfocar el oftalmoscopio en la parte más elevada de la papila respecto de la porción no afectada de la retina. El edema también puede cuantificarse mediante la medición del espesor de la capa de fibras nerviosas con una tomografía de coherencia óptica (TCO); este estudio se lleva a cabo para cuantificar el grado de edema de papila para que los cambios puedan ser monitorizados.

Para diferenciar el edema de papila de otras causas de hinchazón de la papila óptica, como neuritis óptica, neuropatía óptica isquémica, hipotonía, oclusión de la vena central de la retina, uveítis o seudoedema de papila (p. ej., drusas papilares), se requiere una evaluación oftalmoscópica completa. Cuando se sospecha clínicamente edema de papila, se realiza de inmediato una RM con gadolinio o una TC con contraste para descartar causas como una masa intracraneana. No debe realizarse una punción lumbar (ver Procedimientos diagnósticos neurológicos : Punción lumbar) con medición de la presión del LCR y el análisis del LCR sin descartar previamente la presencia de masas intracraneanas. La punción lumbar en el contexto de una hipertensión intracraneana puede producir herniación del tronco cerebral. La ecografía en modo B es la mejor herramienta diagnóstica para el seudoedema de papila por drusas del nervio óptico.

Tratamiento

  • Tratamiento del trastorno subyacente

Está indicado el tratamiento urgente de la causa de edema de papila. Si no se reduce la presión intracraneana, puede producirse secundariamente una atrofia del nervio óptico con pérdida de visión, así como otras secuelas neurológicas graves.

Conceptos clave

  • El edema de papila indica un aumento de la presión intracraneana.

  • Además de ambas papilas ópticas (cabezas del nervio óptico) hiperémicas y edematosas, los pacientes generalmente tienen venas retinianas ingurgitadas y tortuosas, y hemorragias retinianas peripapilares, pero no en la retina periférica.

  • Las anomalías del fondo de ojo suelen preceder a las alteraciones visuales.

  • Solicitar neuroimágenes inmediatamente y, si no se observa efecto de masa, obtener LCR para el análisis y medir la presión del LCR con una punción lumbar.

  • Tratar la enfermedad subyacente

Recursos en este artículo